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Cómo Xi Jinping y Trump buscan una IA segura sin frenar la carrera por la supremacía

Tanto Estados Unidos como China no han manifestado ninguna intención de frenar el desarrollo de la IA y parecen más preocupados por la supremacía tecnológica global.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de China, Xi Jinping, recorren el jardín de Zhongnanhai, el 15 de mayo de 2026, en Beijing. Evan Vucci

Por segunda vez en el año, el presidente estadounidense Donald Trump se reunirá, el jueves, con su par chino, Xi Jinping, para tratar diversos temas que van desde el comercio, controles de exportación, geopolítica y Taiwán. Aunque existen pocas expectativas de que se logren avances significativos durante su encuentro en Washington, por la variedad de asuntos que los enfrentan, existe el consenso de que el desarrollo de la inteligencia artificial no puede ser frenado.

Esto ocurre en medio del creciente debate en Estados Unidos y en el mundo sobre si el avance en el campo de la IA puede terminar con la humanidad. El temor llegó luego de una serie de advertencias, entre las que se incluyen las de Dario Amodei, cofundador de Anthropic PBC, quien advirtió sobre los peligros del progreso desenfrenado.

Actualmente, nueve empresas controlan alrededor del 70% del mercado de centros de computación de IA, según un informe reciente de la Universidad de Oxford. Ochenta y siete de estos centros son gestionados por empresas estadounidenses, lo que representa aproximadamente dos tercios del total mundial. Las empresas con sede en China operan 39, mientras que las europeas solo cuentan con seis, indicó el newsletter de Gzero Daily.

Donald Trump y Xi Jinping en Japón en 2019. SHEALAH_CRAIGHEAD

Los países que carecen de una infraestructura nacional de IA sustancial se enfrentan, en gran medida, a la disyuntiva de elegir entre la tecnología estadounidense y la china, que, en conjunto, controlan el 90% de la capacidad de procesamiento global. Esta concentración del control sobre la infraestructura de IA figura en la agenda de las conversaciones sobre gobernanza de la IA que se celebran esta semana en las Naciones Unidas, añadió el portal del politólogo Ian Bremmer.

Tanto Estados Unidos como China no han manifestado ninguna intención de frenar el desarrollo de la IA y parecen más preocupados por la supremacía tecnológica global. Desde la última reunión de los líderes en mayo, en Beijing, los rápidos avances en este campo han hecho que las conversaciones sobre el tema sean más urgentes y polémicas. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió que “no habrá un mañana si China gana” la carrera por la IA.

Así, Trump se ha opuesto firmemente a las peticiones de frenar su desarrollo. “Estamos liderando a China en IA”, declaró el mandatario recientemente. “Y, francamente, quiero que siga siendo así, porque quien gane en IA, gana”.

Trump se ha opuesto a la regulación estatal de la IA y ha apoyado en gran medida la venta por parte de Nvidia de los chips informáticos que alimentan los modelos de IA en el extranjero, relajando las restricciones que la administración del demócrata Joe Biden impuso para proporcionar la tecnología a China y otras naciones.

Este año, la administración republicana ha otorgado a Nvidia un número limitado de licencias para vender su chip H200 en China. Nvidia y sus partidarios argumentan que no vender estos chips crea una oportunidad para que empresas del gigante asiático como Huawei perfeccionen su propia tecnología de chips de IA.

Actualmente, nueve empresas controlan alrededor del 70% del mercado de centros de computación de IA.

Beijing, por su parte, no ve motivos para frenar el progreso en esa área, en parte porque ya está por detrás de Estados Unidos en este sentido y aunque está reduciendo la brecha, se ve limitado por las restricciones estadounidenses al acceso a chips avanzados.

En este contexto, el Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista Chino (PCCh), publicó un artículo que decía que ambos países deberían “convertir la IA en una nueva frontera para la cooperación entre China y Estados Unidos” y “aprovechar al máximo el mecanismo de diálogo intergubernamental sobre IA”.

Pese a estas declaraciones, ya hay acercamientos. Bessent, que desempeña un papel fundamental en las negociaciones con China, concluyó el domingo las conversaciones con el viceprimer ministro chino He Lifeng proponiendo un mecanismo de seguridad para la IA que se establecería entre Washington y Beijing. Al parecer, este mecanismo no llega a constituir un acuerdo de seguridad de gran envergadura.

El lunes, en CNBC, Bessent dijo que “lo importante era empezar a dialogar”. Las partes acordaron reunirse de nuevo para tratar el tema de la IA, probablemente dentro de dos meses en Shenzhen (con ocasión de la cumbre de APEC), y considerarían “cuáles son los principales peligros de la IA, ya sean agentes incontrolables, actores no estatales o ciberactores no estatales en el ámbito de las armas biológicas”, afirmó.

Algunos expertos elogiaron la idea de un mayor diálogo sobre inteligencia artificial entre los países. “Creo que la industria de ambos países siente la necesidad de, al menos, entablar algún tipo de conversación sobre la gobernanza de la IA”, dijo a The New York Times, Eric Zheng, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Shanghái.

La IA en China

El rendimiento de los modelos de IA de vanguardia de China se ha acercado al de sus rivales estadounidenses, y el gigante asiático ve en la IA una oportunidad única para inclinar la balanza tecnológica con Washington a su favor.

Los fabricantes de chips chinos se han apresurado a desarrollar procesadores capaces de manejar cargas de trabajo de IA complejas después de que los controles de exportación estadounidenses dificultaron el acceso de la industria china de IA a los chips más avanzados de empresas estadounidenses como Nvidia Corp, indicó la agencia Bloomberg.

El presidente chino, Xi Jinping, da la bienvenida al presidente estadounidense, Donald Trump, al complejo de Zhongnanhai, en Beijing, el 15 de mayo de 2026. Foto: Xinhua

Así, el 22 de septiembre, Alibaba Group Holding Ltd. presentó lo que denominó el chip de IA más potente de China, un acelerador para competir con Nvidia y sustentar una expansión masiva de la capacidad de los centros de datos en los próximos años, lo que, según una estimación, podría traducirse en 160.000 millones de dólares en ingresos por servicios en la nube.

“Ninguna de las partes quiere renunciar al desarrollo ni ralentizarlo”, afirmó a Bloomberg, Elly Rostoum, investigadora principal del programa de política tecnológica del Centro de Análisis de Políticas Europeas y exanalista de inteligencia estadounidense. “Pero entienden que la situación es lo suficientemente grave como para que tengan que dialogar, que las empresas tengan que dialogar”, indicó.

Amanda Hsiao, directora para China de Eurasia Group, una consultora de riesgo político, afirmó al diario The Guardian que “China no percibe la amenaza necesariamente de la misma manera que Estados Unidos. Existe una gran desconfianza que dificulta la cooperación. Los chinos tienden a interpretar cada solicitud estadounidense de estándares de seguridad o cada petición de las empresas para expandir sus fronteras como un intento de frenar el desarrollo chino”.

Los expertos creen que el deseo compartido de Estados Unidos y China de avanzar sugiere que la cumbre del jueves probablemente establecerá límites estrictos en materia de IA, en lugar de restricciones de velocidad, incluso mientras dan pasos tentativos para generar consenso en torno a los riesgos críticos.

The Guardian indicó que ejecutivos de tecnología como Jeff Bezos de Amazon, Sundar Pichai de Alphabet, Sam Altman de OpenAI, Tim Cook de Apple, Elon Musk de Tesla, Mark Zuckerberg de Meta y Jensen Huang de Nvidia asistirán a una cena de Estado en la Casa Blanca el jueves por la noche.

“China ya se ve obligada a ralentizar su ritmo debido a las restricciones tecnológicas y los controles a la exportación de chips impuestos por Estados Unidos”, afirmó a Bloomberg, Selina Xu, quien dirige la investigación sobre políticas de China e IA en la oficina del exdirector de Google, Eric Schmidt. “Un comentario que he escuchado de responsables políticos chinos es: ‘Ya nos están frenando’”.

Qué pasa con las empresas de semiconductores y la IA

Aalok Mehta, analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, afirmó a The New York Times que Estados Unidos y China tenían algunos puntos en común. Los responsables políticos chinos también habían estado reflexionando sobre la seguridad de la IA y considerando una mayor intervención para obtener información sobre los laboratorios de inteligencia artificial.

Sin embargo, cualquier negociación sobre IA se verá complicada por el hecho de que es improbable que ninguno de los dos países acepte nada que restrinja su competitividad, declaró Mehta en un panel de discusión en Washington la semana pasada, citado por The New York Times. Funcionarios estadounidenses también han acusado a empresas chinas de robar tecnología de IA mediante la destilación y han considerado aumentar los controles a la exportación de semiconductores.

También se espera que la administración Trump extienda la tregua comercial con China, que incluye un acuerdo para suspender las sanciones impuestas a miles de empresas chinas.

Los legisladores, indicó el periódico, están considerando una ley que podría imponer límites más estrictos a la venta de chips y equipos para su fabricación a China, pero no está claro si los proyectos de ley cuentan con los votos suficientes para ser aprobados.

En una carta dirigida a Trump el martes, la senadora Elizabeth Warren, demócrata de Massachusetts, acusó al presidente de ceder ante las demandas de la industria de la IA y dijo que le preocupaba que redoblara su apuesta por un “enfoque peligroso de la inteligencia artificial” en las conversaciones con Xi Jinping.

Warren afirmó que Trump había aprovechado una reunión previa con Xi para promover los intereses de líderes tecnológicos, entre ellos Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, quien acompañó a Trump en su viaje a Beijing este año. Añadió que Huang comparecerá ante el Congreso el próximo año.

“El pueblo estadounidense espera que usted presione al presidente Xi sobre los riesgos de la IA y que trabaje con China y los países de todo el mundo para establecer normas y reglamentos para esta tecnología”, escribió Warren a Trump.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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