Rutas cortadas y opiniones diversas: el paro por el cierre de fundición Ventanas desde adentro

Reuters

En la zona industrial las movilizaciones ya causan estragos y la gente se debate a favor y en contra de la medida. Los trabajadores, por ahora, se mantienen firmes en su postura.




Incluso mucho antes de llegar a la zona entre Quintero y Puchuncaví, el paro de los trabajadores del cobre por el anuncio del cierre de la fundición Codelco Ventanas comienza a notarse. Apenas es el primer día de las movilizaciones y los estragos están a la vista. Hay tacos, bocinazos y desorden.

Y es que, aunque la paralización de actividades fue un llamado nacional y al que, según los propios representantes de los trabajadores se adhirieron 26 sindicatos pertenecientes a todas las divisiones de Codelco, contratista y otros gremios, sumando 50 mil personas, el conflicto tiene su origen en la fundición que el viernes pasado el directorio de la estatal decidiera ponerle fin.

Los trabajadores buscan que se eche pie atrás en la medida. Y eso lo hacen sentir desde las 23 horas de ayer, cuando comenzaron los primeros indicios de manifestaciones, con las rutas aledañas a la fundición cortadas con neumáticos quemados y lienzos que apuntaba a dos personas, dos “traidores”, según se podía leer: el Presidente Gabriel Boric y la máxima autoridad de Codelco, Máximo Pacheco.

Hoy, desde el turno A, el primero de Ventanas, comenzó formalmente el tan anunciado paro. A pesar de los anuncios de lluvia y con una decena de grupos sindicales de otras empresas, según estiman los dirigentes de la gremial estatal, entregando su apoyo por las movilizaciones.

Con un escenario montado al ingreso de la planta y el polvillo residual a la vista, las proclamaciones no habían cesado hasta el cierre de esta edición. Los discursos, en su mayoría, apuntaban a cuestionar la “exclusión de los trabajadores” en la discusión del cese de funciones de la fundición. Además, no pocas veces se oyó que al igual que con Ventanas, otras divisiones correrán la misma suerte. “Este es solo el inicio de muchos cierres”, se oyó, al tiempo que se cuestionaba la visión medioambientalista del gobierno, ironizando que si en La Moneda están “más preocupados de arbolitos y pajaritos, este quizás no sea el gobierno de todos los chilenos”.

En algún momento, Andrea Cruces, presidenta del Sindicato 1 de Ventanas, agradeció la presencia de los distintos representantes de entidades gremiales y, tal como ha sido su tónica durante estos días, criticó la medida, al señalar que “no existen pruebas científicas” que digan que la empresa en la que trabaja sea la responsable de la contaminación del cordón industrial.

“Lo que necesitamos es inversión. Se culpa a Ventanas de ser el principal contaminante, pero se ha demostrado que el 95,6% de las emisiones contaminantes de la planta son contenidas gracias a la inversión en tecnología que se ha hecho”, asegura a La Tercera PM.

La dirigenta, además, asevera que cuando habla de que no hay trabajadores contaminados, es porque no hay estudios concretos que así lo aseguren.

Hasta al menos las 13:30 horas, el diálogo con el gobierno seguía cortado. En ese sentido, Amador Pantoja, presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), reconoce que si bien decidieron excluirse de las conversaciones que arrancaron esta mañana porque ahí se hablaría del cierre de la planta, cosa que no quieren, sí están abiertos al diálogo cuando la decisión se revierta. “En estos momentos no tenemos relación con el gobierno, pero durante la tarde nos reuniremos con distintos sindicatos para tomar una decisión, por lo que podría haber alguna modificación en este escenario. Pedimos que el gobierno reanalice el cierre de esta planta, porque tras esta podrían venir otras”.

Como sea, el paro en Ventanas no ha dejado indiferente a nadie, sobre todo a la gente que vive en la zona. En la calle la gente se reúne, apunta hacia la planta y murmulla. En el ambiente hay opiniones divididas sobre el cierre.

Por un lado están los trabajadores de la planta y algunas voces ciudadanas que no ponen en duda que el polo industrial contamine, pero sí que efectivamente sea Ventanas el principal responsable. Pero también están los otros, los que festejan la medida. Así se palpa en una conversación de colectivo, donde se oye un fuerte “nos contaminan y la plata más encima no queda acá. Además, estos nos torpedean el turismo, si la gente ya no viene a la zona”.

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