Las marcas de autos de lujo se expanden al negocio inmobiliario con exclusivos rascacielos

Más allá de la fabricación de vehículos, marcas de lujo están apostando por el negocio inmobiliario, por la construcción de exclusivos edificios residenciales, que ofrecen trasladarte de la calle al sofá sin bajarte del auto.




El otro día te contábamos acerca de lo hacían las marcas de autos antes de construir vehículos. Que varias de ellas iniciaron sus actividades con productos bien distintos a un auto, fabricando arroz, corcho, telares y máquinas de coser, por ejemplo. Una tradición que algunas mantienen hasta la actualidad, como es el caso de Peugeot, que continúa haciendo molinillos de sal y pimienta con el logo del león.

Pues bien, no solo en el pasado los fabricantes de autos construyeron otras cosas, sino que hoy también lo hacen, motivados por el afán de explotar al máximo el valor de su marca. Hablamos principalmente de marcas de lujo, que tienen divisiones dedicadas a diversificar su negocio por todo lo alto. Y con ello, nos referimos en esta oportunidad, a edificios, los más exclusivos y suntuosos que podrías imaginar.

El caso más reciente es el de Bugatti, que acaba de anunciar su incursión en el mundo inmobiliario, con la creación de una torre residencial que tendrá lugar nada menos que en Dubai. Una infraestructura, que lucirá una estética “audaz y compleja” y contará con la misma artesanía y arte con la que fabrican los autos.

Bugatti se suma así a otros fabricantes que también se han dado a la tarea de hacer edificios. Partiendo por la Porsche Desing Tower, una obscenidad arquitectónica y residencial dirigida a un público objetivo muy concreto. Con la exclusividad como bandera, esta torre de casi 200 metros de altura y 60 pisos inaugurada en 2017 descansa sobre Sunny Isles Beach, en Florida.

La gran particularidad de este edificio es su ascensor que estaciona en el interior del departamento el vehículo del propietario, aunque viva en el último piso. Así, los residentes pueden optar por subir directamente a su hogar sin pisar la calle, ya que el garaje está integrado en el propio piso, haciendo del auto un objeto de decoración de la sala de estar. Tal y como lo quiso disponer un multimillonario en Australia, pero para lo cual tuvo que subir su McLaren Senna en grúa. Mira aquí el impresionante video.

Hay marcas que tienen una mística y un prestigio que no se compran, como Aston Martin, a la cual más allá de que hoy sea una compañía de capitales internacionales y ya no tanto una puramente británica, nada podrá quitarle su esencia, ligada a James Bond y su Aston Martin DB5, o al Rey Carlos III y su DB6 Volante, que su madre le regaló en su cumpleaños nº 21 y que modificó para que funcionara con vino y queso.

Desde este año, a la firma inglesa también se le asociará con el Aston Martin Residences, un moderno edificio de 250 metros de altura y 66 pisos, que se ubicará en Biscaine Bay, en la desembocadura del río Miami, una de las zonas más exclusivas de la ciudad y que en los últimos años se ha llenado de rascacielos.

Contará con 390 departamentos, cuyos precios arrancan en los 750.000 dólares (casi $ 600 millones). El más exclusivo es el Penthouse del piso 55, valorado en 59 millones de dólares y que tiene una exclusiva vista a la piscina infinita que sobresale en el diseño del edificio como una característica única. Quien nade en ella, podrá perfectamente tener la impresión de flotar entre edificios a más 100 metros de altura.

Probablemente, su propietario será alguien tan obscenamente millonario, como quien se adjudique la botella de whisky de 52 años diseñada por Aston Martin y que saldrá a subasta el próximo 26 de mayo con un precio de salida de 161.250 dólares ($ 137 millones). Conoce aquí qué la hace tan exclusiva.

Mientras Aston Martin inaugurará este año su lujoso edificio en Miami, su coterráneo Bentley comenzará recién a construirlo, con el objetivo de que se inaugure en 2026. La torre cilíndrica de 60 pisos está pensada para ser la más alta que se haya construido en una playa estadounidense.

El proyecto estará a cargo de Dezer Development, responsable de algunos de los complejos más lujosos del mundo, entre los que se destacan la Armani/Casa y la Porsche Design Tower. De ahí, que al igual que esta última, cada uno de los 200 departamentos contemplados tendrá un garaje para hasta cuatro vehículos (y estación de carga para autos eléctricos), al cual se podrá acceder por un elevador para automóviles.

Para activar el procedimiento, el conductor no tendrá que mover un dedo. De hecho, las cámaras reconocerán la pegatina RFID del auto, la asociarán con la vivienda y realizarán automáticamente todas las operaciones. Así, el propietario podrá permanecer tranquilamente a bordo y disfrutar de la vista panorámica de camino a su casa.

Además del garaje interior, las unidades Este y Oeste de la Residencia Bentley incluirán una piscina en el balcón, un cine, una sala de juegos, un spa, un bar, un restaurante y un vestíbulo común.

¿Los precios? Bentley habla de una base de 4,2 millones de dólares por cada residencia.

Ah, por último, para amoblarlo, los aficionados a la firma británica, bien podrían recurrir a Bentley Home, el departamento del fabricante dedicado a ello y que acaba de presentar nueva colección de muebles en la Semana del Diseño de Milán 2023, entre los que destacan un sofá y sillón inspirados en uno de los automóviles.

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