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Las declaraciones que permitieron a Carabineros acorralar a los asesinos del cabo Alejandro Ortiz

El miércoles fue detenido el Chureja, uno de los sujetos que participó del crimen, mientras que el presunto autor material ya se encuentra en prisión preventiva. Uno de los sujetos, apodado el Carewe, señaló que le pagaron $ 20 mil por quemar el vehículo en que huyeron los autores del crimen.

DIEGO MARTIN/ATON CHILE

Faltaban algunos minutos para las 19.00 del 27 de agosto cuando el cabo segundo de Carabineros Alejandro Ortiz fue asesinado a disparos. Estando de franco, se encontraba en el pasaje 21 de mayo, en la comuna de Renca, con tres sujetos con quienes buscaba concretar una venta.

Pero los sujetos no tenían esa intención y quisieron robarle. De acuerdo a los antecedentes de la causa, uno de ellos, Demmis Barrera, alias el Denis, fue quien disparó contra el uniformado. Uno de los disparos dio en la cara de la víctima quien falleció en el lugar. Al momento en que los primeros carabineros llegaron al sitio del suceso se encontraron con el cuerpo de Ortiz tendido en el piso. Tenía su placa, pero no se encontró su arma de servicio, una Taurus modelo PT 111, la que había retirado de su unidad momentos antes.

Fue así como la Fiscalía ECOH encargó al OS9 y el Labocar de Carabineros realizar las diligencias para dar con los autores del homicidio del carabinero. Las primeras diligencias de los investigadores consistieron en tomar declaraciones de vecinos que pudiesen haber visto o escuchado algo. En esos primeros trabajos policiales no hubo mucha información que pudiera identificar a los hechores.

Hasta ahora, dos sujetos han sido detenidos en calidad de autores, Demmis Barrera y Claudio Valdivia, alias el “Chureja” o el “Chure”, y otros cuatro en calidad de encubridores. El Chureja fue formalizado este jueves, quedando en prisión preventiva.

Primeras declaraciones

Varios de los testigos declararon bajo reserva de identidad por miedo a represalias. En esos testimonios se da cuenta de que el crimen no estaba planeado, era más bien un asalto y que hubo reprimendas entre ellos tras el asesinato.

Una persona señaló que ese día salió a comprar pan a las 18.45 cuando al regresar vio que en 21 de Mayo con Miraflores, frente a una carnicería, había dos sujetos. Dijo que le llamaron la atención ya que se veían nerviosos y “observando en forma constante hacia el interior del pasaje. No eran del sector”. Asimismo, dijo que una vez que entró a su casa escuchó de tres a cuatro disparos. “Por qué lo mataste, perkin culiao, te dije que no”, fue lo que escuchó el testigo que se decían los sujetos entre ellos. Luego dijo que salió de su casa y vio un cuerpo tendido en el suelo.

Otro sujeto, identificado como “Testigo reservado N02″, residente del sector, señaló que estaba en su dormitorio a eso de las 18.53 cuando escuchó tres disparos que venían de la calle: “Inmediatamente después de los disparos, escuché a dos personas de sexo masculino, recuerdo que eran chilenos por su acento, donde uno de estos gritaba: ‘Yo quería pegarle, yo quería pegarle’”.

En camino Lo Boza, Quilicura, ya pasadas las 22.00, los uniformados encontraron el vehículo en que los sujetos escaparon: una camioneta Chevrolet Groove blanca de 2024 que había sido robada. Estaba totalmente incendiada. Tenía una patente artesanal cuando fue hallada.

Testimonios clave

Clave fue para los investigadores el testimonio de un sujeto que dijo ser testigo de oídas del crimen y que pidió no dejar registro de sus palabras. Le entregó la declaración al teniente Carlos Mesas en Renca. Fue así como los uniformados conocieron que los autores eran sujetos que residían en la misma comuna donde ocurrió el crimen, que eran delincuentes comunes y que los objetos robados los guardaban en ciertos inmuebles. En sus palabras dijo que los autores habían participado de otro hecho que tuvo difusión en los medios de comunicación y que consistió en un asalto a una persona que vendía láminas del Mundial.

Fue él quien aportó los nombres de Demmis Barrera y el apodo del Churejón. También señaló que el auto en que se movían era el Chevrolet Groove blanco que fue quemado. Dijo haber tenido diferencias con estos sujetos, lo que motivó que entregara sus nombres y direcciones.

El sujeto entregó el nombre de una mujer a quien los investigadores fueron a interrogar posteriormente. Ella dijo haber sido testigo de lo que ocurrió después del crimen. La mujer le dijo a Carabineros que temía por su vida.

“Al principio el Demmi y el Chure no me querían contar lo que habían hecho o lo que les pasaba, por lo mismo los dejé entrar en forma voluntaria a mi departamento. Ahí fue que los dos empezaron a hablar sobre que se habían piteado a un paco. Yo quedé para la cagá, me asusté y ahí fue que mi hija me mostró la noticia que había visto en Instagram (...). El Chure le dijo al Demmi ‘sha, te piteaste al paco’. Luego de esto yo seguí encarando al Demmi y dijo que él se lo había piteado”, dijo.

Con el mapa del caso construido, el OS9 llegó hasta el domicilio de Alexis Meriño, un sujeto que también tuvo participación en los hechos, al menos en la etapa de encubrimiento. Meriño señaló que a él lo contactaron para que se encargara de quemar el vehículo.

Dijo conocer a Demmis desde la infancia y al Chure hace una semana, “compartiendo y fumándose un pito”. “El día de ayer jueves 27 de agosto de 2026, en un rango horario pasado de las siete de la tarde, instancia que me encontraba al interior de mi casa durmiendo a raíz que estoy enfermo, desperté a raíz de que estaban golpeando la puerta”, dijo. Era el Demmis y el Chure que le dijeron: “¿Carewe, querí ganarte una monea?”. El sujeto aceptó.

“‘Hermano tenemos que deshacernos de la camioneta porque está funá, nos funaron por Facebook’, por lo que pensé que a raíz de que ambos se dedican a robar tal vez querían borrar pistas, por lo que acepté el pago de $40.000″, señaló. Pero ahí solo le pagaron $20 mil y el resto vendría después, lo que no terminó ocurriendo.

“Al subir al auto, me di cuenta que a los pies del asiento del copiloto habían dos bidones de color amarillo, de cinco litros al parecer, por lo que salí casi de inmediato a quemar el vehículo, conduciendo en dirección hacia Quilicura, deteniéndome frente a una empresa que colinda con una antigua toma, ubicada a la orilla del cerro, específicamente en Aeropuerto con Central. Recuerdo que descendí del vehículo y tomé solo uno de los bidones, comenzando a rociar el combustible al parecer sobre los asientos e interior, arrojándole luego un encendedor, y adonde prendió tan rápido olvidé cerrar la puerta del chofer, por lo que comencé a arrancar a pie por la orilla de la toma en dirección a Lo Boza con la finalidad de llegar a mi casa”, relató.

Al llegar a su casa dijo que se fue a comprar una cerveza para ver televisión. Fue ahí que, aseguró, se enteró del crimen al carabinero.

El Carewe está entre los detenidos como encubridores del delito. Los uniformados continúan los trabajos para dar con el tercer imputado, que ya está identificado: Francisco Javier Rivera Galaz, chileno, delgado, de tez morena y de 1.70 de estatura.

En tanto, el abogado penalista Sergio Salazar, quien representa a la familia del carabinero, se encuentra pidiendo que la institución policial no desconozca los casi 10 años de servicio de Ortiz y poder obtener una pensión para sus dos hijos.

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