La rehabilitación que incluye la condena del exsíndico Herman Chadwick

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La pena de libertad vigilada alcanzada en el procedimiento abreviado al que se acogió el exsíndico de quiebras -en el marco del caso Caval- incluye un plan de trabajo ético que, según los informes redactados por la delegada de Gendarmería, él ha valorado positivamente.




Al costado de un sillón instalado en la oficina de Herman Chadwick Larraín (51 años) figura su título de abogado de la Universidad Católica. El diploma no está colgado en una pared. Chadwick recibe en esa oficina del sexto piso de un edificio en El Golf a la supervisora que Gendarmería le asignó, Disa Oxa, la que lo visita desde julio del año pasado para cumplir con la inspección a su fuente laboral contemplada en el plan de rehabilitación que se dictaminó como parte de su condena en el caso Caval.

Chadwick le dice a la sicóloga de Gendarmería que prefiere colgar algún cuadro familiar en lugar de su título y la delegada decide profundizar sobre aquello. Chadwick le asegura que siempre se apegó a la norma, a lo correcto, pero que este "golpe" lo hizo replantearse cómo estaba llevando su vida. Le explica, además, que hizo un filtro de clientes que piensa dejar. Esto, "para no verse implicado en nada", según refleja uno de los informes que debe elaborar cada cuatro meses la delegada para dar cuenta al Octavo Juzgado de Garantía de Santiago –donde se trasladó la causa– de los avances que el exsíndico de quiebras experimenta en el proceso. Esto, en base a las reuniones que ambos sostienen una vez al mes, hace casi un año, por la pena de libertad vigilada que obtuvo Chadwick en el procedimiento abreviado al que se acogió en el caso Caval. Esa pena incluye, justamente, un plan de trabajo ético que, según los informes redactados por la delegada de Gendarmería, él ha valorado positivamente.

Es la propia delegada la que relata en estos informes que fue ella quien, al presentarle el plan de rehabilitación a Chadwick, le solicitó que realizara una lista de sus clientes, con el fin de seleccionar a aquellos que pudieran implicarlo en algún problema legal, porque el consejo es dejar todo tipo de riesgos.

Según se explica en los documentos, el objetivo al que apunta el programa elaborado para Chadwick es "problematizar un marco de referencia moral de valores y creencias que permitan tomar decisiones que lo alejen del contexto de riesgo". Y lo que se busca, en concreto, es evitar la reincidencia a través de un trabajo moral.

Chadwick fue condenando a tres años y un día con beneficio de libertad vigilada, más la inhabilidad durante ocho años de trabajar como síndico, y la prohibición perpetua de ejercer derechos políticos. Esto, porque la justicia lo consideró culpable del delito reiterado de obtener ventajas indebidas en la compra y venta de los terrenos en Machalí indagados en el caso Caval.

Según esos reportes, el exsíndico se presenta puntual a las entrevistas con Oxa y también asiste dos veces por semana a terapia. La delegada lo ha evaluado favorablemente desde el inicio.

Cuando comenzó su trabajo, Oxa detectó que Chadwick no aparece en la página web de su trabajo. "A uno lo echan del sistema", "y ya no es sujeto de crédito", menciona la delegada que fueron frases que aparecieron en su conversación con Chadwick al respecto. De hecho, menciona, el exsindico se alegró de que uno de sus descendientes no siguiera la carrera de derecho, como muchos abogados de su familia. "Rompió la cadena de abogados que por herencia existía", dice el relato.

La supervisora de Gendarmería le explicó al inicio de qué se trataba el proceso de rehabilitación. Y, según se describe, Chadwick le respondió que esto sería "una buena oportunidad de ser mejor persona".

Entre las acciones realizadas también se describe que existen entrevistas motivacionales y se profundiza en los aspectos de los delitos. Según los informes, con Chadwick se ha enfatizado en las creencias que sustentaron el delito, donde el síndico hace referencia a su responsabilidad en eso.

Un énfasis en el trabajo son los cambios laborales obligados en la condena para Chadwick, que implica dejar de ejercer la labor de síndico, pero también ciertas esferas de trabajo. De hecho, Oxa le pidió todos los antecedentes sobre su trabajo: Chadwick le mostró 50 cajas que contenían documentación sobre quiebras.

En su último informe, que data del 15 de abril pasado, la delegada describe: "Se desarrollaron entrevistas individuales centradas en realizar un análisis a través de la narrativa de las conductas que propiciaron el delito, además de continuar con trabajos en dilemas éticos. Se evaluó situaciones de riesgo, siendo el penado capaz de evitar riesgos inminentes, lo que significó que dejó a algunos empleadores. No obstante, esto provocó una disminución de sus ingresos, los cuales siente que era necesario asumir", dice la profesionalde Gendarmería.

El proceso de rehabilitación de Chadwick durará lo mismo que su pena. Sin embargo, en junio próximo la delegada deberá realizar una nueva valoración. Y de haber una evaluación positiva, se podría solicitar el término anticipado del plan. "Se fija fecha de aprobación del plan para el 18 de julio en Rancagua", dice el último reporte.

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