Jueza del caso Luchsinger abandona el juicio oral a sólo días de conocerse el veredicto

Caso Luchsinger

Ximena Saldivia presentó licencia médica luego de protagonizar una serie de incidentes con la Fiscalía, querellante y el Ministerio del Interior. Machi Linconao atribuye su salida a presiones del Gobierno.




"Estuvo toda la jornada del juicio llorando". Así relata uno de los intervinientes del segundo juicio oral por el crimen del matrimonio Luchsinger-Mackay lo que pasó el jueves pasado con la magistrada Ximena Saldivia.

Hoy la jueza presentó una licencia médica por 10 días y con ello abandonará el juicio oral que este lunes finalizaba su 32 jornada, dando inicio a los alegatos de clausura y la fase final ya que en pocos días se dará a conocer el veredicto.

El abandono de la magistrada a sólo días del término del juicio oral generó suspicacias en las defensas de los acusados del crimen.

A tanto llegó esto que hoy la propia imputada, la machi Francisca Linconao, se dirigió al abogado del Ministerio del Interior Luis Hermosilla acusándolo de "ensuciar la causa". Algunos de los imputados creen que la jueza Saldivia fue presionada para dejar el juicio y así no participar del fallo.

Hermosilla no quiso referirse al emplazamiento que le hizo Linconao pues aseguró que no correspondía. Descartó de plano haber presionado a la jueza y aseguró que "yo no sé de qué manera un abogado puede presionar a un juez, en estas circunstancias estos son juicios públicos y todos somos testigos y responsables de los actos de cada uno de nosotros, por mi parte no ha habido ninguna actuación de la cual ella pueda hacerme un reproche y de hecho hasta aquí no lo ha hecho".

Antes que se suspendiera el juicio hasta el miércoles, por una lesión de otro acusado que se cayó el fin de semana, Hermosilla solicitó saber expresamente el motivo de la licencia de la magistrado, si era por temas sicológicos o físicos. El tribunal rechazó entregar esos detalles.

Episodios incómodos

Quienes han vivido los dos meses de audiencia de este emblemático juicio, que se hace por segunda vez luego que absolvieran en el primero, relatan episodios de tensión entre la jueza Saldivia y algunos intervinientes, e incluso con el propio juez presidente Germán Varas.

La primera vez que hubo un incidente fue cuando se presentó a declarar como testigo de la defensa de la machi Linconao el sacerdote Fernando Díaz. Tras su ponencia la jueza conversó con el religioso en un pasillo, tras lo cual debió aclarar en el tribunal el motivo de este intercambio con un testigo respecto de quien luego deberá valorar la calidad y pertinencia de su relato.

En otra oportunidad, relatan partícipes del juicio, Saldivia fue reprendida por el juez presidente Germán Varas para que dejara de conversar con el cuarto magistrado Mauricio Poblete ya que él no podía escuchar a una testigo que estaba en ese momento en estrado.

Finalmente el jueves pasado se vivió un momento tenso luego que el abogado Carlos Tenorio -representante de la familia Luchsinger- reclamara al tribunal apuntando a que cuando hacía preguntas la magistrada se reía. Tras un receso que duró más de la media hora estipulada en primera instancia, el tribunal continuó con el juicio mientras la magistrada se vio visiblemente afectada, secando sus lágrimas y dando cuentas de un llanto percibido por todos los presentes. Aunque algunos sostuvieron que no se trataba de llanto, sino de un enojo de la jueza por la reprimenda ejercida por el juez presidente.

¿Cambiará el rumbo de la decisión que tome el tribunal en este caso con la ausencia de la jueza Saldivia? Eso se sabrá en pocos días cuando se dicte el veredicto. Por haber sido un juicio largo la licencia de la magistrada no afectará la continuidad de las jornadas de cierre, pues desde el inicio ha estado un cuarto magistrado presente, Mauricio Poblete, que hoy se transformó en juez titular y deberá determinar si condena o absuelve a los acusados de este emblemático caso.

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