Admisión escolar: La primera batalla legislativa del 2019

El Presidente Piñera defendió públicamente el proyecto.

Presidente Piñera lideró este lunes defensa de proyecto “admisión justa”. Oposición reforzó críticas a la iniciativa y cuestionó que el Mandatario hablara de la “industria de la educación”.


Entre 70% y 80% de respaldo ciudadano tiene el proyecto “admisión justa” que impulsa el gobierno. Eso fue lo que transmitieron ayer los ministros en el comité político a los dirigentes de Chile Vamos.

De esta manera, el Ejecutivo quiso evidenciar ante el oficialismo que -pese a las duras críticas que han surgido desde la oposición contra la iniciativa, que busca modificar uno de los aspectos centrales de la ley de inclusión aprobada durante la administración de Michelle Bachelet-, según los sondeos de opinión internos que manejan hay una buena evaluación y, por lo tanto, deben seguir defendiendo el proyecto, incluso, con “mayor fuerza”. De hecho, fue el propio Presidente Sebastián Piñera quien salió ayer a abordar la iniciativa -que hasta el cierre de esta edición no había ingresado al Congreso-, explicando que busca “reconocer el esfuerzo como algo legítimo y que debe ser considerado al momento de decidir”. Luego, añadió que se pretende devolver “a nuestros padres y apoderados el derecho de elegir la educación de sus hijos” y “permitir que los padres y apoderados voluntariamente puedan hacer aportes”. Finalmente, el Mandatario recalcó que se busca “dar más libertad y flexibilidad para que los que están en la industria de la educación de nuestros niños y jóvenes puedan desarrollar con mayor libertad y flexibilidad sus proyectos educativos”.

Esta última frase recrudeció las críticas desde la centroizquierda, la que ayer se unió para rechazar la iniciativa, anticipando que el proyecto se transformó en la primera batalla legislativa de este año. En la oposición acusan que se está tratando a la educación como un “bien de consumo”, recordando la frase que utilizó el Mandatario en 2011, en su primer gobierno. De hecho, en La Moneda y en el oficialismo reconocieron ayer que “fue un error” el nuevo concepto utilizado por el Presidente, y varios tuvieron que salir a aclarar “lo que quiso decir”.

“Es muy claro lo que señaló el Presidente Sebastián Piñera. Se refiere a la libertad en los proyectos educativos”, explicó la vocera de gobierno, Cecilia Pérez, al ser consultada por los dichos de Piñera.

De esta manera, en el comité político se acordó seguir defendiendo la iniciativa, no solo porque reconocen que trae réditos políticos y permite mantener una agenda propia del gobierno -lo que se ha dificultado tras la muerte de Camilo Catrillanca-, sino también porque algunos de los presentes destacaron que es positivo para la coalición “defender principios” y temas que son “más ideológicos”.

Así, en la reunión, según asistentes, los partidos criticaron cómo se comunicó el proyecto. Algunos transmitieron que se cometió un error al poner tanto énfasis en que la iniciativa elimina la prohibición que incorporó la ley de inclusión sobre realizar entrevistas entre los establecimientos educacionales y los padres y apoderados. Las mismas fuentes añaden que la idea es poner el foco ahora en el mérito.

En paralelo a la reunión oficialista, los presidentes de los partidos agrupados en Convergencia Progresista (PS, PPD y PR) sostenían un encuentro con la directiva de la DC, instancia en la que emitieron en conjunto una declaración con el fin de rechazar el proyecto de admisión justa.

En concreto, las cuatro colectividades aseguraron que “son firmes partidarios del reconocimiento al mérito y al esfuerzo personal, pero deben ser las familias las que escojan las escuelas para los estudiantes, y no las escuelas las que seleccionen a sus alumnos”. En el comunicado se agrega que “la selección le otorga poder a los colegios, no a los padres”. Además, señala que “la propuesta de modificación de la actual Ley de Inclusión Escolar pone en riesgo el principio de igualdad de oportunidades y libre elección de las familias”.

Sin embargo, el comunicado fue elaborado minutos antes de los dichos de Piñera, los que fueron cuestionados después de manera transversal por la oposición. “Concebir la educación como una industria es concebirla como un negocio. Para nosotros, la educación es un derecho y un instrumento de justicia social, no un bien de consumo”, dijo la senadora DC Yasna Provoste. El senador PPD Jaime Quintana, por su lado, sostuvo que “agradezco la sinceridad del Presidente, porque nos aclara cuál es el fondo del proyecto: otorgarles más libertad a los colegios para elegir a sus estudiantes, y en ningún caso a las familias para elegir el colegio de sus hijos”.

A través de Twitter, el senador Alejandro Guillier dijo que “al decir que la educación es una industria”, Piñera “está develando su verdadera intención detrás de la selección; su proyecto busca favorecer el negocio y no a las familias chilenas”. En tanto, el diputado socialista Marcelo Díaz sostuvo: “El Presidente Piñera deja claras sus intenciones en educación. Si antes señaló que es un bien de consumo, hoy reafirma que su preocupación está en la ‘libertad de la industria’”.

Pero las críticas no vinieron solo desde la centroizquierda. El senador RN Manuel José Ossandón manifestó que “las políticas públicas no pueden confundirse con intereses económicos. La ecuación siempre debe ser al revés; formemos buenos alumnos para tener un mejor país. Admisión justa o cualquier otro modelo será un éxito si considera el bienestar social de todos”.

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