“Me lo pitié nomás”: Los detalles del ajuste de cuentas en que murió el werkén Alejandro Treuquil

Si bien en un inicio algunos dirigentes gremiales vincularon este homicidio a violencia institucional, el Ministerio Público y la PDI, luego de tres meses de pesquisas, estableció que el deceso del werkén de la comunidad Newen de Collipulli se enmarca en hechos considerados de delincuencia común.




-"Me pitié a un viejo que salía a reventar casas con cabros chicos".

Estas fueron las palabras con las que Carlos Muñoz Salamanca (de 29 años) confesó el crimen del werkén de la comunidad Newen de Collipulli Alejandro Treuquil Treuquil (37), cometido el 6 de junio pasado, en plena pandemia. La revelación fue a un amigo, a quien le pidió ese mismo día que destruyera su celular metiéndolo a un microondas para así desaparecer toda evidencia que lo vinculara al crimen. Sin embargo, eso no sucedió.

Hoy la Fiscalía Regional de La Araucanía, tras tres meses de trabajo con un equipo especial de la PDI, logrará desentramar ante el Juzgado de Garantía de Collipulli esta historia que, en sus inicios, fue enmarcada como un eventual hecho de violencia institucional, luego de que se conociera que el dirigente mapuche había denunciado presuntos hostigamientos por parte de Carabineros a su comunidad. Sin embargo, todas las piezas de investigación, incluidos audios enviados antes y tras el crimen por el imputado, descartan totalmente esa teoría y establecen que la muerte de Treuquil se debió a un ajuste de cuentas.

En el expediente existen una serie de conversaciones -rescatadas desde el teléfono de Muñoz Salamanca- en que se describen actos de planificación del asesinato del werkén e incluso la propia confesión del homicida. Es así como el día del crimen el acusado envía a un tal “Sonrr” un audio en el que le señala: “Hermano, yo me pitié al Treuquil ese que tanto que lo publican, la wea... que es un rey el perquin cu... si andaba haciendo pura tierra hermano... andaba mandando a los cabros chicos, andaba comiéndole el cuesco a puros cabros chicos, andaban reventando casas y los weones iban a reventarle la casa a un compañero y como yo soy... (habla entre sollozos) no sé po, si voh me conocí”.

Minutos antes le había dicho algo similar a una persona que en su Whatsapp tiene guardado como Richi. “El finao cu... me lo pitié al viejo perquin ese, que vale callampa, me lo pitié no más, yo soy de una pura línea, fui a devolver las w... que me habían prestado y era (...) ahora en la casa, aguantar lo que se viene no más”.

A las 22:06 de ese día, según consta en las transcripciones de los audios realizada por la PDI, le manda un audio a “Caro” a quien le dice “sí, porque esos weones son giles, van y revientan la casa, no les importa que hayan cabros chicos, ni una weá, yo no soy gil, por algo le pegué al weón más mayor, porque ese andaba comiendo el cuesco y está dejando la pura cagá con todos los cabros chicos, usted no estaba ahí, no sabe lo que pasa y se guía siempre por la weá que informan, se va por mentiras, ese weón estaba haciendo pura tierra”.

Los audios serán exhibidos hoy por el fiscal Nelson Moreno que desde hace dos meses estaba tras los pasos de Muñoz y que hoy lo detuvo en el domicilio de Fredy Marileo, quien actualmente está en prisión preventiva acusado del homicidio de dos comuneros mapuche. La Fiscalía de La Araucanía indaga la muerte de Treuquil como un ajuste de cuentas e imputará hoy el delito de homicidio calificado, ya que las conversaciones del acusado dan cuenta además de una planificación del crimen.

Al parecer, según se ha desprendido de las pesquisas de investigación, el conflicto entre el imputado y Treuquil se debió a un robo a un tío de Muñoz que habría sido perpetrado por la víctima. “Le domestiquiaron las weás a mi tío, andaba pallá yo cashai, viejo cu... me echó cagando pafuera, lo dejé ser no más, y eso que yo andaba cargao washo, pa qué po, el viejo me ofreció tiro, toda la weá, que no podía estar ahí, por el hecho de haber estado ahí adentro de su comunidad supuestamente”, dijo en uno de los audios.

Los días previos al homicidio, el tío del imputado Javier Jara, quien vive en el sector de Esperanza, había sido víctima de un robo y -según se desprende de las conversaciones de Muñoz- tanto él como su familia sospechaban de miembros de la comunidad Wenewen. Junto con esto, la Fiscalía también acreditó que en días previos al asesinato miembros de esta comunidad agredieron a un amigo del acusado. Tras revisar las antenas de celular, se estableció también que a la hora del crimen el imputado estaba en Collipulli y que en días previos se desplazó desde Los Ángeles.

Para los investigadores son decidoras también las conversaciones previas alojadas en el celular de Muñoz Salamanca, en que se da cuenta de acciones para comprar armas. “Para ir a darle una trilla wena... ese viejo del Treuquil, ¿Igual anda metío o no? porque a ese le tengo ganas (se ríe)”, son parte de los audios que serán exhibidos hoy en el tribunal.

La Fiscalía estableció que el día que Treuquil, junto a otros dos miembros de su comunidad, es víctima de esta emboscada, el imputado iba acompañado de Ana Loayza quien también disparó ese día y quien hoy está con orden de detención pendiente. En los allanamientos de hoy la PDI encontró en poder del imputado una escopeta y marihuana.

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