Rezago en menores de edad: 277 mil niños y adolescentes no han recibido vacunas contra el Covid-19

Con la circulación de la contagiosa variante ómicron y un 2022 en el que se proyecta que la presencialidad escolar será la norma, la cifra preocupa a los expertos: en el tramo de 17 años el 95% recibió la primera dosis, mientras que en el grupo de seis años el avance es de 10 puntos menos.




Tras la aprobación de la vacuna de Pfizer a partir de los 12 años, a mediados de junio pasado se inició la inmunización contra el Covid-19 en menores de edad. Más tarde, en septiembre, se autorizó su uso desde los seis años y se sumó CoronaVac al esquema.

Actualmente, la inoculación contra el Covid-19 de los menores de entre seis y 17 años de edad alcanza un avance -la primera dosis- del 91% en el país, mientras que el 83,6% del grupo ya cuenta con el esquema basal completo, según las cifras del Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI) del Ministerio de Salud. Además, un 11,4% ha recibido la dosis de refuerzo, que corresponde principalmente a los primeros niños vacunados en junio con comorbilidades.

Pero pese a las buenas cifras, aún restan 277.313 niños y adolescentes por ser inoculados con su primera dosis, de una población objetivo de 3.044.845 menores de edad de entre seis y 17 años.

Con la circulación de una variante más contagiosa como ómicron, y en un 2022 en el que se proyecta que la presencialidad escolar será la norma, la cifra de rezago preocupa a los expertos: en el tramo de 17 años el avance -con al menos una dosis- alcanza el 95%, mientras que en el grupo de seis años el avance es de 10 puntos menos (85%).

El infectólogo y decano de la Facultad de Medicina de la U. San Sebastián, Carlos Pérez, plantea que si bien el umbral adecuado en las vacunas programáticas en niños y adolescentes es el 80% de cobertura, lo que ya se ha alcanzado, frente a este virus y sus nuevas variantes la meta sanitaria debiese ser más ambiciosa. “Tenemos que apuntar al máximo de cobertura posible, por sobre el 90%”, sentencia.

“El ideal es que la mayor parte de los grupos objetivos reciban su vacuna, y si bien ya hemos llegado a parte importante de los menores de edad, tenemos que pensar en cómo llegar a estos casi 300 mil niños. En el caso de los más pequeños es una prioridad, pues los datos nos señalan que durante estos dos años de pandemia se ha reducido de manera importante la asistencia a los jardines infantiles. Hay menos contacto con los niños y sus familias”, complementa el infectólogo.

Vacunar antes del inicio del año escolar

Pérez recalca que aunque está en análisis el porcentaje de protección que puedan conferir las vacunas en uso frente a la variante ómicron, sí se ha demostrado que en el caso de infección los pacientes vacunados desarrollan enfermedades más leves.

“Las vacunas en uso han sido aprobadas por el ISP, son seguras y efectivas. Tenemos datos robustos de su uso desde China, donde se han vacunado millones de niños sin problemas. Hay que asegurar las facilidades para que los rezagados acudan antes de iniciar el año escolar, pues actualmente hay cierta congestión en los vacunatorios debido a los mayores de 18 años que se están poniendo al día con su dosis de refuerzo”, explica.

Por otro lado, la infectóloga pediátrica de la Universidad Católica Marcela Potin explica que en un contexto de alta transmisibilidad del virus en la comunidad, es más probable que, en este caso, la variante ómicron infecte a un no vacunado versus a una persona con sus dosis al día. “Este grupo de niños no vacunados son más susceptibles con ómicron en circulación, pues es más transmisible y en un ambiente escolar puede generar brotes importantes”, detalla.

Sin embargo, Potin explica que aún está en curso el estudio clínico liderado por la UC sobre la respuesta inmunitaria de CoronaVac en niños e invita a los padres a sumarse en caso de que sus hijos aún no reciban ninguna de las dosis. “En el caso de que los padres aún tengan dudas sobre la seguridad o efectividad de la vacuna, en nuestro estudio los acompañamos por un año y aún hacen falta voluntarios. Los niños y niñas que aún no se hayan inoculado con ninguna de las vacunas contra el Covid-19 pueden hacerlo bajo el alero de este estudio. La certeza que tenemos es que la CoronaVac es extremadamente segura y ya tenemos información de que no hay efectos adversos graves asociados”, detalla la doctora.

El pediatra y expresidente de la Sochipe Humberto Soriano destaca que en menores la inmunidad entregada por las vacunas es mayor que en adultos. “Los datos preliminares señalan que tanto Pfizer como Sinovac entregan inmunidad robusta a los niños. Se piensa a veces que como los niños enferman menos, no es necesario vacunarlos y eso es un error. Al tomar la decisión de vacunar, existe un criterio que es el infectológico, es decir, el riesgo de la vacuna versus el de enfermar, y con ómicron el riesgo de enfermar es altísimo. Una parte importante de la población se va a contagiar con esta variante, pero van a presentar enfermedad más leve y mucho más leve si están vacunados. Es necesario que los investigadores chilenos sigan recopilando información para que se abra la puerta a la vacunación desde los seis meses de edad”, concluye Soriano.

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