Arturo Zúñiga al ruedo político: subsecretario entra al debate constitucional y niega el dilema de la “última cama”

"Nuestro país no se ha visto enfrentado al dilema de la última cama", señaló el subsecretario Zúñiga.

La franja del comando "Apuebo Chile Digno" indignó al titular de Redes Asistenciales. "La falta de recursos en el sistema de salud público, obligó al personal (en pandemia) a decidir quién podía vivir y quién no", narra la voz en off de la cápsula electoral, que finaliza llamando a incluir el derecho a "una salud digna" en la nueva Carta Magna. Zúñiga salió a desmentirla en su Twitter. "No es honesto decir que esto solo se soluciona con otra Constitución", explica.




La franja del comando “Apruebo Chile Digno” -que recrea una escena al interior de un hospital en medio de la pandemia y que termina haciendo un llamado a incluir el derecho a “una salud digna” en la nueva Constitución- fue lanzada en horario prime el pasado 7 de octubre. Las imágenes muestran el diálogo entre una médica y una enfermera, diciendo que no se puede recibir a más pacientes Covid-19 porque los ventiladores “no llegaron”. Esto, mientras se escucha de fondo, en un reporte diario de coronavirus, al exministro Jaime Mañalich explicando que las personas pueden salir a “tomar una cerveza y comer una empanada”. Todo, acompañado de una voz en off: "La falta de recursos en el sistema de salud público, obligó al personal (en pandemia) a decidir quién podía vivir y quién no”, se narra.

Pero recién ayer el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, vio el video. Fue un colaborador de La Moneda que el sábado, tras la vocería por Coronavirus, se lo reenvió.

“La verdad es que no he podido ver nunca en vivo la franja, y ayer cuando logré ver ese capítulo, me indignó. Lo que se dice ahí es que todo el trabajo que han hecho los hospitales y los 360 mil trabajadores de la salud, es mentira. Nos pueden criticar por muchas cosas, pero el trabajo de los funcionarios ha sido notable”, comenta Zúñiga a La Tercera PM.

La respuesta no dudó en hacerla a llegar a través de Twitter. Pues si antes era un terreno del exministro, Jaime Mañalich, comentan al interior de la cartera, Zúñiga ha ido paulatinamente entrando a la arena política. Aunque con más mesura que su exjefe, relatan.

Y es que la acusación constitucional contra el extitular de Salud, las querellas por las muertes Covid-19 y el mismo proceso constituyente, han dado terreno para que el subsecretario aborde más frecuentemente temas que antes -por su rol técnico- le eran más esquivos.

Así, y ante las críticas a su primer tweet, Zúñiga respondió al diputado Renato Garín, quien lo emplazó por los pacientes que están en lista de espera y deben costear tratamientos con bingos o rifas: “Diputado, en sus manos está resolverlo ahora. Hace 10 meses duerme en el congreso la reforma de Fonasa. Esto terminaría la lista de espera. Lo invito a que voten hoy mismo. No es honesto decir que solo se soluciona con otra Constitución. Los pacientes no pueden esperar”.

¿Dilema de la última cama?

El 25 de mayo pasado, la jefa de la Unidad de Paciente Crítico del Hospital El Carmen de Maipú, Claudia Vega, dijo en televisión que “en este momento estoy eligiendo qué cama se va a desocupar y elegir a la persona precisa, que sea la más indicada. Que Dios me ilumine en esto, y en base a la literatura que hemos visto por sugerencias a nivel internacional”.

Ese episodio, recordado en las respuestas al tweet, lo aborda el subsecretario. “Lo que puede haber sucedido en algún hospital es que en algún momento tuvieron menos ventiladores disponibles. Pero hay que recordar que nosotros creamos una red integrada de Covid-19 que permitía disponer de todos los ventiladores, independiente de la ciudad donde se estuviera. Llegamos a realizar 80 traslados diarios en los meses de peak. Siempre hubo una cama disponible y eso sucede hasta el día de hoy, con la situación en Punta Arenas”.

Desde el Colegio Médico (Colmed), el secretario nacional, José Miguel Bernucci, plantea que el “dilema de la última cama” tiene más aristas que solo no haber contado con recursos materiales, como una cama o un respirador. “No hay que entender este dilema como que se acabaron las camas y que bajamos las cortinas de los hospitales y los pacientes murieron afuera. Lo que hay que entender es que hubo personas que, debido al atochamiento o a la disminución de la velocidad del flujo de pacientes, por la sobrecarga del sistema, recibió atención de calidad deficiente o tardía que no debió haber recibido. Ese también es, entre comillas, el dilema de la última cama”.

Una opinión similar de dicho dilema ético en medicina tiene el presidente de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), el doctor Tomás Regueira.

“Sin duda, durante el peak de la pandemia nos vimos enfrentados a un crecimiento en el número de camas y, por tanto, en el requerimiento del personal de salud de casi un 400%. Esto nos obligó a sacrificar calidad en pos de entregar salud, y posibilidades de acceso a cuidados a todos los pacientes. Creemos que, por los datos que manejamos, que todo paciente tuvo acceso a cuidados hospitalarios con el mejor esfuerzo, dedicación y compromiso de todo el personal de salud involucrado", afirmó el facultativo.

Zúñiga sobre una nueva Constitución: “Se está generando una falsa expectativa”

A propósito del llamado que hace la polémica franja al final del video, Zúñiga retrucó que el derecho a la salud ya está consagrado en la Constitución actual, lo que, más allá de la praxis clínica durante la pandemia, encendió el debate entre abogados.

El abogado constitucionalista de la UCEN, Emilio Oñate, plantea que a diferencia de lo planteado por Zúñiga, “lo que hay en el texto constitucional es la opción de acceder al sistema público o de acceder al sistema privado de salud. Pero no existe un mecanismo que garantice de manera universal a ello. Eso, creo que está intrínsecamente relacionado con una cuestión que no está en el capítulo tercero de la Constitución, que tiene que ver con el modelo de Estado que tenemos consagrado, donde no se define un modelo específico, sino que en el interlineado se le da plena autonomía a los cuerpos intermedios de la sociedad (como privados)”.

Por el contrario, el constitucionalista y académico UDD, Sergio Verdugo, analiza que “en el artículo 19, en el Nº9 se reconoce el derecho a la protección de la salud. De la satisfacción real de este derecho no depende que haya un texto constitucional. Se requiere infraestructura, políticas públicas y recursos, y para ello se requieren leyes bien financiadas. La Constitución solo contiene algunas bases generales. Por ejemplo, reconoce que es deber preferente ejercer las acciones de salud”.

Como sea, y a cinco días del Plebiscito, Zúñiga, prefiere seguir con la “prescindencia” ordenada por el mandatario, aunque varios en el gobierno se han manifestado públicamente por el apruebo o el rechazo.

“La instrucción del Presidente Piñera es de prescindencia, y más aún, con mi cargo debido al manejo de la pandemia, yo no voy a dar mi posición. Lo que sí quiero es informar a la ciudadanía que hace 10 meses hay un proyecto de ley (para reformar Fonasa) en el congreso que duerme, que me han citado solamente una vez, en el mes de enero”, reconoce. Sin embargo, sobre los problemas de salud, en unos de sus tweets señala que “no es honesto decir que solo se soluciona con otra Constitución”.

“Se está generando una falsa expectativa (...) Generar expectativas a la población que se van a resolver los problemas sociales a través de una nueva Constitución es exigirle algo a la carta magna que no le corresponde”, concluye.

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