El 42,5% de la población ya tiene la dosis de refuerzo

Viernes, 09 de Julio 2021 Voluntarios de Estudio 3ra Dosis Fotos: Alejandra De Lucca / Minsal

Desde el inicio de la campaña, 8.350.000 personas se han vacunado con la tercera dosis, lo que corresponde a más de la mitad de la población objetivo. Según los expertos, el esquema basal -dos dosis- pierde efectividad después de los seis meses, por lo que es fundamental incentivar el proceso e insistir con aquellos que aún no tienen protección contra el Covid-19.




El miércoles 11 de agosto comenzó la aplicación de la dosis de refuerzo de la vacuna contra el Covid-19. A la fecha, hay 8.350.601 personas que cuentan con esta protección a nivel nacional. Esto quiere decir que el 42,5% de la población total en Chile se ha inoculado con la tercera dosis, lo que también equivale al 54% de la población objetivo.

Frente al avance, el subsecretario de Redes Asistenciales, Alberto Dougnac, señaló durante el reporte por coronavirus de la jornada de ayer, que “esto es muy importante, ya que como hemos dicho en varias oportunidades, el esquema de vacunación inicial va perdiendo efectividad a medida que van pasando los meses, requiriendo de un refuerzo”.

Según cifras del Ministerio de Salud, hasta el momento el grupo de personas entre 60 y 69 años es el que más ha avanzado en el refuerzo, pues un 80,6% de ellas ya se inoculó. Le siguen los mayores de 70 años, con el 79,6%, y en tercer lugar están las personas entre 50 y 59 años, pues el 74,2% ya tiene la tercera dosis. Mientras que solo el 27,2% del grupo etario entre 18 y 29 años se ha administrado esta vacuna (ver infografía).

El proceso inició con la aplicación de la dosis de refuerzo para las personas de 86 años o más que hayan recibido su segunda dosis de la vacuna Sinovac entre el 1 y el 14 de marzo de este año. Luego, la semana entre el 16 y 20 de agosto, correspondió el turno de las personas entre 55 y 78 años. Actualmente el calendario de vacunación incluye a los menores de 55 que completaron su esquema a finales de julio.

Las autoridades sanitarias han tomado medidas para incentivar el proceso. De hecho, en la última jornada, la nueva subsecretaria de Salud, María Teresa Valenzuela, anunció que “a partir del 1 de enero será requisito para tener un Pase de Movilidad habilitado que todos los mayores de 18 años cuenten con la dosis de refuerzo antes de que cumplan seis meses de la vacunación con la segunda dosis”.

A nivel nacional, la región que más ha avanzado con el refuerzo es Magallanes, pues el 49,4% de su población ya se inmunizó con esta dosis, es decir casi la mitad de sus habitantes. Después vienen Ñuble y Valparaíso, con el 47,7% y el 46,8%, respectivamente.

En la zona norte del país hay menos personas con la inmunización triple: Tarapacá tiene el 31,8% de sus habitantes con el refuerzo y Arica y Parinacota, el 35,4% -las dos regiones con el porcentaje más bajo-.

El efecto del refuerzo

Sofía Salas, académica del Centro de Bioética de la Universidad del Desarrollo, explica la necesidad de la dosis de refuerzo: “Después de seis meses es casi como si no te hubieras vacunado nunca, la dosis de refuerzo recupera la memoria de inmunidad, por lo que basta una dosis de refuerzo, por ahora. Además, hay una excelente respuesta en nivel de anticuerpos, muy alta”.

Los cifras ya demuestran que la inmunidad empieza a decaer. De acuerdo a las cifras del Minsal, el pasado 20 de octubre la tasa de contagios en personas con el esquema completo -dos dosis- era de 51,4 casos por cada 100 mil habitantes. Transcurrido un poco más de un mes, según el último informe epidemiológico publicado el miércoles pasado, la cifra ahora alcanza los 104,3 casos por 100 mil habitantes. Es decir, la incidencia se duplicó. En cambio, con la dosis de refuerzo la cifra disminuye a 11,9 casos.

La inmunización triple también marca una diferencia en los ingresos UCI y en la mortalidad. La tasa de ingreso a una unidad crítica es de 3,2 cada 100 mil habitantes sin protección contra el virus. En quienes tienen su esquema completo esta cifra desciende a 0,9, mientras en la población con el refuerzo quienes requieren una cama crítica son 0,1 por cada 100 mil habitantes.

En la tasa de mortalidad la inoculación también tiene resultados positivos. Según las cifras, la incidencia en el grupo con la vacuna de refuerzo es cero, mientras que con dos dosis sube 0,4 y en el caso de los no vacunados aumenta a 1,1.

Juan Carlos Said, médico y máster en Salud Pública, asegura que además de incentivar el refuerzo hay que insistir a quienes aún no la reciben: “El primer foco siempre debe estar en vacunar a quienes no están inmunizados. Además, también hay grupos, como los niños que recién se están empezando a vacunar y es donde está la menor cobertura de vacunación. Es muy importante poner el foco ahí, hay que priorizar que los esfuerzos lleguen a esos grupos, porque donde más útil es la vacuna es en aquellos que no se han vacunado”.

De una población objetivo de 18.245.685 personas -mayores de 17 años- hay 16.675.362 inmunizadas y 1.570.323 que aún están sin protección contra el coronavirus. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde), destacó la campaña de vacunación contra el Covid-19 en Chile, pues es de los países con casi el 100% de su población vacunada.

Vivienne Bachelet, profesora de la Escuela de Medicina Usach y epidemióloga clínica, asegura que este avance de inmunización es positivo frente a la aparición de la nueva variante ómicron, la cual tiene origen en Sudáfrica. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasificó como una cepa “preocupante” del SARS-CoV-2, y dijo que puede propagarse más rápidamente que otras formas.

“También es positivo que estemos usando mascarilla. Estas dos medidas son las más importantes. Ninguna de estas dos se está haciendo como corresponde en Europa ni en Estados Unidos, porque no se vacunan ni usan mascarilla, y además viajan porque tienen los medios para hacerlo. Ese es el caldo de cultivo para que esta pandemia no se acabe”, añade Bachelet.

De hecho, en algunos países de la Unión Europea ya se detectaron casos. Frente a la preocupación, los británicos volverán a la obligatoriedad de mascarillas en interiores debido a los altos niveles de contagio de ómicron en el país.

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