Jóvenes en Europa, foco del alza de casos de coronavirus

Un concurrido bar, con un camarero con mascarilla y guantes, en Atenas, el sábado.

Cansados de mantener el distanciamiento social después del confinamiento de primavera, los adultos jóvenes llenan las playas y los bares en varias ciudades del continente.




Los jóvenes se están relajando en Europa, impulsando el aumento en los contagios de coronavirus, lo que está poniendo en peligro las ganancias conseguidas con mucho esfuerzo para contener la enfermedad.

Los pueblos en la costa de Francia y España están luchando contra los brotes después de que los jóvenes se contagiaran. Esto, luego de llenar los bares de las playas, ignorando las reglas de distanciamiento social. Miles de jóvenes europeos recientemente se reunieron en una rave ilegal en un parque en Berlín, desafiando los esfuerzos de la policía de cerrarlo.

Las autoridades europeas han reprendido a la generación Z y a los millennials por mostrar lo que se ha considerado una indiferencia hacia las reglas de salud pública y la seguridad de las generaciones mayores que son más vulnerables a la enfermedad. Pese a ello, los europeos más jóvenes dicen que están cansados de mantener medidas rigurosas de distanciamiento social después de pasar gran parte de la primavera en confinamiento.

“Al principio éramos muy cuidadosos y luego no tanto”, dice Marie-Léa Tronc, una estudiante de 23 años en París. Cuando está cerca de sus abuelos ella se lava las manos frecuentemente, usa mascarilla y mantiene el distanciamiento. Pero cuando está cerca de personas de su edad, está sin mascarillas y el distanciamiento pasa a un segundo plano.

Entre el 20 de julio y el 25 de julio, la tasa de incidencia de Covid-19 en los franceses entre 20 y 29 años era de 19,6 por 100 mil habitantes. Una cifra más alta si se compara con el 9,7 por cada 100 mil habitantes para la población total del país.

En Italia, la edad promedio de las infecciones en el último mes ha caído a 40, en comparación con los más de 60 durante el confinamiento en abril. La información del centro de control de enfermedades de Alemania, el Instituto Robert Koch, muestra un pequeño aumento entre los jóvenes que han dado positivo.

En España, donde las infecciones han comenzado a aumentar de forma más rápida en Europa, las personas entre 15 y 29 años representaron más del 27% de los casos del país en julio, en comparación al 6% de fines de marzo. Casi 8% de los pacientes hospitalizados por coronavirus entre mayo y julio correspondían a este grupo etario, en comparación con el 2,2% en marzo, según la información del Instituto de Salud gubernamental Carlos III.

Los europeos más jóvenes que portan Covid-19 pueden también infectar a las generaciones más viejas que son más susceptibles a la enfermedad. En las semanas recientes, muchos hogares de ancianos en Francia volvieron al confinamiento después de que surgieran nuevos casos en las instalaciones.

Mientras suben las infecciones en Europa, el continente no ha experimentado un resurgimiento a la escala de Estados Unidos. Italia, que fue duramente golpeada por el virus, no ha visto un aumento significativo en casos nuevos. La semana pasada, Alemania comenzó a registrar cerca de 900 casos nuevos diarios, en comparación con el promedio de sobre 300 en abril. Francia subió a más de miles casos diarios, mientras que España recientemente excedió los dos mil diarios.

Sin embargo, el aumento de casos de coronavirus en Estados Unidos se produjo en momentos en que los jóvenes desde Texas a Florida interpretaron el fin del confinamiento como un permiso para reanudar su vida sin restricciones.

Europa ha expandido el testeo. Pero las autoridades de salud francesas dicen que la tasa de las personas que dio positivo está aumentando mucho más rápido, especialmente entre los adultos jóvenes. Cerca de un 1,4% de las personas que fueron testeadas fueron positivos, en comparación a un 0,8% hace un mes.

Los funcionarios europeos han tratado de contener la propagación al mantener reglas estrictas sobre la reunión de personas y las actividades en lugares cerrados. Mientras que millones de jóvenes europeos cumplen con estas normas, ellos son ensombrecidos por quienes no lo hacen. Las fiestas clandestinas se están realizando en Alemania casi todos los días, aun cuando las discotecas y los bares en ciudades como Berlín han permanecido cerrados desde el comienzo de la pandemia. La capital alemana permite la reunión de hasta mil personas bajo precauciones estrictas. Pero en una fiesta del 25 de julio la policía estimó que sobre tres mil personas se reunieron para bailar, beber y consumir drogas recreacionales en el parque Hasenheide.

En Francia, las personas que ingresan a un bar deben usar mascarilla y mantenerse a dos metros de distancia. Pero eso no impidió que, a principios de julio, decenas de jóvenes realizaran un ritual nocturno de reunirse en un bar en Quiberon, un pequeño pueblo costero en Bretaña, a lo largo de la costa atlántica de Francia. Bebieron y bailaron hasta que el bar cerró y luego fueron a la playa para continuar la fiesta, dijeron las autoridades locales.

Un joven que regularmente iba al bar local en Quiberon se enfermó y dio positivo por Covid-19. Las autoridades locales comenzaron a realizar pruebas masivas y encontraron 126 casos de infecciones. La mayoría de las personas contagiadas tenía entre 18 y 25 años. En Bretaña, el 45% de las personas que dieron positivo para el coronavirus entre el 22 y el 28 de julio tenían entre 18 y 25 años.

Lucas Chastand, un trabajador de una organización no gubernamental francesa de 31 años, estaba tomando una copa con amigos en una terraza parisina a mediados de julio, cuando un cantinero los invitó a entrar a una fiesta privada. Decenas de personas bebían y bailaban. Nadie llevaba una mascarilla, agregó. Chastand nunca tuvo ningún síntoma de coronavirus, pero necesitaba hacerse la prueba antes de viajar al trabajo y se sorprendió cuando sus resultados fueron positivos. Rápidamente se fue de la casa donde se hospedaba temporalmente con un amigo de su madre de 70 años y se aisló en un departamento vacío. “Cometí el error al entrar a ese bar”, dijo Chastand.

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