Futbolistas, influencers y la familia real: la mediática campaña del Reino Unido para incentivar la vacunación contra el Covid-19

Un carrito de supermercado con frascos de la "vacuna contra el Covid-19" sobre una bandera de Reino Unido.

Ante el inminente inicio de la inmunización, que podría comenzar el 7 de diciembre, el Servicio Nacional de Salud (NHS) recurre a personajes reconocidos para promover el proceso ante el alza de fake news, que han aumentado el escepticismo sobre la vacuna.




A medida que el inicio de la vacunación contra el Covid-19 en Reino Unido se hace inminente, el gobierno prepara una estrategia para “convencer” y “persuadir” a los británicos de que la mejor opción para frenar los contagios es recibir la inyección con el medicamento. Ello, ante el alza del escepticismo en torno a la efectividad de la inmunización, que podría amenazar la esperada inmunidad colectiva. Por esto, el Servicio Nacional de Salud (NHS) impulsa una campaña con “rostros de personas conocidas y amadas (...) celebridades que hayan hecho cosas sensatas durante la pandemia” y un “ejército de vacunadores”.

Tras sobrepasar la barrera de los 1,6 millones de casos y las 58 mil víctimas fatales por el coronavirus, Reino Unido ha elevado los niveles de alerta ante la cercanía de las fiestas de fin de año, que podrían suponer un descontrol epidemiológico debido a las reuniones familiares y los viajes nacionales.

Una valla publicitaria muestra el mensaje "el nivel de alerta de Covid-19 en Manchester ahora es muy alto".

En esa línea, los funcionarios británicos advirtieron que la principal tarea es evitar una tercera ola de la pandemia, por lo que no descartan un tercer confinamiento nacional. Sin embargo, una posible solución estaría cerca. El NHS aseguró que la aprobación nacional para una vacuna desde la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios debería ser aceptada en los próximos días. De ser así, se comenzaría a inmunizar a la “primera línea” de salud desde el 7 de diciembre.

Si las autorizaciones cumplen con el cronograma establecido, el plan masivo de inmunización priorizará en primera instancia a los adultos mayores (de más de 80 años), hogares de ancianos y su personal sanitario, para luego continuar con los mayores de 75 años. Luego se seguiría con los enfermos crónicos, embarazadas y, en la última etapa, con el público general.

El gobierno del primer ministro Boris Johnson, ocupado con los últimos detalles del acuerdo económico con la Unión Europea (UE) por el Brexit y la campaña para detener el avance de la pandemia, cerró acuerdos con tres farmacéuticas para obtener la vacuna contra el Covid-19, de la cual se aplican dos dosis espaciadas por semanas de distancia.

En esa línea, Reino Unido compró 40 millones de dosis del medicamento elaborado por Pfizer, 100 millones de unidades de Oxford/AstraZeneca y siete millones de la vacuna Moderna de Estados Unidos.

Campaña en redes sociales

Aún sin la confirmación de nombres, ni vacunas, el diario británico The Guardian sostiene que los expertos sugirieron que una de las voces reconocidas para convocar a los ciudadanos a confiar en la inmunización es la del futbolista del Manchester United, Marcus Rashford, de 23 años, que impulsó una campaña contra la pobreza alimentaria de los niños. Otros “reclutas ideales” llegarían desde la familia real. El Ejecutivo británico instó a no utilizar políticos para promover la vacunación.

El jugador del Manchester United, Marcus Rashford, sería uno de los rostros de la campaña de vacunación.

De acuerdo con el diario local The Sun, hace un mes una encuesta reveló que uno de cada cinco ciudadanos rechazaría recibir la vacuna. Por esto, la reina Isabel II tomaría un rol esencial en un llamado nacional para que los británicos concurran a recibir el medicamento.

No obstante, la campaña sería solo la punta del iceberg para detener el avance del coronavirus. Otro de los problemas a los que se enfrentará el país, al igual como ocurrió con las tareas de trazabilidad, será la escasez de personal para estas labores.

Ante este escenario, el NHS está formando un ejército de vacunadores, tarea para la que reclutó a bomberos, trabajadores de aerolíneas y cesantes que están siendo entrenados por casi US$ 15 por hora. Bajo el lema “Su Servicio Nacional de Salud te necesita”, las autoridades buscan contratar a personal extra, “decenas de miles” de trabajadores que instarán a la población a vacunarse, usar mascarilla, respetar el distanciamiento social y seguir las medidas de higiene.

La reina Isabel II en un mensaje en cadena nacional.

Según The Guardian, en los últimos cinco años la confianza del público sobre las vacunas ha aumentado en la mayor parte de Europa. El sondeo más grande sobre actitudes globales hacia las vacunas sugirió en marzo que sólo el 7% de los británicos no aceptarían una vacuna contra el Covid-19. A pesar de esto, la revista médica The Lancet advirtió que esta tendencia aumentó al 11% en junio y al 14% en julio.

Un factor clave en el aumento de dudas sobre el medicamento sería el surgimiento de fake news de movimientos “antivacunas”. Según el diario Daily Mail, un sondeo reveló que en Reino Unido y en Estados Unidos la disposición de las personas a recibir la vacuna disminuyó en un 6,4% después de leer este tipo de contenidos sin verificar en redes sociales.

Así, Reino Unido también intentará captar la atención de los ciudadanos utilizando a médicos que aparecen frecuentemente en los medios de comunicación para explicar temas de salud. Además, se le solicitará a los líderes locales y religiosos colaborar para que sus comunidades sean inmunizadas, y en paralelo realizarán alianzas con influencers de redes sociales.

Transeúntes, algunos con mascarilla o cubiertos debido a la pandemia, caminan en la niebla de la madrugada en Walthamstow, al este de Londres.

Según la BBC, el gobierno pagó en agosto alta sumas a personajes de la televisión y exconcursantes de realities para que compartieran contenido de la campaña Test and Trace (Examen y rastreo) durante el confinamiento con los hashtags “#gettested” y “#letsgetback”. En ese momento, un portavoz del gobierno aseguró que los mensajes llegaron a más de siete millones de personas.

En tanto, la Asociación Médica Británica destacó que las personas tendrían menos aprensiones a vacunarse si estuvieran completamente convencidas de que los medicamentos son seguros y que no tendrán efectos secundarios considerables.

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