Conducir sin licencia y a exceso de velocidad: las infracciones de tránsito más comunes en los últimos cinco años

Poco flujo vehicularcordon sanitario en ruta 68

Los expertos llaman a tecnologizar la fiscalización y sostienen que, según la experiencia internacional, cuando se implementa un sistema electrónico, se disminuye en un 25% la mortalidad en los siniestros de tránsito. También llaman a elevar las multas para los que cometen infracciones y revivir la educación vial en los colegios.


“El chileno debe ser uno de los conductores más violentos de la región y el que más minimiza los riesgos cuando está arriba de un vehículo. Esa debe ser una de las explicaciones de por qué en Chile fallecen, en promedio, cinco personas al día por causa de la siniestralidad vial”.

La aseveración es de Alberto Escobar, antropólogo y especialista en seguridad vial del Automóvil Club de Chile, y no está lejos de la realidad. Este año, según datos de Carabineros, apunta a ser el con mayor cantidad de muertes por accidentes de tránsito de los últimos 10, pese a que la tasa de accidentes ha tenido una leve caída respecto de 2019.

Las razones son muchas: falta de fiscalización, aumento del parque automotriz, mayor exceso de velocidad y un menor respeto a las normas por conductores y peatones explicarían el oscuro panorama.

El 90% de los automovilistas comete una falta grave o gravísima todos los días. Es preocupante que se reiteren este tipo de infracciones que han predominado por más de 10 años, y eso habla de que los conductores de nuestro país no tienen respeto ni conocimientos relevantes de las leyes del tránsito. Y no hay que olvidar que en Chile sólo se fiscaliza al 7% del total de los conductores y el resto queda impune”, dice Escobar.

Según el registro policial, el ranking de las 10 infracciones de tránsito más vulneradas por los automovilistas es encabezado por conducir sin licencia, algo que se viene repitiendo por lo menos en los últimos cinco años. Durante el primer semestre, Carabineros cursó 145.679 denuncias de un total de 363.989 infracciones (40%) que atañen a la Ley 18.290 de Tránsito. Para el mismo período, 2021 acumuló 258.090 de un total de 414.984 (62%); en 2020 fueron 155.543 sobre 237.872 (65%); en 2019, 208.093 para un total de 597.591 (34%), y en 2018, 235.271 sobre un total de 731.059 (32%).

“Lamentablemente se han normalizado comportamientos incompatibles en la conducción, como por ejemplo conducir sin licencia, sin patente, chatear al conducir o ir a exceso de velocidad, no percibiendo que son conductas altamente peligrosas y con alta probabilidad de generar siniestros viales”, dice Claudia Rodríguez, directora de la ONG No Chat.

Desde Carabineros sostienen que el aumento de las multas en dinero no necesariamente ayudaría a controlar o bajar el número de infracciones, pero sí lo haría el aumento de la fiscalización.

Existen múltiples estudios que fundamentan de manera significativa que el aumento de la fiscalización conlleva tanto una disminución de los infractores como de siniestros viales con fallecidos. Este incremento del control o la implementación de zonas de fiscalización permite disminuir la sensación de impunidad, lo cual no se relaciona con la elevación del valor de las multas. Lo importante es disminuir el tiempo del proceso y asegurar que serán canceladas. Un ejemplo de conducta y control social lo evidencia la Ley del Tabaco. Ya nadie la infringe y ello obedece a un cambio conductual acompañado de un estricto control social”, argumenta el coronel Fredy Vergara, de la Prefectura Técnica y Seguridad Vial OS-2.

No obstante, Claudia Rodríguez sostiene que, a diferencia de otros países, en Chile las multas son aún bajas: “Es un tema que se debería revisar a corto plazo con el fin de robustecer la Ley de Tránsito. Por ejemplo, en Canadá al conducir manipulando el celular la multa va de 500 mil a 800 mil pesos chilenos, y si esa conducta es reiterada se suman 700 mil pesos más a la infracción y con suspensión de licencia hasta dos años y pena de cárcel de seis meses”.

El ranking de las 10 infracciones con más alto registro durante 2022 lo completan conducir a exceso de velocidad (63.434), estacionar en lugar prohibido y señalizado (59.906), estacionar indebidamente (32.363) y manejar con la revisión técnica vencida (23.933). Más atrás están conducir con el permiso de circulación vencido (11.145), manejar un vehículo con los vidrios polarizados fuera de la ley (8.732), conducir hablando por teléfono móvil sin manos libres (7.921), pasar por alto un disco Pare (5.628) y desobedecer una orden de un carabinero (5.248).

Mayor uso de tecnologías

Y como está sucediendo en muchos rubros y labores en el mundo, la televigilancia y los aparatos electrónicos podrían hacer un importante aporte, porque los flujos de automóviles han crecido y los conductores no han evolucionado en pro de una mayor seguridad vial.

Escobar sostiene que es imposible “fiscalizar masivamente con los altos flujos de automóviles existentes y, más aún, las innumerables infracciones que se cometen a diario en el sistema vial. Los carabineros alcanzan a detener uno de cada 10 vehículos en sus controles preventivos, por lo que se debe tecnologizar urgente el sistema”.

Y enseguida añade: “La vigilancia se debe hacer mediante cámaras electrónicas, porque, además, se produce un efecto de justicia, porque hay equidad en la fiscalización. Además, la experiencia internacional ha confirmado que cuando se implementa un sistema de fiscalización electrónica se disminuye en un 25% la mortalidad en los siniestros de tránsito”.

El coronel Vergara asiente que una red de cámaras para fiscalizar sería un buen apoyo para la gestión de Carabineros. “Todo aquello que vaya en apoyo de fortalecer la prevención y el control es esencial. En países donde se ha implementado este tipo de tecnología de fiscalización (España, Francia, Australia, por ejemplo) de diversas normas, como velocidad, luz roja, uso de cinturón o manipulación de dispositivos móviles, se han observado reducciones de hasta 40% en las muertes por siniestros viales”.

Agrega que “es el mismo objetivo al que apunta la iniciativa que promueve la creación de un Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones (CATI), el cual, además de multiplicar el esfuerzo de fiscalización, incrementa la seguridad para los mismos encargados de realizar estas labores en terreno”.

¿Qué es el CATI?

Según cifras del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), cerca del 30% de las personas que mueren en siniestros de tránsito en Chile se relacionan a excesos de velocidad y la fiscalización de la velocidad se realiza exclusivamente con capital humano, carabineros e inspectores fiscales, y así sólo se logra detectar tres de 10 mil infracciones de tránsito relacionadas con velocidad.

Y con el CATI se busca salvar vidas mediante la prevención de siniestros viales por medios tecnológicos que permiten una fiscalización automatizada para detectar las infracciones. Las cámaras se instalarán en puntos de mayor riesgo de accidentes y su desarrollo utilizará una metodología de carácter objetivo y público, que determinará la localización de los equipos automatizados, fijos o móviles. Además, los equipos estarán debidamente señalizados, tanto en la vía como en un sitio web, para que los conductores estén informados de los lugares donde estarán instaladas las cámaras de fiscalización.

El proyecto ya fue aprobado en general por el Senado en abril del año pasado y ahora se encuentra en la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta.

Plan de educación

Pero Carabineros también apunta a otra herramienta para disminuir las infracciones: la educación, especialmente de los más jóvenes. Para el coronel Vergara, la educación vial es fundamental: “Ojalá desde la enseñanza básica se eduque a niños, niñas y adolescentes respecto de materias de tránsito y seguridad vial, lo cual está escrito en la Ley de Tránsito”.

“Para ello es necesario integrar a diferentes actores relevantes en este ámbito, con la finalidad de aunar criterios y metodologías específicas para nuestros escolares. Un esfuerzo que ojalá pudiéramos hacer extensivo a la educación media y superior”, agrega.

Para Claudia Rodríguez, lo primero es robustecer la fiscalización, “por ejemplo, incorporando cámaras viales, pero también hay que trabajar fuertemente en la educación vial de manera intersectorial (educación, transporte y salud), desde la infancia hasta la adultez, todo bajo un Plan Nacional de Educación Vial”.

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