El incómodo silencio de la UDI ante la condena judicial de Orpis, uno de sus históricos

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Hasta ahora, el partido al que renunció hace casi cinco años a causa del juicio que lo declaró ayer culpable de cohecho y delitos reiterados de fraude al fisco no ha hecho una declaración oficial. Ni para rescatar su historia gremialista, ni para opinar ante una sentencia ante la cual él no ha acusado persecución política. Solo algunos parlamentarios lo hicieron hoy. Varios otros, fuera de micrófono, dicen seguir en contacto con él.




Algunos no contestaron llamadas y mensajes. Pero de la decena de hombres y mujeres UDI que sí lo hicieron esta mañana -parlamentarios, dirigentes, ex legisladores e históricos-, solo tres decidieron comentar cómo se toman que uno de los hombres históricos del partido haya sido condenado ayer por por cohecho y delitos reiterados de fraude al fisco en el Caso Corpesca, por lo que la fiscalía pide once años de cárcel. Aunque el ex alcalde, ex diputado y ex senador Jaime Orpis Bouchon haya renunciado al partido hace casi cinco años (6 de enero de 2016, dos días después de ser desaforado), allá le quedan amigos.

El partido, eso sí, no hará nada parecido a un gesto oficial. Al menos eso parece luego que, hechas las consultas esta mañana, la directiva que encabeza Jacqueline van Rysselberghe optara por no pronunciarse entre comillas. En la plana mayor y entre algunos veteranos explican que no corresponde un respaldo o señal institucional, pero que eso no significa que no hayan nexos, solidaridad y “apoyos humanos”.

“Creo que cada uno es dueño de establecer la relación que ha tenido con Jaime”, opina sobre esa distancia oficial su sucesor por Arica en el Senado José Miguel Durana, amigo suyo y quien entre el 2001 y el 2010 estuvo a cargo de su oficina parlamentaria en esa zona. Eso sí, piensa que “mientras esté este proceso abierto y a la espera de la sentencia, es prudente que no lo politicemos”. También cree que lo sucedido “es una pena” y es de los que sí lo ve como “un político ejemplar”, pero dice que “él se equivocó, aunque también esto ha sido un poco injusto; espero que la sentencia sea tomando en cuenta la calidad de persona que es”.

Durana cuenta que “le mandé una nota muy bonita” y que “siempre he tenido un contacto telefónico y de mensajes de texto con él, siempre apoyando una situación por años muy dramática”.

Un veterano del Congreso, el diputado Ramón Barros, lee que “es la sentencia a una época de la política en la cual a Jaime Orpis le correspondió pagar todas las cuentas puesto que prácticamente todo el resto y muchos involucrados no salieron con ningún rasguño”. El también candidato a secretario general en la lista de Víctor Pérez no habla de errores ni equivocaciones, sino dice que “los delitos que cometió en su vida no aminoran su vocación de intentar ayudar, en algún momento con métodos equivocados, si uno puede calificarlos en virtud de la sentencia”.

Barros recalca que “se dedicó a la vida pública” y prefiere no entrar en la gruesa polémica que se armó ayer respecto a calificarlo o no de “ejemplar”. Sí insiste en que “está siendo juzgado, a mi entender, de una manera desequilibrada haciéndole pagar los errores de todos personificado en la persona de Jaime Orpis, no tengo temor en decirlo”. Sobre a quiénes se ha apuntado con esto, contesta que “no es necesario nombrar a nadie, todos sabemos que al final del día pagó los platos rotos de un sistema que erró en la forma en la cual se procedía. Pero sabemos que a él fue el único al final del día, puesto que los otros no salieron con ningún rasguño”.

Otros parlamentarios que pidieron reserva dicen haber estado en contacto o haberlo llamado en estos días. Y que incluso algunos optaron por no hacerlo ayer mismo para darle un respiro, pero que aseguran que desean visitarlo este fin de semana. Y uno de ellos recalca que si bien no corresponde que el partido haga un punto institucional sobre Orpis, “la gente, sus amigos de la UDI no lo han dejado solo”.

Hasta donde recuerdan en la UDI, la última vez que se vio un espaldarazo público a Orpis fue el 21 de junio de 2016, cinco días después de que ingresara al anexo cárcel Capitán Yáber, donde cumplió cuarenta días de prisión preventiva.

Esa vez lo fue ver una delegación encabezada por el entonces presidente UDI Hernán Larraín, acompañado del senador Juan Antonio Coloma y el diputado Javier Macaya, quien hoy compite contra Víctor Pérez por la presidencia del partido. A los ojos de la defensa del condenado, la historia dirá que el único gremialista que atestiguó a su favor en el proceso fue el exlíder Pablo Longueira, quien ha de encarar próximamente su propio destino judicial en el caso Soquimich.

La amistad con Longueira y con otros, no olvidan en la UDI, llevó a que Orpis se uniera al grupo que levantó hace décadas ya una comunidad de verano cerca de Frutillar, en el llamado Loteo Salzburg, en terrenos que gestionó el ex tesorero del partido y empresario vitivinícola Jorge Coderch MItjans. Allá tuvieron casas juntos Orpis, Longueira, el ex diputado Cristián Leay y el también ex tesorero UDI Andrés Tagle (hoy miembro del consejo directivo del Servicio Electoral).

Macaya es el tercero y último que quiso expresar lo que le pasa con todo esto: “Prefiero no hablarlo, puedo decir que hay un dolor en lo humano. Él mismo dio su opinión que fue muy dura y autocrítica, no hay mucho más que decir después de eso”.

¿Larraín? Al igual que el ex ministro y candidato a la presidencia UDI, Víctor Pérez, él también fue compañero de Orpis en el Senado, en una bancada que también integraron Andrés Chadwick, Evelyn Matthei y otros, y donde siguen sobrevivientes como Juan Antonio Coloma. Los tres, los hombres, son algunos que en el partido consideran cercanos o amigos del condenado, junto a nombre como Longueira y varios otros que cuentan 60 o poco más años de edad.

Hernán Larraín pudo haber sido otro gremialista declarando a favor suyo en el caso, pero algo se lo impidió. El 27 de marzo de 2019, cuando ya era ministro de Justicia, dijo textualmente a CNN que “me he informado de que hemos sido incorporados por la defensa de Jaime Orpis como testigo, hay una cantidad importante de personas del ámbito político, yo era senador en ese minuto y junto a otros 10 senadores hemos sido invitados a testificar, cosa que haré con mucho gusto”.

Y cerró con un “tengo plena confianza en Jaime Orpis, de su conducta, y espero dar testimonio de ello si soy requerido por tribunales”. Pero no lo hizo. En la defensa del sentenciado cuentan que pese a que quería, habría sido el Presidente Sebastián Piñera quien le dijo que no podía y que era poco menos que incompatible con su cargo. Estas versiones apuntan que en tal caso habría arriesgado su cargo. Entre quienes trabajaban en La Moneda en ese tiempo recuerdan que esa advertencia bien se la pudo hacer presente también Chadwick, entonces ministro del Interior.

El asunto es que cuando Larraín lo dijo, se levantó una polémica y la oposición criticó el punto. Hubo hasta una reunión en Palacio entre el ministro y el mandatario, recogió la prensa entonces. Pero entre los íntimos del también ex presidente UDI aseguran tajantamente que ninguno de los dos le advirtió nada, y que fue él quien le dijo a la defensa de Orpis que no lo haría, precisamente, por ser ministro de Justicia. Agregan que él estimó que se podía malinterpretar.

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