En rodaje: Santiago y el “superlunes” de la crisis
Después de 108 días, el 55% de los capitalinos estaba ayer desconfinado. Los tiempos de viaje aumentaron en un 9,2% y validaciones en el Metro crecieron un 13,4%. Siete comunas ya alistan su Fase 3.
Una importante circulación de personas realizando trámites, atochamientos en algunas intersecciones y el comercio que tímidamente comenzó a levantar sus cortinas. Algo así podría caracterizar a la jornada que ayer se vivió en Santiago, luego de que nueve comunas, algunas populosas como Maipú y La Florida, pasaran a la etapa de Transición, fase en la cual ahora se encuentran 4,3 millones de capitalinos, el 51% de Santiago, que junto a las 132 mil personas en etapa de Preparación ya dejan al 55% de la RM desconfinada.
Fue un día a media máquina, en el cual hubo notorios aumentos de flujo. En La Florida, por ejemplo, desde temprano se registró una alta movilidad. El alcalde Rodolfo Carter sostuvo que no se generaron aglomeraciones en torno al comercio, dado el plan que se aplicó de peatonalización en el cuadrante entre Vicuña Mackenna, Vespucio, Froilán Roa y San Carlos de Ancud. “Hay personas haciendo filas, pero el comportamiento ha sido ejemplar”, dijo.
El mall Florida Center fue el primero que comenzó a operar en la comuna, con un aforo reducido, donde se aplicaron medidas como la toma de temperatura y uso de mascarilla obligatoria.
En Maipú también hubo alta circulación vehicular y de personas realizando trámites. Incluso, abrieron negocios no esenciales, como peluquerías, que atendieron a los clientes por grupos.
La alcaldesa Cathy Barriga afirmó que “se implementó un plan para favorecer a los peatones”, por lo que la Av. Pajaritos, entre las calles Maipú y 4 Álamos, se cerró para automóviles particulares. En el centro de la comuna también se hicieron demarcaciones para ordenar los flujos de peatones, mientras que comenzó a funcionar la Estación del Metro Las Parcelas, lo que les ofrece a los vecinos más opciones de viaje.
Viajes y flujos
El Ministerio de Transportes informó que en el Gran Santiago aumentaron un 5,6% los flujos vehiculares, en comparación con el lunes pasado. Así, La Florida, tuvo un alza de 19,5%; Providencia, un 6,1%; Santiago creció 3,7%; Estación Central, un 3%; La Reina, un 3,8%; Ñuñoa, un 7,2%, y Lo Barnechea, un 3,3% respecto de hace una semana.
Además, la Unidad Operativa de Control de Tránsito de la cartera, que utiliza como base de datos los tiempos de viaje entregados por la plataforma Waze, informó que ayer la capital registró un alza de 9,2% en los tiempos de viaje en comparación con el lunes anterior (en hora punta AM). Huechuraba aumentó 37,1%; La Florida, 1,8%; Maipú, un 39%; Cerrillos creció 15,3%; La Reina, 13,7%; Las Condes, un 2,9%, y Peñalolén un 1,4%.
En cuanto a la rapidez de los desplazamientos, en la hora punta mañana, la velocidad promedio de la Región Metropolitana fue de 34,5 kilómetros por hora. En marzo pasado era de 31,2 km.
La empresa Metro, en tanto, informó que ayer se registró una afluencia de 461.060 pasajeros en la red entre las 6.00 y 16 horas; es decir, un 13,4% más que el lunes pasado en el mismo horario. Con todo, a nivel general, la semana pasada (el 24 y el 30 de agosto), con la desescalada más masiva, los viajes en Metro, buses y el tren Alameda-Nos sumaron un total de 7.355.722 validaciones, la cifra más alta observada desde marzo.
Mesas a la calle
Sin embargo, el día no solo fue marcado por la transición a Fase 2 de algunas comunas. Otras siete (Los Andes, San Felipe, San José de Maipo, Las Condes, Providencia, Ñuñoa y Vitacura) ya preparan el paso a Fase 3 de mañana. Los alcaldes dispusieron algunas calles con pistas exclusivas para que cafeterías y restaurantes amplíen su espacio. Pero, pese al aforo restringido, hay reticencia en los locatarios.
En la Av. Isidora Goyenechea, en Las Condes, y pese a la opción de ocupar parte de la vía, no son muchos los locales que se preparan para reabrir. “Hay que ver cómo irá evolucionando esto, porque aún está la sensación de que vamos a volver a cerrar en un par de semanas más”, confesó Julio Sepúlveda, administrador del restaurante Milá, que continuará atendiendo solo pedidos con reparto a domicilio.
En el Pasaje Orrego Luco, que era uno de los puntos más concurridos de la noche en Providencia, Macarena Perusina, dueña del restaurante Vittamina, comentó que “son muchos los gastos para la reapertura y no sabemos si la gente vendrá. Este barrio tenía su peak de venta de 18 a 23 horas. Ahora eso es imposible”.
A casi un kilómetro de distancia, en Manuel Montt, el escenario es otro. “Se nos informó que podremos colocar las mesas en la vereda y dentro del local trabajaremos con reservas, distanciamiento de dos metros entre una mesa y otra y siempre funcionando a un 25 por ciento de nuestra capacidad, será todo muy restringido”, adelantó entusiasmado Bryan Villanueva, administrador del pub Barbazul.
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