Explosivo aumento de las drogas sintéticas enciende las alarmas

Las incautaciones de la PDI respecto de estas sustancias crecieron en 680% entre 2016 y 2018. Por ahora, a Chile han llegado 40 de los 800 tipos de estupefacientes de laboratorios reconocidos.


Oír hablar sobre éxtasis, LSD o trip no es nada nuevo en Chile. El mito urbano relacionó durante años el consumo de estas drogas a fiestas -en su mayoría electrónicas- propias de segmentos más acomodados. Pero la realidad superó con creces al mito. Hoy, la 25N-Bome, el DMT y la 2C-I son algo común para los expertos, pese a que, en algunos casos, quizás ni sus propios consumidores sepan de qué se trata, por el simple hecho que las compraron como estampilla o tripa.

Según Naciones Unidas, hay 800 tipos de drogas sintéticas en el mundo. De ellas, solo 40 han llegado a Chile. Aun así, pese a la baja entrada en comparación al total, el 5% de variedades que ha ingresado ya se han convertido en un problema mayúsculo, tanto por cantidad como por masividad. En solo dos años, las incautaciones de la PDI han crecido en 680%: de 113.292 dosis en 2016 a 885.745 en 2018 (ver infografía).

Según explicó el jefe del Departamento de Investigación de Sustancias Químicas Controladas (Disuq), de la PDI, comisario Patricio Navarro, este crecimiento de drogas de laboratorio viene de la mano con el auge del éxtasis a nivel mundial. Dice que existió una alerta internacional por el crecimiento en la disponibilidad de precursores para la elaboración de esta droga. Y así ocurrió. “En los últimos dos años ha habido mucho éxtasis. Lidera el mercado. Había una mayor disponibilidad de precursores y eso se notó en un aumento”, dijo.

Mirada global

Sin embargo, el especialista químico de la policía civil dice que para explicar este fenómeno, además de tener siempre una mirada global, se debe retroceder un par de años.

“En 2013 se dio la irrupción de las nuevas sustancias psicoactivas. Eran drogas sintéticas que estructuralmente eran muy similares a las sustancias controladas por los convenios internacionales de drogas, pero con ciertas modificaciones que hicieron que fueran sustancias no controladas”, señaló.

Se trata de química pura. La parte psicoactiva responsable de los efectos se concentra en algunos componentes estructurales de la droga. Entonces, para eludir controles, señaló Navarro, mantienen los componentes que les interesan y le agregan otros con tal de hacerlas diferentes, aunque permanece la estructura base responsable de los efectos. “De esta forma empezó un boom de drogas de diferente naturaleza y clase, que aumentaron las incautaciones a nivel mundial”, explicó (ver recuadro).

Un desafío legal

Se trata de un problema que ha puesto en jaque el sistema de fiscalización de drogas del mundo, y los países han tenido diferentes respuestas y herramientas legales para intentar hacerle frente. En la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, variaron sus legislaciones a partir de este fenómeno. “Establecieron lo que se llamó el control por familia de drogas, controlando un determinado segmento sin importar lo que se haga al resto de la estructura química”, dijo Navarro.

Hay otros países, como Chile, en donde el todo de la sustancia importa más que las características de sus componentes por separado. Por lo tanto tiene que estar especificada con nombre y detalle en la norma para ser considerada como tal, lo que surge de las recomendaciones que hace al Ministerio del Interior la Mesa Nacional de Nuevas Sustancias Psicoactivas, creada en 2015.

Sin embargo, para el director de la Unidad de Tráfico de Drogas del Ministerio Público, Luis Toledo, es hora de variar la estrategia. “Estamos buscando la manera de que nuestra regulación sea lo más amplia posible y así poder pesquisar todas las drogas sintéticas que se están consumiendo”, indicó (ver entrevista en página 3).

Ingreso y distribución

El tráfico de las drogas sintéticas ha significado un cambio drástico en los métodos de investigación. Esto, en comparación con los modus operandi desplegados para el tráfico de drogas como la marihuana y la cocaína.

Según Patricio González, jefe nacional del Departamento de Drogas de Aduana, el modo es totalmente diferente al convencional. En este sentido, dijo, ha primado el ingreso vía courier o pasajeros a través del aeropuerto de Santiago. Aunque también se han dado casos en diferentes pasos fronterizos del país. “Al tratarse en su mayoría de pastillas o estampillas, hemos encontrado droga en lugares muy variados como juguetes, dulces, coches de guagua, libros, vestimenta y pasajeros de tercera edad, entre otros”, señaló.

En cuánto a los países productores, desde la PDI explican que Holanda es el principal elaborador de éxtasis del mundo, mientras que China ha surgido en los últimos años, también con un rol protagónico.

A nivel sudamericano, muchas bandas colombianas dedicadas a la cocaína han cambiado su gestión a las drogas sintéticas. Sin embargo, el principal cambio de este mercado en Chile surgió con su masividad. El comisario Alejandro Eberl, de la Jefatura Nacional Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Jenanco) de la policía civil, comentó que estas pastillas en los noventa “eran consumidas en fiestas electrónicas. Pero hoy se ha expandido a fiestas de todo tipo. Al principio eran drogas de elite, pero hoy se ha masificado, está a la mano de gente de distintos estratos socio-económicos”.

Para Patricio Navarro, de la Disuq, este escenario viene aparejado con un grave problema que acompaña a las drogas sintéticas: sus contenidos. “Te venden una cosa, pero puede ser otra, y los efectos pueden ser muy complejos. Como, por ejemplo, la droga caníbal. Este es un estimulante como la cocaína que proviene de la katinona sintética. Te hace perder el control de los neurotransmisores”, explicó.

“En Estados Unidos, una persona manejaba por la autopista bajo los efectos de esta droga. Al ver a un indigente se detuvo y bajó hasta él. Comenzó a agredirlo en la cara. Tuvieron que dispararle para que lo soltara”, relató Navarro.

En Chile han aparecido algunas drogas katinonas, pero aún no de este tipo.


Familias de drogas según sus efectos

Estimulantes

Se trata de un grupo químicamente diverso de sus tancias, las cuales básicamente actúan como fuertes estimulantes del sistema nervioso central. Estas drogas imitan los efectos de drogas tradicionales como la cocaína, la anfetamina, la metanfetamina y el éxtasis.

Sedantes/Hipnóticos

Son depresores del sistema nervioso central, con acciones derivadas de su activación de los receptores del complejo receptor GABA en el cerebro. Ellos imitan los efectos de las sustancias sometidas a control internacional, como las benzodiacepinas, diazepam y alprazolam.

Disociativos

Estas sustancias forman una clase de alucinógenos que modulan los efectos en el receptor cerebral N-metil-Daspartato (NMDA) y producen sentimientos de “aislamiento” y “disociación de si mismo” y del ambiente. Se incluyen la fenciclidina (PCP) y ketamina.

Psicodélicos

Son un grupo químicamente diverso de sustancias que conectan actividades específicas de los receptores de sero- tonina y producen alucinaciones. Imitan efectos de drogas como la 2C-B, LSD y DMT. También pueden poseer una residual actividad estimulante. Por ejemplo, 25C-Nbome.

Canabinoides sintéticos

Tienen características estructurales que permiten la estimulación a uno de los receptores de cannabinoides conocidos y producen efectos similares a los del THC, el único componente psicoactivo conocido en el cannabis. Son vendidos como Spice, K2, Kronic, entre otros.

Opioides

Se trata de un grupo químicamente diverso de sustancias depresoras del sistema nervioso central. Tienen características estructurales que permiten la unión a específicos receptores opioides, dando lugar a efectos similares a la morfina. Por ejemplo, analgesia.


 

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