Renault Arkana: la nueva receta para conquistar

La firma del rombo se insertó en el segmento de los SUV Coupé con un modelo que destaca por el buen trabajo de diseño, por la comodidad que le entrega a los ocupantes, la alta percepción de calidad y el buen equipamiento de seguridad, aunque queda algo flojo en términos de dinamismo.




Una de las grandes novedades de los últimos meses en nuestro país es el Renault Arkana. El modelo de la firma gala tuvo su estreno mundial en Chile, ya que en su país de origen se comercializa como Samsung XM3, mientras en Rusia, el otro mercado en el que se vende Arkana, no es el mismo, puesto que esa versión está construida sobre la base del Duster.

El Arkana que se destapó en el territorio nacional comparte plataforma con otros modelos de Renault, como el Captur y el Clio. Eso ya nos entrega el primer mensaje del vehículo. Al ser más citadino que un Duster, estará enfocado más a un uso urbano y con un buen confort de marcha. Y es precisamente lo que nos encontramos durante nuestra prueba.

Dueño de un diseño de SUV Coupé que le permite a la marca meterse en un formato más utilizado por marcas premium (BMW X6, Mercedes-Benz GLC/GLE Coupé, Porsche Cayenne Coupé), consigue atraer con sus líneas bien definidas que finalizan con el techo que cae en forma pronunciada sobre el pilar C.

En el frontal, vemos algo del lenguaje de diseño de Renault, como los grupos ópticos delanteros led de estilo C. Estos faros se encuentran pegados a la máscara, entregándole una imagen de continuidad a la zona principal, lo que se complemente con una parrilla de piano black que le hace ver más moderno.

Sobre el capó vemos unas nervaduras que le dan carácter y una sensación de mayor robustez, lo mismo que se aprecia por el costado, donde la imagen de SUV se denota por los pasos de ruedas marcados y protegidos por molduras negras, las mismas que se extienden bajo las puertas junto a una barra cromada que le da cierta elegancia. Las llantas de 18′' también aportan en este buen trabajo estético.

En la zaga, esa imagen de continuidad del frontal se replica, con grandes grupos ópticos en forma de C y juegos de luces led que unen la zona posterior y se extienden a lo ancho del portalón que tiene una gran superficie acristalada.

En el interior nos encontramos con un diseño simple, sin ostentaciones ni nada parecido. Buena calidad de materiales, correctas terminaciones y gran aprovechamiento del espacio, tanto en las plazas delanteras como traseras. En la parte posterior, a pesar de la caída del techo, los ocupantes quedan bastante bien (a menos que sea una persona muy alta), con suficiente espacio para las piernas, aprovechándose de buena manera los 2,72 metros de distancia entre ejes. El maletero también es otro punto a favor, con más de 500 litros de capacidad de carga, volumen que se puede duplicar con los asientos abatidos.

En la posición del conductor tenemos un asiento muy cómodo, con buena sujeción, pero no envolvente. Encontrar la mejor posición es sencillo, tanto por los ajustes eléctricos como por el ajuste del volante en altura y profundidad. La visibilidad también es buena, a pesar de que el campo visual por la luneta trasera no es el que encontramos en un sedán o en un SUV, esto básicamente por el estilo coupé del Arkana.

En cuanto a tecnología y conectividad, va de la mano con lo que se le exige a un producto que bordea los $ 22 millones. Frente a nuestros ojoso tenemos un tablero central digital a color de 10′' que se puede ir personalizando, aunque no es mucha la información disponible.

En el centro el velocímetro numérico rodeado por el tacómetro, mientras al costado se pueden apreciar básicamente temas de autonomía, de rendimiento, música y modos de manejo. Eso sí, tal como en otros modelos de la marca, para cambiar la radio, se hace mandos que están sobre una varilla tras el volante, lo que no es muy cómodo ni intuitivo.

La pantalla digital de 7′' que está en el centro del panel se ve sin dificultad, no sufre con el brillo del sol, aunque es un poco chica. Lo bueno es que tiene conectividad a los sistemas Apple CarPlay y Android Auto, además de bluetooth. Y para facilitarle la vida a los ocupantes, dispone de cargador inalámbrico para smartphone (para los equipos más modernos). Por si fuese poco, en esta versión se tiene un sistema de audio Bose con 9 parlantes que permite disfrutar de la música con más fidelidad.

Calidad y comodidad

El andar del Renault Arkana nos dejó una buena sensación, pero no nos dejó maravillados. El motor de 1.3 litros turbo permite entregar hasta 150 Hp con un torque de 255 Nm, asociado a una caja automática de doble embrague y siete marchas, cifras en el papel más que suficientes para movernos con soltura, pero la verdad es que había momentos en los que se le sentía algo lento.

En las salidas desde un semáforo o desde cero era cuando teníamos ese retraso, una especie de lag que se nos hacía largo. Esto se mejoraba bastante cuando modificamos el modo de manejo y lo pasábamos a desde MySense (normal) a Sport, donde comprobamos que se siente bastante distinto y no es un ajuste más nominativo.

En este modo Sport la reacción era más inmediata, se estira el corte de las revoluciones, se siente más consistente el trabajo con la caja y apreciamos más agilidad, lo que nos permitía movernos con más soltura y seguridad, lo que complementamos con el uso de las levas en el volante, un elemento que nos ayudó bastante en las recuperaciones y en los sobrepasos en autopista. El modo Eco, por su parte, nos permitía maximizar el consumo de gasolina y mejor un poco el promedio.

En cuanto al confort de marcha, podemos señalar que los ocupantes viajarán cómodos, la suspensión está calibrada en un rango medio para movernos con firmeza, pero sin perder suavidad. Lo bueno es que no se siente dureza cuando pasamos por lomos de toro u hoyos y copia bien las imperfecciones del camino, eso sí, no confiarse y creer que se está en un vehículo con un centro de gravedad bajo, ya que no es el caso y hay que tener precaución cuando enfrentamos curvas a velocidades altas, puesto que no se trata de un vehículo que se sienta “pegado al piso”.

Otro aspecto que se puede mejorar es la aislación, ya que la rumorosidad no es menor (más en modo Sport) y eso atenta un poco para un viaje más placentero.

La dirección, por su parte, si bien nos entrega algo de tacto, no alcanza a ser tan directa ni a darnos pleno contacto con lo que pasa en el asfalto. Tampoco decimos que sea una dirección excesivamente asistida, solo que un poco más rígida habría sido mejor, aunque eso entra más en los gustos personales de cada conductor.

Por último, para destacar el ítem de seguridad, ya que dispone de diversos dispositivos y ayudas a la conducción, como frenos de disco en las cuatro ruedas, seis airbags, frenos ABS con asistente de emergencia, control de estabilidad, ayuda al arranque en pendiente, asistente de estacionamiento, sensores en 360° y alerta de punto ciego y de tráfico cruzado, entre otros. De todas maneras, por el costo, nos hubiese gustado incluso más seguridad, como la alerta de cambio de carril y los sistema de frenado automático ante una colisión inminente, elementos que tienen algunos de sus rivales.

En conclusión, un diseño novedoso entre las marcas generalistas, un producto de buena calidad, eficiente, seguro y de andar más familiar, aunque también se le puede despeinar un poco con el modo Sport.

Ficha técnicaRenault Arkana Intens
Motor1.3 litros turbo
Potencia150 Hp
Torque255 Nm
CajaAT 7 vel. DCT
Largo4.566 mm
Maletero508 l
Consumo12,4 km/l (ciudad)
Precio$ 21.990.000

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