Bruno Villalobos queda detenido tras ser procesado por caso de DD.HH.

Villalobos

Juez Mario Carroza encausó al exgeneral director de Carabineros como cómplice de tormentos al estudiante Patricio Manzano, en 1985. El exjefe policial se presentó voluntariamente al centro de reclusión.


Cerca de las 11.00 de hoy el abogado Ángel Valencia, quien representa al exgeneral director de Carabineros Bruno Villalobos, acudió al despacho del ministro en visita de causas de derechos humanos, Mario Carroza. El defensor quería conocer la decisión del juez, sobre si procesaría o no al exjefe policial por su presunta responsabilidad en la muerte del universitario Patricio Manzano, quien fue golpeado por funcionarios de Carabineros antes de fallecer, en 1985.

La decisión de Carroza no fue buena para Valencia y menos aún para el general (R) Villalobos. El exjefe de la policía uniformada fue procesado por el juez, quien ordenó su detención al OS-9 de Carabineros. Sin embargo, este se presentó de manera voluntaria, a eso de las 15.00, en el cuartel Sucre de Carabineros, recinto destinado a recluir a los uniformados procesados por causas de derechos humanos.

El magistrado encausó al exgeneral director como cómplice del delito de aplicación de tormentos con resultado de muerte del estudiante Patricio Manzano. Además de Villalobos, también fue procesado el exoficial Ruperto Soto.

Manzano era parte de un grupo de 173 estudiantes de la Universidad de Chile que fue detenido por un contingente de Fuerzas Especiales de Carabineros mientras realizaban trabajos de reconstrucción en Los Andes. En el procedimiento, un piquete de efectivos policiales habría apartado y golpeado al joven de 21 años, lo que provocaría su muerte.

Según el procesamiento de Carroza, el grupo de estudiantes fue separado en dos y fue en ese momento que “empiezan a entonar la canción ‘La muralla’ (tema del conjunto musical Quilapayún), cuestión que provoca la indignación de los oficiales que se encontraban a cargo, en especial del entonces mayor de Carabineros Sergio Iván Gálvez Álvarez, quien secundado por el capitán de Carabineros Pedro Fernando Moyano Acevedo y el entonces teniente de Carabineros Guillermo Antonio Havliczek Parada, toma la decisión de que se los traslade hasta el patio de instrucción que existía al fondo del sitio”.

De acuerdo a los antecedentes recabados por el ministro, que incluyeron una visita en terreno al cuartel policial de Los Andes el pasado lunes, Villalobos fue parte del grupo de policías que estaba en la unidad policial donde ocurrió la golpiza, la cual posteriormente resultaría letal.

Según explicó Carroza a La Tercera, el porqué se procesó a Villalobos se debió a “su participación en hechos en que fueron anteriores, y durante lo que ocurrió en la unidad policial, en el sentido de las torturas, que fue lo que finalmente causó la muerte de esta persona. El hecho de haber estado ahí como oficial; es una persona que tiene responsabilidad ante la muerte de la víctima”.

Contactado el abogado de Villalobos, este declinó hacer comentarios del procesamientos, por ahora. Sin embargo, la defensa del general (R) ha insistido en que si bien él estuvo en el predio de la comisaría de Los Andes, estaba en un grupo alejado y no presenció las torturas.

El procesamiento de Villalobos surgió a raíz de dos solicitudes presentadas por la familia de la víctima y también por el gobierno, a través del programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia.

El abogado de la familia, Cristián Cruz, señaló que “una atenuante de verbigracia podría ser colaboración sustancial con la investigación, pero una persona que ha declarado dos veces y modifica sus testimonios, que niega no solo responsabilidad propia, sino que en sus palabras da a entender que todo fue normal, como si se tratase de una fiesta de graduación”.

En tanto, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, señaló que la causa da cuenta de que “las instituciones están funcionando” y es “un proceso que se está iniciando”. Por ahora, Villalobos podría apelar a la libertad directamente al juez Carroza, o bien pedirla a través de la Corte Marcial. Otra posibilidad sería presentar un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones.

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