Columna de Margarita Zavadskaya: La cita de Putin y Biden, un arreglo mínimo

Joe Biden y Vladimir Putin en Ginebra. FOTO: Peter Klaunzer/Swiss Federal Office of Foreign Affairs via AP



La reunión entre Joe Biden y Vladimir Putin provocó múltiples interpretaciones de una variedad de expertos. A pesar del dramático deterioro de las relaciones entre los países, pareció un intento de -al menos- volver a las relaciones predecibles y más o menos estables. La decisión de devolver embajadores y restablecer las misiones diplomáticas en ambos países es una clara señal de que ambos líderes son pragmáticos y buscan una mayor previsibilidad.

Como era de esperar, Biden mencionó el problema de los derechos humanos en Rusia y el enjuiciamiento del principal opositor, Aleksei Navalny, que se encuentra en la cárcel. Putin respondió con algo incomprensible e insinuó que estos son asuntos internos de Rusia y que no está en posición de ser presionado por Estados Unidos ni por nadie más. En términos de reputación, Putin no tenía nada que perder, las expectativas de los observadores estadounidenses y europeos eran bastante bajas.Los líderes de ambos países lograron ponerse de acuerdo en temas básicos relacionados con las armas nucleares y la imposibilidad de cualquier enfrentamiento militar (aunque eso no es nada nuevo). Uno de los asuntos más productivos fue el acuerdo preliminar para cooperar en ciberseguridad. Las negociaciones en ese sentido habían sido bastante improductivas.

Sin embargo, es pronto para afirmar que observamos la normalización de la relación. El propio estilo de comunicación entre ambos demostró que no era un encuentro amistoso, sino que negociaciones entre personas para llegar a un arreglo mínimamente factible.

Quizás quienes esperaban un ataque más severo contra Putin y una reprimenda por el abuso sistemático de los derechos humanos, quedaron bastante decepcionados. Biden mencionó el tema de los derechos humanos como una forma de ritual dirigido a su electorado nacional. Pero en realidad tenía objetivos pragmáticos para hacer que la relación con Rusia funcionara nuevamente y para restaurar al menos algo de previsibilidad.

* Margarita Zavadskaya es politóloga rusa e investigadora del Instituto Aleksanteri de la U. de Helsinki

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