Desde el estallido social a su salida del INDH: las confesiones de Sergio Micco en su cena de honor

El ex Presidente Lagos y Micco, en la cena que se realizó anoche.

Ayer en el Estadio Palestino el exdirector del organismo fue homenajeado por diversos referentes desde la DC, la ex Concertación, Amarillos por Chile hasta la derecha. En su discurso habló sobre los consejeros cercanos que tuvo en la entidad, los juramentos que realizaron entre ellos en pleno estallido social, y las discrepancias que lo llevaron a marcharse.


Más de 45 minutos duró el discurso que ayer dio el exdirector del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco, en la cena de honor que se le realizó en el Estadio Palestino. Hasta ese lugar acudieron referentes de diferentes sectores políticos -como la DC, la ex Concertación, Amarillos por Chile y Chile Vamos- y el abogado fue sentado en una mesa junto al expresidente Ricardo Lagos, los excandidatos presidenciales Ignacio Briones (Evópoli) y Sebastián Sichel además de la esposa de Micco, la exsenadora DC Carolina Goic, y el senador de la Falange Matías Walker.

En su discurso, el exdirector del organismo contó infidencias sobre su cargo, al cual renunció el 19 de julio de este año en momentos en que su gestión era cuestionada por no hablar de violaciones “sistemáticas” a los derechos humanos tras el estallido social del 18 de octubre del 2019. Ello, y la toma de la sede del INDH que perduró por ocho meses, le abrieron flancos que -tras la llegada de nuevos consejeros- le hicieron perder la mayoría que sostenía su cargo.

Micco partió haciendo una aclaración a la convocatoria de la cena de honor, ya que a su juicio no le parecía correcto que se hablara de que la comida era para celebrar “su” gestión en el INDH, sino que le parecía más preciso que se hiciera referencia a “nuestra” gestión, haciendo alusión al grupo de consejeros que más lo acompañó durante su paso y que él definió como sus amigos: Branislav Marelic (PS), Carlos Frontaura, Sebastián Donoso, Cristián Pertuzé y Eduardo Saffirio. Todos ellos fueron los que votaron por su nombre y le dieron la mayoría que le permitió dirigir el consejo desde el 29 de julio de 2019.

“Nosotros fuimos amigos en un sentido superior a la expresión de la amistad cívica. Fuimos amigos y rendimos tributo a esta amistad cívica. Si en Chile practicáramos más la amistad cívica, si nos quisiéramos más, si entendiéramos que afectos comunes, valores comunes, objetivos comunes, tareas comunes, unieran nuestra patria, mucho más grande sería este hermoso país”, dijo.

Luego fue relatando los “juramentos” que se hicieron con ese grupo de amigos en momentos en que se produjo el estallido social. “Cuando cayó la noche del 18 de octubre, nosotros entendimos muy bien que nuestras diferencias biográficas, nuestras ideas políticas, nuestras creencias filosóficas tenían que ser puestas a un lado. Porque cuando la paz y amor corre peligro, no hay banderilla política que valga”, dijo.

Agregó que el segundo juramento fue “la reivindicación de la política y la condena de la violencia. Entonces, el 12 de noviembre en la noche fue el día más violento de las protestas después del 18 de octubre, se quemaron iglesias, verdaderos grupos de asalto se dirigían a La Moneda. Y nosotros esa noche dudamos qué iba a pasar con nuestra democracia (...) al día siguiente citamos una sesión extraordinaria del consejo del INDH y a las 10:45 de la mañana de ese 13 de noviembre, dijimos: aquí hay que sacar una declaración pública, diciendo que sin estado democrático de derecho no hay derechos humanos, y que la ley se debe respetar y hacer respetar, porque cuando caen las democracias, las primeras víctimas son los derechos humanos, y no fuimos capaces de sacar esa declaración, no hubo unanimidad en el consejo. Fue una mañana triste”.

En esa línea, enfatizó que “ahí prestamos nuestro segundo juramento. Que en todo tiempo, y en todo lugar, íbamos a proteger la democracia para proteger los derechos humanos, y protegíamos los derechos humanos para proteger la democracia (...) De qué se trata la violencia, de qué se trata la guerra, la violencia y la guerra tratan de la imposición que hacen los poderosos sobre los más débiles(...) Con horror escuché debates en la Convención, donde alguien decía que bueno, para hacer refundaciones es necesaria la violencia, y se agregaba esa frase espantosa, esa analogía monstruosa, porque para hacer tortillas hay que quebrar huevos, y yo les quiero decir que las sociedades no son tortillas, y los seres humanos no somos huevos”.

Micco contó detalles sobre lo que fue la violencia del estallido social, en lo que afirmó que se deben condenar los dos tipos de violencia: la proveniente de agentes estatales y la de grupos subversivos: “Yo quiero decir hoy día, que nunca más se usen abusivamente las armas estatales, atentando contra quienes ellos deben defender, pero también nunca más cubran de insultos nuestras paredes y estatuas, porque esta es tierra de poetas y de poetizas, nunca más quiebren nuestros templos, nuestros museos, pues ellos son casas de Dios y moradas de lo mejor del espíritu humano. Y ese fue nuestro segundo juramento, que yo le pido a este país que comparta con nosotros. Nunca más violaciones a los derechos humanos y nunca más violencia y guerra maldita, que solamente destruye, mata”.

Luego relató que se juntó con víctimas como la viuda del cabo fallecido Eugenio Naín. “Ni se sentó, no nos invitó a sentarnos. Detrás de ella, su madre nos miraba con odio. Venir a pedir perdón, explicarle que el INDH presenta las querellas criminales contra un carabinero en vez de un delincuente, y no contra los delicuentes en vez de Carabineros”, dijo.

También hizo la comparación entre la hija de Camilo Catrillanc,a a quien visitó -que no pudo conocer a su padre-, y la nieta del matrimonio Luchsinger-Mackay, que tampoco pudo conocer a sus abuelos. “Así como no iba a tener el derecho a conocer su padre, ella tiene el derecho a conocer a sus abuelos”, dijo.

Además, criticó que la denominación de los “presos políticos”: “Nosotros jamás aceptamos que hubiesen presos políticos, presos de conciencia en nuestra democracia. Ocho meses de toma, 60 días de paro, insulten, pero en Chile no hay presos de consciencia (...) Estuvimos con mamás que reclamaban que sus hijos eran presos políticos. Les hablamos con la verdad, porque es una vergüenza que a gente pobre y humilde se les mienta con falsas promesas. ‘Vamos a sacar la ley de indulto general’. Nosotros les dijimos, nosotros no creemos que hay presos políticos, pero sí nos damos cuenta del dolor que hay detrás”.

Hubo momentos para otras historias más personales, como una persona que lo funó en Concepción y le mostró su número de teléfono y dirección junto con amenazarlo con ir a apedrearlo, acusándolo de ser culpable de “desarmar a Carabineros”.

Las críticas de Lagos al INDH

Antes de la intervención de Micco, el expresidente Lagos hizo una introducción de cerca de 11 minutos en la que agradeció la gestión del exdirector del INDH y también tuvo palabras críticas para el organismo.

“Nunca pensé que en un Instituto Nacional de Derechos Humanos se iban a violar los derechos humanos. Lo que nunca pensé, que después de lo que habíamos sufrido de la dictadura, al crear este instituto queríamos presentar los valores permanentes de la ética. Qué ironía. No basta crear la institución. No basta tener a aquellos que la bendigan con imaginación, honestidad y ética. Porque a veces desde dentro de esa misma institución, surgen aquellos que están condenados a hacerle el mayor daño a esas instituciones”.

Luego, recalcó que “lo que ocurrió con Sergio (Micco) y sus consejeros es la negación misma de los derechos humanos, que le fueron negados a quienes estaban designados para preservarlos y mantenerlos. Y aquí entonces, queremos decir en este momento complejo y difícil para Chile, hay espacio para los demócratas, para los que pensamos distinto unos de otros. En definitiva, la política es ética, y esa ética a ratos se nos olvida, y si se nos olvida, las instituciones también carecen de ética”.

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