UAZ Kazak: Un cosaco con aspiraciones de más civilidad

Los rusos proponen ahora un trato más familiar, pero siempre con el sello de las aptitudes para andar fuera del asfalto. ¿Qué cumple y qué no este último integrante del clan de UAZ?




Los autos rusos en Chile, a todas luces por ese recuerdo que sembró Lada en los 90 -incluso como sponsor del Colo Colo campeón de América en 1991- dejaron un grato sabor de boca en el inconsciente colectivo. Se posicionaron como autos baratos, pero, dentro de todo, ‘cumplidores’. ¿O acaso no es ese el cartel de un auto cuando empieza a proliferar con techo amarillo, como hicieron el Samara y en mayor medida el Lada 2105, modelo que además quedó inmortalizado en la película Taxi Para Tres?

Con esa premisa, me fui a buscar el Kazak, el 4x4 ruso que se perfila como la opción más civilizada dentro de la familia UAZ, integrada cronológicamente en Chile por el Hunter, el furgón Bukhanka y la camioneta Profi.

La primera impresión, esa que siempre queda más marcada, es la de estar ante un 4x4 muy imponente. El UAZ Kazak destaca por cotas generosas tanto en el ítem de despeje al suelo (210 mm) como en la altura total, que supera incluso los 2 metros (con las barras de techo). Las formas de todoterreno clásico -esa de carrocería cuadrada y con un neumático colgado de un portalón de apertura boca ancha y con un solo eje- recuerda a otros insignes de este gremio de duros, como el Mitsubishi Montero clásico, el Hyundai Galloper o el Isuzu Trooper.

Puertas adentro, hay sensaciones encontradas. Primero, si bien la materialidad de elementos como los asientos, la palanca de cambios y la circunferencia del volante, parece bien trabajada, no pasa igual con todo el resto del habitáculo, donde predominan materiales duros, que, por ejemplo en el caso de las manillas para sujetarse y abordar, asoman incluso como mal calzadas en el pilar.

En la consola central, junto con el selector de modos de tracción en forma de rueda, hay dos botones ciegos que denotan otra vez poco cuidado en el detalle. La pantalla central táctil no refuta esa impresión de poco esmero, porque más allá de no ser compatible con CarPlay, que podría entenderse, tiene un navegador solo ajustable en idioma ruso. Al menos tiene conexión Bluetooth y una toma USB dentro de la guantera (la tapa puede cerrarse incluso con el cable de por medio). Los mandos de audio integrados en el volante están a la derecha, contrariamente de como que ocurre en casi todos los vehículos.

Hay cosas más destacadas. El UAZ Kazak responde a su espíritu 100% ruso con elementos como calefacción de volante y de asientos en todas las plazas. Frío nadie va a pasar. Otro punto positivo es el excelente espacio interior: caben cinco adultos grandes (aunque el de la plaza central trasera no tiene apoyacabeza). El maletero carga 650 litros en condiciones normales, que pueden ser más de 2.400 litros si se abaten los puestos de la segunda fila. Hay ganchos en el suelo para estibar cualquier paquete.

La posición de manejo, si bien alta por la citada estatura de la carrocería (el chasis es de travesaños y largueros) resulta cómoda gracias a que el volante tiene ajuste de altura y de profundidad. Además, la butaca también puede subirse o bajar manualmente.

A arrancar

En los primeros kilómetros en ciudad, me da la impresión de estar conduciendo un camión de delivery, por varias razones; realmente, uno se siente muy alto respecto de los otros vehículos, incluso de las camionetas de tamaño completo que se hacen espacio a la fuerza en las calles de Santiago.

Las aceleraciones también son muy progresivas y el pedal de freno obedece solo a las pisadas bien decididas. Aunque se le exija muy poco al pedal derecho, el motor del Kazak es bullicioso en el habitáculo, la caja le ofrece poco desahogo, y ese es quizá el peor elemento de ese manejo ‘tipo camión’. Finalmente, la dirección se pone pesada en serio cuando se maniobra en pocos metros.

Consciente de que este ‘Cosaco’ (que eso significa Kazak) no se halla en la ciudad, decidí irme fuera de Santiago a buscar más aventuras. Lo conduje en carretera por 250 km en plano y en subidas largas, pero poco pronunciadas.

110 km/h me pareció la velocidad prudente para moverme a bordo de este armatoste producido en Ulyanovsk, en el lado más occidental de Rusia. Otra vez tuve la impresión de que más que colarse el ruido del viento (sería lo más lógico por la forma propia de un 4x4), termina siendo el sonido del motor el que predomina. Le doy más volumen a la música.

En la prueba de subida en la cuesta Las Chilcas, el cosaco no aparece. Le cuesta demasiado. De los 110 km/h de velocidad crucero que mantuve, pasa a ahogarse y baja progresivamente hasta incluso los 70 km/h, con una caída de dos cambios (de sexta a cuarta) y una subida del tacómetro de los 2.100 giros a 3.200 rpm.

Al motor bencinero 2.7 litros de cuatro cilindros (150 caballos y 236 Nm) le complica llevar el peso de poco más de dos toneladas y la caja automática de seis cambios, lenta de respuestas, ofrece poca ayuda. Por catálogo, el UAZ Kazak dice tirar carros de hasta 1,5 toneladas.

En ese manejo de carretera por 250 km y a ritmo constante, el 4x4 Kazak gastó poco más de la mitad del estanque de 68 litros, para un consumo promedio cercano a los 7 km/l.

En la arena off-road, la última apuesta de UAZ muestra, sin duda, su mejor cara. Es cierto que ello no es ningún descubrimiento, pero la realidad habla y dice que sus enormes ángulos le permiten acceder por pequeñas y accidentadas quebradas o por cursos de río. Si bien algunas inclinaciones muy pronunciadas (en otro vehículo, imposible) pusieron en riesgo la integridad de su parachoque delantero, era cosa de detenerse, girar la rueda a cualquiera de sus dos modos de 4x4 -el H o L- para salir en reversa y con muy poco esfuerzo.

Aquí sí que el bramido del motor no molesta y, contrario a la pobre sensación que deja en carretera, parece ser la señal inequívoca de que puede con mucho de lo que se le ponga por delante.

En suma, me parece que el UAZ Kazak es un intento por mostrar una faceta más domesticada de la rudeza que la marca instauró sobre todo con el Hunter y el Bukhanka, pero que en ese esfuerzo tropieza con una combinación mecánica anticuada y poco efectiva. Dan ganas de probar esta misma unidad de chasis con otro motor y otra caja, pero como decía uno de mis profesores en la universidad, “sí, pero si mi abuela hubiera tenido ruedas, habría sido bicicleta”. No fue.

Ficha técnicaUAZ Kazak Luxury Patriot
Motor2.7 litros de cuatro cilindros
Potencia150 Hp
Torque236 Nm a 2.650 rpm
CajaAT6
Tracción4x2 / 4x4 High / 4x4 Low
Largo4.785 mm
Ancho2.110 mm
Alto2.005 mm
Distancia entre ejes2.760 mm
Ancho de vías1.610 mm
Ángulo de ataque35º
Ángulo de salida30º
Peso en vacío2.125 kilos
Maletero650 litros
Pantallatáctil 7″
Neumáticos245/60 R18
OrigenRusia
Precio versión testeada$ 18.990.000

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