Tercera PM
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Los nueve nudos que explican la pugna por el control de la UDI

Pasado mañana, entre las 9:00 y las 18:00, el pueblo gremialista se juega su futuro en medio de acusaciones cruzadas, cuestionamientos hasta éticos por la cuestión del padrón y hasta una reunión de directiva con insultos. Estos son los hitos para entender lo que ha pasado... y lo que puede pasar.


1. J.A. Kast corre el eje más a la derecha

Con el medio millón de votos que sacó en la presidencial pasada en el bolsillo, el ex diputado y ex secretario general UDI incidió en la interna casi tanto o más que cuando militaba (y eso que compitió dos veces). Su meta de afiliar a 100 mil adherentes a su movimiento Acción Republicana (AR), más un discurso inclinado hacia la extrema derecha y el pinochetismo, obligó a Van Rysselberghe a cargar aún más hacia esa banda su campaña.

La senadora hizo causa común con propuestas controvertidas que impulsaban aliados de Kast -como la del alcalde de La Reina de fomentar el uso de armas de fuego en su comuna-, y le advirtió a La Moneda, y al ministro Andrés Chadwick, que ella podía mantener a raya una posible fuga de militantes hacia AR a cambio de que éste no apoyara a Macaya. Van Rysselberghe ha insistido a los suyos que el Número Dos de Palacio está “anulado” en esta pugna.

2. Bolsonaro desordena todo

Así las cosas, la recta final de la campaña del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil revolvió la interna. Cuando la senadora captó que Kast se apuraba a tejer redes con él, operó para ser la primera en visitarlo en Río de Janeiro. Eso obligó a toda la derecha (desde el Presidente Piñera para abajo) a definirse; destapó su quiebre con el senador Juan Antonio Coloma, que no compartió su simpatía con el brasileño.

Pero sobre todo dejó a Javier Macaya a la zaga suya: no pudo diferenciarse y terminó afirmando que, si bien no comulgaba con sus ideas, habría votado por Bolsonaro si fuera naturla de ese país. Más decidor fue que Jaime Bellolio dijera que él “es lo contrario a lo que yo creo”.

3. El Caso Guzmán congela las trincheras

Si Bolsonaro hizo difícil que Macaya y Van Rysselberghe se distinguieran, las sucesivas noticias sobre el caso del asesinado fundador UDI -el asilo de Ricardo Palma Salamanca en Francia y la extradición de Raúl Escobar Poblete en México- hicieron imposible dos visiones ante la contingencia. Ambos no tenían otra opción que tener el mismo discurso.

4. La pugna clave del lunes 19

La pelea por el padrón y el universo de votantes, revelada el martes de esta semana por La Tercera PM, sí provocó un choque frontal entre ambos en la reunión de directiva del lunes 19. Macaya acusó a Van Rysselberghe de tener información “adicional” que él no tenía, ya que ella había levantado una detallada base de datos procesada a partir del padrón electoral. La discusión llegó a los insultos, según algunas versiones, cuando el bando del diputado le imputó usar para ello los servicios de Naturalphone -empresa a cargo de Carlos Valenzuela-, antigua proveedora de la UDI para las campañas.

“La preocupación radica en que quien ha otorgado el servicio es un prestador de servicios que ha trabajado para el partido”, dijo hoy Patricio Melero, ex presidente e integrante de la lista del diputado; la queja apuntaba a que ella separara sus roles de timonel gremialista y de candidata.

La ex intendenta negó las imputaciones y argumentó de vuelta que si acaso ellos no hacían lo mismo al contar -coincide el relato de ambas facciones- con los servicios de Gonzalo Müller (otrora dueño de Benchmark, la clásica encuestadora del partido), y que en tal caso definieran si lo hacía como prestador o como esposo de María José Hoffmann, diputada y candidata a vicepresidenta de Macaya.

Para los íntimos de la jefa UDI, la cuestión es simple: si el bando de Macaya “hubiese hecho la pega como nosotros, no estarían reclamando”.

5. Los “coroneles”, en la cornisa

Con el senador Juan Antonio Coloma jugado por Macaya (su hijo es su candidato a secretario general), el rol de los otros tres coroneles quedó en entredicho.

Jovino Novoa Vásquez -aún cumpliendo condena por Caso Penta-, pese a ser cercano a la senadora, terminó diciendo que “trabajaré con cualquiera de los dos que gane”.

Andrés Chadwick Piñera, dado su rol de padrino político de que Macaya, optó por silencio radial.

Pablo Longueira Montes reclamó vía carta que ninguno podía atribuirse su respaldo, crítica implícita a la senadora por haber -reclaman en su bando- haber dejado a protegidos suyos fuera de la plantilla parlamentaria del año pasado.

Van Rysselberghe se ha fijado como objetivo no sólo barrer a su rival, sino que hacerse del control de la UDI al menos por una década aprovechando la retirada de los coroneles. Si vence al diputado en las regiones del Maule (Coloma) y de O’Higgins (Chadwick y Macaya), celebrará al cubo.

6. Si gana Macaya

En su lista apuestan por un triunfo estrecho mucho más que por una goleada. De ser así, tendrán que cederle al menos una vicepresidencia a la senadora (los estatutos lo obligan si la lista perderdora alcanza el 35%). Macaya partiría su gestión con una disidencia fuerte, y de recrudecer el conflicto se abre la interrogante si el ala derecha del partido se tentaría con la opción de José Antonio Kast. Este no ha querido aún fundar un partido, para no obligar a militantes UDI a renunciar a éste.

7. Si gana Van Rysselberghe

La senadora cree que si logra un 55% será un triunfo holgado, pero cree que llegará más lejos. Para ambos bandos, la lucha se resolverá en la Región Metropolitana, y ella confía en su fuerza en la zona sur, desde el Maule a La Araucanía. Pero aunque supere la barrera del 65% considera hacer el gesto de cederle igual una vicepresidencia a Macaya… dependiendo de quién sea. Lo que está casi claro es que si ella gana, Jaime Bellolio hará las maletas.

8. Bellolio y su plan de exilio

Esa decisión la tiene prácticamente tomada, aunque no pretende anunciarla la misma noche del domingo o al día siguiente, sino luego de que se decante el cuadro. Pero también pensando en que su meta no es irse solo, sino arrastrar a un grupo con él.

Si JVR gana por un margen muy estrecho y en medio de cuestionamientos a la transparencia del proceso por la cuestión del padrón, Bellolio habrá de resolver si se va con un discurso crítico en ese sentido. Si la senadora vence por paliza, lo hará diciendo que no hay espacio para él en la UDI… pero sobre todo que nadie se atreve a frenarla.

Después habrá que ver los tiempos y condiciones en los que -probablemente- termine recalando en Evópoli, donde están dispuestos a llevarlo de candidato a senador, pero no a abrir de par en par las puertas de la ciudad a renegados gremialistas: no quieren que el colectivo “se udice”.

9. Fallo fotográfico: ¿Se impugna?

Hasta hoy en la mañana, en la lista de Macaya no hay ánimo de impugnar los comicios si es que éstos son muy ajustados; Melero ya dijo que “no está cuestionado el proceso”. Pero la ex ministra, jefa territorial de Macaya (y archirrival de JVR), Magdalena Matte Lecaros, sí quería hacerlo. Y otros del mismo bando temen que con una diferencia igual o menor al 1% de los votantes, esa discusión podría instalarse. Valga recordar que los votantes habilitados son unos 40 mil, pero los inhabilitados son muchos más, cerca de 60 mil.

Los números

Fecha: Domingo 2 de diciembre.
Hora: 9:00 a 18:00
Universo: 44.470 militantes.
Sistema: Un militante, un voto.
Sufragio: electrónico y presencial.
Empresa proveedora: Evoting.
Mesas electrónicas: 204 en Santiago y regiones.
Referencia: 6.828 votaron en la elección Van Rysselberghe (62,4%) v/s Bellolio (37,6%)
Observadores: Sí. Se solicitaron al Servel.

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