Convención aprueba que Chile es un Estado regional y plurinacional

18 de Febrero 2022/ SANTIAGO. Pleno de la Convención Constitucional Sesión N°58, Votacion Particular primeros informes de la comisión Forma de Estado. Foto:JUAN FARIAS / AGENCIAUNO

Con 112 votos a favor, 34 en contra y dos abstenciones fue aprobado el inciso con el que el país dejaría de ser un Estado “unitario”, como se plantea en la actual Constitución. En la cuarta jornada de votación en el pleno, si bien se aprobó el artículo relativo a las regiones autónomas, se rechazaron todos los que hacían referencia a las asambleas legislativas que las integrarían. Todos vuelven a la Comisión de Forma de Estado para un nuevo debate.




En un viernes sin sesiones durante la mañana, pasadas las 15 horas el pleno de la Convención comenzó con la votación en particular del informe ya aprobado en general de la Comisión de Forma de Estado. Este incluyó los 28 artículos que ya habían sido visados por los dos tercios del pleno el miércoles.

En esta ocasión, a diferencia de esa jornada de votación, los artículos fueron votados por inciso y según sus indicaciones correspondientes. Cada uno de ellos necesita de 103 votos a favor -dos tercios de los convencionales- para quedar plasmado en el borrador de la próxima Constitución.

Tras la deliberación, que comenzó a las 9.40 horas, a las 15.17 se aprobó el primer inciso del artículo 1 del informe, que señala que Chile dejaría de ser un Estado unitario y pasaría a ser “un Estado regional, plurinacional e intercultural (...)”. Este contó con el respaldo de 112 convencionales provenientes de todos los colectivos, excepto de la centroderecha, quienes han insistido en mantener el Estado unitario que se establece en la Constitución actual. En tanto, María Rivera (Pueblo Constituyente) y Rodrigo Logan (Colectivo del Apruebo) se abstuvieron.

Sobre la aprobación del primer artículo del informe, la convencional Amaya Álvez (FA) sostuvo durante su intervención: “El artículo consagra un Estado regional que pone a la región autónoma en el centro de la vida de la República. En esta queda depositada no sólo la autonomía política (...), sino que cada región (...) podrá también decidir las reglas básicas de su convivencia”.

También se aprobó el inciso primero del artículo 2, sobre entidades territoriales, que establece que el Estado se organiza en regiones y comunas autónomas, además de autonomías territoriales indígenas. Esta idea fue respaldada por 107 convencionales y rechazada por 45, mayoritariamente provenientes de la derecha y del Colectivo del Apruebo.

Estos dos grupos votaron en conjunto en varias ocasiones, pues tienen coincidencias respecto de la forma de Estado. Durante su intervención, Eduardo Castillo (Colectivo del Apruebo) aseveró: “Estoy por mantener y construir sobre lo que ya existe: un gobernador electo popularmente, consejeros regionales electos popularmente. Y ese cuerpo fortalecerlo con más atribuciones”.

Por su parte, Felipe Mena (Chile Unido) advirtió: “La descentralización debe entenderse como algo de cambios profundos, pero paulatinos. Lo que tenemos es una propuesta de artículos y posturas maximalista (...), sin pensar demasiado en sus efectos”.

Durante la jornada de votaciones se hizo evidente que cuando a estos dos grupos se sumaba el Colectivo Socialista, eran capaces de que un artículo fuera rechazado, pues entre los tres suman 61 convencionales -los que impedirían llegar al quórum de 2/3-.

Así ocurrió en varios incisos que eran clave en el informe que emanó la Comisión de Forma del Estado, que dirigió Álvez junto a Tammy Pustilnick (INN): superaron la mayoría de los votos, pero no lograron los 2/3, con lo que volvieron a la comisión donde serán debatidos nuevamente.

Pasó, por ejemplo, con el inciso que establecía que las regiones autónomas contarían con personalidad jurídica. También fue el caso del artículo 4, referido al “maritorio”, que en su inciso primero establece que Chile es “un país océanico”. Esta idea fue rechazada, con votos en contra de la derecha, parte de Independientes No Neutrales, el Colectivo Socialista (CS) y el Colectivo del Apruebo (CA). En tanto, el inciso que indica que “el maritorio chileno (...) está integrado por el mar territorial, las aguas interiores y la zona costera” fue rechazado con 100 votos a favor. No obstante, su último inciso, sobre el deber del Estado de proteger los espacios marinos, fue aprobado por 110 votos, incluido el CS.

Entre los puntos que fueron aprobados por 2/3 del pleno, y con ello van directo al borrador de la nueva Constitución, está el artículo 5, sobre autonomía de las entidades territoriales. El primero de sus incisos, que establece que “las regiones y comunas autónomas están dotadas de autonomía política, administrativa y financiera para la realización de sus fines e intereses (...)”, fue aprobado por 108 votos a favor y 40 en contra -provenientes de la derecha y parte del Colectivo del Apruebo-, y cinco abstenciones.

El inciso segundo de este mismo artículo, que establece que “el ejercicio de la autonomía no podrá atentar en contra del carácter indivisible del Estado de Chile”, fue respaldado casi por unanimidad: 146 votos a favor, dos en contra -María Rivera y Victorino Antilef- y cinco abstenciones.

También fueron aprobados artículos referidos a la relación entre los pueblos originarios, como el artículo 7, que indica que “los pueblos y naciones preexistentes al Estado deberán ser consultados y otorgar el consentimiento libre, previo e informado en aquellas materias o asuntos que les afecten a sus derechos (...)”. La inclusión de la palabra “consentimiento” ha sido cuestionada por algunos convencionales que la rechazaron, pues argumentan que entrega demasiado poder a las comunidades indígenas.

Rechazan asambleas legislativas

Durante la jornada también se aprobó el artículo 18, sobre las regiones autónomas, que señala que estas son “entidades políticas y territoriales dotadas de personalidad jurídica” y que “gozan de autonomía para el ejercicio de las atribuciones legislativa, reglamentaria, ejecutiva y fiscalizadora a través de sus órganos en el ámbito de sus competencias”.

Sin embargo, se rechazaron todos los incisos que hacían alusión a las asambleas legislativas regionales y al estatuto regional, cuya creación dependía de las primeras. Fue el caso de los incisos del artículo 20, que establecían estatutos regionales que permitieran establecer el “orden político interno regional”, y que volverán a la comisión para recibir cambios.

Ocurrió lo mismo con el rechazo en su totalidad -con 91 votos a favor, 58 en contra y tres abstenciones- del artículo sobre autoridades regionales, que pretendía establecer un Gobierno Regional, una Asamblea Legislativa Regional y el Consejo Social Regional como parte de la organización institucional de las regiones autónomas. Cabe destacar que, además, el artículo específicamente referido a las asambleas legislativas fue rechazado el miércoles en su votación en general.

Sobre dichas asambleas -que tuvieron en contra los votos de la derecha, el CS, el CA y el PC-, la convencional Bárbara Sepúlveda adelantó en su discurso que desde Chile Digno las rechazarían. “Como militantes de izquierda, ¿cómo no nos va a preocupar que quieren legislar concurrentemente en cada región sobre la huelga y la negociación sindical, de forma que en cada región puede haber más o menos derechos laborales sindicales?”, planteó.

A su turno, la convencional de MSC Cristina Dorador lanzó dardos directamente a los convencionales del PC por esta definición. “El PC nació en Iquique. Es paradójico que ahora algunos de sus miembros estén en contra del Estado regional. Los invito a pensar desde las regiones, no desde Santiago”, dijo.

Los cálculos para devolver los artículos a la comisión

Previamente, Pueblo Constituyente, Movimientos Sociales Constituyentes, el Frente Amplio y parte de los escaños reservados acordaron aprobar los 28 artículos contenidos en el informe para formar un piso de 55 votos que favorecería que las propuestas alcanzaran la mayoría simple, retornando a la comisión para efectuar modificaciones.

En esta misma línea, desde el CS esperaban que gran parte de los incisos fuesen rechazados por los 2/3, pero aprobados por al menos 78 convencionales, para hacer cambios posteriormente. Según argumentaron, para ellos era importante rechazar incisos contenidos en artículos como el referido al territorio, al maritorio y a la libertad de circulación, pues acusan que tenían “problemas de redacción” o que se oponían al trabajo de otras comisiones.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.