John O’Rourke, cineasta: “Peter Sellers podía pasar fácilmente de la felicidad a la depresión”

Peter Sellers y Capucine en La Pantera Rosa (1963), la primera de las siete películas en que aparecería el inspector Jacques Clouseau.

Este viernes 24 de julio se cumplen los 40 años de la muerte del actor que fue el inspector Clouseau en La Pantera Rosa. El realizador inglés John O’Rourke, que lo retrató recientemente en su documental A State of Comic Ectasy, se refiere a Sellers, quien podía ser una bendición o un tormento en los sets de filmación.




El director Stanley Kubrick, el mismo capaz de hacer 127 tomas a la actriz Shelley Duvall en El resplandor, rompió algunas veces sus demandantes reglas de rodaje y alivianó el trabajo de actores con los que se llevaba bien. Con George C. Scott, por ejemplo, estrechó un particular lazo en Doctor Insólito (1964), gracias a que compartía con Kubrick su afición al ajedrez. Con Malcolm McDowell aflojó a veces debido a que el actor de La naranja mecánica le causaba gracia y comulgaba con su sentido del humor. Sin embargo, si es que hay un preferido entre sus colaboradores, aquel fue Peter Sellers, al que dirigió en dos películas: primero en Lolita (1962) y luego en la mencionada Doctor Insólito.

Para Kubrick, la capacidad interpretativa de Sellers se debía a un don para la improvisación que alcanzaba en su mejor versión “un estado de éxtasis cómico”. Tan preciado y único era ese peak humorístico que en los rodajes era necesario cuidarlo y mimarlo, sin que Sellers trabajara demasiado. Por eso no le pedía repetir demasiado, lo que iba contra todo el perfeccionismo del realizador de 2001: Una odisea espacial.

Justamente la definición de Kubrick es la que el realizador británico John O’Rourke (1972) utilizó para titular su documental sobre su compatriota estrenado el 9 de mayo en la BBC. La película Peter Sellers: A state of comic ectasy (1972) incluye un gran material de archivo, una serie de entrevistas a actores y cómicos ingleses como los miembros de Monty Phyton y, por primera vez refiriéndose a Sellers, una conversación con Britt Ekland, la actriz y ex modelo sueca que fue una de sus cuatro esposas.

La película se realizó en el contexto de los 40 años de la muerte de Peter Sellers, ocurrida el 24 de julio de 1980, cuando un fulminante ataque cardíaco terminó con su vida a los 54 años. Conocido sobre todo por su personaje del inspector Jacques Clouseau en las siete películas del realizador estadounidense Blake Edwards, Sellers también logró sus mejores momentos en filmes como La fiesta inolvidable (1967), del mismo Edwards y en Desde el jardín (1979), el drama de Hal Ashby por el que fue nominado al Oscar a mejor actor.

El actor y comediante Peter Sellers (1925-1980) durante sus primeros años en la radio en un pasaje del documental Peter Sellers: A State of Comic Ecstasy.

El documental de John O’Rourke no escatima esfuerzos en mostrar los lados luminosos y oscuros del actor inglés. Se puede decir de cierta manera que por cada destello de genio cómico de Sellers había una dosis de miseria humana. Su personalidad era conflictiva, su egocentrismo tendía a hacer naufragar los rodajes y su relación con las mujeres era peligrosamente posesiva. Testimonios hay de sobra.

Tal vez el caso más conocido al respecto es el de la comedia Bésame, tonto (1964), de Billy Wilder. A las seis semanas de un rodaje más bien tempestuoso, Sellers sufrió un episodio cardíaco y debió ser internado en el hospital Cedars-Sinai de Los Angeles. Tras salir del centro clínico decidió dejar la película y retornar a Londres, sin darle mayores explicaciones al realizador Billy Wilder, uno de los grandes de la comedia estadounidense. Cuando le preguntaron por la dolencia cardíaca de Sellers, Wilder respondió tan ácidamente como sus películas: “Antes de tener un ataque al corazón, hay que tenerlo”.

Desde Gran Bretaña, John O’Rourke conversa con La Tercera PM, sobre el actor y cómico:

¿Cuáles son las características que más definen el temperamento y el genio de Peter Sellers?

Creo que la palabra volátil (el término en inglés es “mercurial”, sin traducción exacta) es mejor tanto para hablar de su temperamento personal como de su genio artístico: podía pasar fácilmente de la felicidad y tranquilidad a la depresión y agitación. Del mismo modo, fue capaz de ofrecer algunas de las mejores actuaciones del siglo XX (Doctor Insólito, Desde el jardín), pero también estuvo en algunas películas terriblemente malas.

¿Cómo fue la relación de Peter Sellers con Blake Edwards?

Creo que fue muy de amor y odio. Alcanzaron algunos de sus mayores éxitos juntos, pero en todos los sentidos, no todo fue fácil en los rodajes de La pantera rosa o La fiesta inolvidable.

¿Por qué Sellers se llevaba bien con Stanley Kubrick?

Después de trabajar con Kubrick, Sellers siempre mostró mucho respeto hacia él: hablaba de Kubrick una y otra vez en programas de entrevistas y lo definía como el mejor director con el que había colaborado. Mientras estaban haciendo Doctor Insólito, muchos hablaron muy bien del proceso de filmación, en contraste con las muchas otras películas que efectivamente Peter Sellers tiró por la borda debido a su actitud petulante. Sin embargo, su novia de entonces, la actriz Janette Scott, nos dijo que en realidad él estaba muy estresado Su primer matrimonio se había acabado y pasaba la mayor parte de su tiempo fuera de casa, durmiendo en el Hotel Dorchester, de Londres. Lo más interesante es cómo Kubrick trató a Sellers: Kubrick era famoso por exigir docenas y docenas de tomas de actores (sobre todo con Jack Nicolson en El resplandor), pero con Sellers, decidió capturar su actuación desde todos los ángulos con múltiples cámaras y sólo le pidió dos o tres tomas: sabía que su rendimiento se deterioraría inevitablemente a medida que avanzara el día.

¿Cómo era la relación de Peter Sellers con las mujeres, considerando que se casó cuatro veces y en tres casos con ex modelos, como Britt Ekland, Lynne Frederick y Miranda Mcmillan?

Hay mucha especulación al respecto, pero parece que Sellers había tenido una relación muy estrecha con su madre cuando era niño, algo que luego pareció influir en sus relaciones con las mujeres en la edad adulta. Tenía la extraña costumbre de proponerles matrimonio una y otra vez, a menudo sugiriendo que se casaran solo unos días después del primer encuentro. Britt Ekland nos dijo que era un tipo encantador cuando comenzó a cortejarla, pero luego, una vez que se habían casado, era diferente, muy distante, y con el que era casi imposible tener una buena rcomunicación. Su último matrimonio, con Lynne Drederick, fue sin duda el peor.

¿Es posible rastrear el legado de Peter Sellers en algún comediante de hoy?

Es un poco cliché hablar sobre la idea del payaso infeliz o el cómico triste. Hoy hay muchos ejemplos de tales figuras, entre ellos el desaparecido Robin Williams. Pero había algo en la época en que vivía Sellers que determinó su increíble carrera: el Reino Unido no tenía industria ni cultura del espectáculo antes de la década de 1960, pero de repente, con el advenimiento de las cámaras de televisión se permitió que figuras como Sellers se catapultaran a la fama mundial. Podría decirse que su transición al éxito no se logró muy bien, lo que podría explicar algunos de los episodios más infelices de su vida.

¿Podría alguien como Peter Sellers haber nacido en los Estados Unidos o es un producto clásico de Gran Bretaña?

Peter Sellers era un camaleón y podía desempeñar cualquier papel, aparentemente de cualquier nacionalidad. Creo que su herencia británica era importante: sus raíces de music hall definieron mucho de su humor, aunque tal vez habría alcanzado un estatus similar si hubiera nacido en Estados Unidos.

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