¿Qué hacer para enfrentar las alergias estacionales?

ALERGIA

10.06.2010 ALERGIA - SALUD - RESFRIADO - GRIPE - ENFERMEDAD - PRODUCCION - SANTIAGO - CHILE

Alrededor de un 30% de la población sufre de rinitis alérgica, enfermedad cuyos síntomas suelen agravarse con la llegada de la primavera. Expertos de la Universidad de Chile y de la Universidad Andrés Bello recomiendan obtener un diagnóstico preciso por parte de un especialista para tratar de manera más eficiente sus síntomas utilizando medicamentos específicos para cada caso.



La primavera suele ser recibida con alegría por la mayoría de las personas alrededor del mundo, ya que su llegada significa el término de la temporada de frío y el comienzo de temperaturas más agradables. Sin embargo, un porcentaje importante de la población sufre sobremanera en esta época del año, ya que es cuando se agravan más los síntomas de quienes padecen las llamadas alergias estacionales.

El doctor Rodolfo Nazar, director del Departamento de Otorrinolaringología de la Universidad de Chile, explica que “la rinitis alérgica estacional o intermitente, como se llama ahora, se produce por una reacción de nuestro sistema inmune que reconoce como extrañas a diferentes sustancias que van por el aire, que son los aeroalérgenos, como el polvo, el pasto o el polen. El organismo, genera una respuesta de defensa que gatilla todas las manifestaciones alérgicas conocidas, como la picazón de nariz, estornudo frecuente y congestión nasal”.

“Se calcula que, en las sociedades más industrializadas y desarrolladas, la prevalencia de alergias es mayor. No está determinado todavía por qué ocurre esto. Pero al menos un 30% de la población podría sufrir alguna manifestación de rinitis alérgica”, añade.

Sobre cuál sería la manera más responsable de enfrentar estas alergias, el académico de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, Jorge Cienfuegos, asegura que “las personas que sufren de este tipo de alergias deberían acudir al médico para tener una estrategia. Lo ideal primero sería hacer un estudio para saber a qué es alérgica la persona específicamente y así saber cómo enfrentarlo. Si soy alérgico a los plátanos orientales, trato de alejarme de ellos. Si soy alérgico al polen, lo mismo, aunque en primavera se vuelve más complejo. Cuando ya sé qué tengo que hacer, puedo enfrentarlo de mejor manera, tener un medicamento recetado por un médico para mantener en mi casa dentro de un botiquín, para tenerlo a mano cuando sea necesario usarlo y así tener una vida normal”.

Riesgos de la automedicación

A su vez, los especialistas advierten sobre el uso indiscriminado de medicamentos para tratar estos síntomas, los que siempre deben estar prescritos por un especialista. “Muchas personas que sufren alergias se automedican con antihistamínicos o antialérgicos, los cuales en algunos casos provocan sueño, y si uno lo toma manejando podría sufrir un accidente. También le puede traer problemas a personas que trabajen con maquinaria pesada o que hacen tareas arriesgadas, como los soldadores, que eventualmente podrían sufrir alguna lesión que no estaría relacionada con la alergia, sino que con el efecto adverso del medicamento”, afirma el académico de la UNAB.

“La loratadina, la clorfenamina, la desloratadina y toda la gama completa de antihistamínicos se venden con receta médica, y esto es así porque hay asociados algunos aspectos que no son recomendados o que por lo menos las personas deben tenerlos en conocimiento antes de consumirlos. Todos los medicamentos pueden ser veneno si no se respetan las dosis”, agrega.

Por su parte, el doctor Nazar afirma que “la automedicación suele ser poco precisa e indicada para cada caso, por eso es mejor ver a un especialista otorrinolaringólogo para ver qué síntomas se presentan. Si fundamentalmente hay síntomas irritativos, de picazón de nariz, de paladar u ocular y estornudo frecuente, ahí están indicados los antihistamínicos. Por otro lado, si el especialista ve que lo que predomina es la obstrucción nasal, la congestión, la mucosidad y las alteraciones del olfato, se pueden indicar los inhaladores nasales de corticoides, que son bastante seguros y eficientes para este tipo de síntomas”.

Y aunque parezcan síntomas similares, lo cierto es que el tratamiento es muy distinto. “Muchos pacientes llegan con congestión y están tomando antihistamínicos, por lo que no van a tener mucho efecto sobre la obstrucción nasal. Lo importante es tener una medicación precisa e indicada que puede durar unos tres meses de tratamiento”.

En relación con los riesgos a los que se exponen los pacientes que se automedican, el otorrinolaringólogo dice que “hay algunos antihistamínicos más antiguos, que son los de la primera generación, que producen sedación a nivel del sistema nervioso central y que pueden producir somnolencia. Son todos los que vienen con pseudoefedrina. En pacientes con factores de riesgo cardíacos se pueden desencadenar problemas por el efecto vasoconstrictor de la pseudoefedrina. También hay algunos antialérgicos específicos que producen alteraciones a nivel del electrocardiograma. Entonces, automedicarse en estos casos no es tan inocuo, lo ideal es que cuando se identifique la sustancia el medicamento sea indicado por el especialista”.

Inmunoterapia y corticoides

Además de los medicamentos más conocidos, existen otro tipo de tratamientos para enfrentar las alergias estacionales que pueden aliviar los síntomas incluso de manera definitiva. “Hay terapias de desensibilización en las que se les va dando de a poco el alérgeno a las personas hasta que eventualmente dejan de sentir o reaccionar de manera tan agresiva”, cuenta el académico de la Universidad Andrés Bello, Jorge Cienfuegos.

Sobre esto, el doctor Nazar explica que “se debe evaluar a algunos pacientes para ver si es que son candidatos a inmunoterapia, que en el fondo es como una exposición gradual y progresiva a este alérgeno con la intención de lograr una desensibilización. Se llaman inmunomodulaciones que se producen por medio de vacunas, es un tratamiento largo que está indicado solo para algunos pacientes con un único alérgeno”.

Cienfuegos señala además que “existen algunos elementos, que no son medicamentos, que sirven para apoyar. Por ejemplo, hay algunos geles que se utilizan a nivel nasal que atrapan parte de estos alérgenos, con lo que se disminuye de manera importante el tema de la alergia”, mientras que el doctor Nazar cuenta que “a nosotros nos ayudan harto los corticoides nasales y los pacientes siempre llegan muy asustados. El antihistamínico se utiliza para la alergia al pasto y puede tener efectos secundarios, pero cuando uno indica corticoide nasal la gente se asusta porque vía oral o vía sistémica puede tener efectos adversos. Sin embargo, los corticoides en spray para la nariz no tienen efectos adversos severos y son muy seguros”.

Tratamientos caseros

Por último, ambos especialistas entregan recomendaciones simples que se pueden llevar a cabo de manera cotidiana y que sirven como complemento a los tratamientos médicos. “El uso de mascarilla es algo que claramente puede favorecer. Mucha gente se siente incómoda con ella, pero claramente ayuda. El polen, por ejemplo, es una partícula grande, por lo tanto, no traspasa la mascarilla. También está la posibilidad de realizar un aseo nasal, que uno lo puede hacer en casa usando agua con sal. Esto hace que uno pueda enfrentar la alergia y hacerla menos incómoda”, afirma el académico de la UNAB.

A su vez, el otorrinolaringólogo resalta la importancia de monitorear constantemente el desarrollo de la enfermedad, ya que esta puede desencadenar situaciones más graves. “La rinitis alérgica agrava una serie de condiciones preexistentes, como por ejemplo el asma bronquial. Muchos pacientes que son riníticos en la vía aérea superior reaccionan en su vía aérea inferior con asma bronquial. Entonces, en la medida que la rinitis en la vía aérea superior no esté tratada, empeora el asma bronquial y eso evidentemente tiene otro tipo de riesgos como insuficiencias respiratorias y reacciones alérgicas más severas. También la alergia, junto a algún otro factor anatómico en la nariz, puede predisponer a algún tipo de infección nasal como la rinosinusitis, lo que tiene otro tipo de consecuencia por complicaciones de la sinusitis. Si bien a veces uno lo ve como algo inocuo que te da todos los años, lo ideal es tratarlo para evitar este tipo de situaciones más graves”, apunta.

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