Reaparece obispo Juan Barros y declara ante la Fiscalía Sur en investigación por abusos

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Poco antes de las 17 horas de hoy, el obispo emérito Juan Barros ingresó al cuartel de la PDI a prestar su declaración.

El exjefe de la Iglesia de Osorno entregó su testimonio, en calidad de imputado, ante los persecutores Raúl Guzmán y Guillermo Adasme, en la causa contra el excapellán Pedro Quiroz.




Poco antes de las 17 horas, el obispo emérito de Osorno, Juan Barros Madrid, llegó al cuartel de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisexme), de la PDI, en Ñuñoa, Santiago.

El prelado, a quien el Papa Francisco le aceptó su renuncia a la diócesis de Osorno el pasado 11 de junio, declaró en calidad de imputado ante la Fiscalía Sur, en la investigación por el eventual encubrimiento de abusos sexuales cometidos por el excapellán de la Fach Pedro Quiroz.

Tras declarar en la PDI, el exobispo de Osorno solo se limitó a decir que "fui consultado sobre el padre Pedro Quiroz y aporté lo que podía aportar". Agregó que "le manifesté al señor fiscal lo que yo había podido conocer o desconocer".

Minutos después, el fiscal regional Metropolitano Sur, Raúl Guzmán, entregó detalles de la diligencia, que se extendió por alrededor de tres horas y media, y en la que también participó el persecutor Guillermo Adasme.

"En cuanto a las fechas, la cantidad de hechos, las víctimas son materia de investigación. Se han realizado un sinnúmero de diligencias al respecto, bastantes declaraciones también de las víctimas y en ese contexto estamos avanzando", dijo Guzmán.

Polémicas

Desde la visita de los obispos chilenos al Papa Francisco, ocurrida a mediados de mayo (cuando toda la Conferencia Episcopal presentó su renuncia), que el otrora jefe de la Iglesia en Osorno no aparecía públicamente.

Barros debió prestar testimonio en su rol de exobispo castrense, cargo que ejerció entre 2004 y 2015, por los eventuales ilícitos del otrora capellán Quiroz.

La Fiscalía Sur indaga el posible encubrimiento de sus actos por parte de Barros y la obligación de denunciarlos que le recaía, como general de Brigada del Ejército, que es el cargo de funcionario público que ostentó mientras prestó servicios eclesiales a las Fuerzas Armadas.

La causa de Pedro Quiroz se conoció en julio pasado, primero en la Iglesia, cuando la oficina de escuchas confiada por el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, al Consejo de la Prevención de Abusos del Episcopado, recibió una denuncia por el eventual abuso a un menor de edad efectuado en 1997. Esta denuncia motivó una investigación previa eclesial, tras la cual se le prohibió a Quiroz el ejercicio público del ministerio sacerdotal, entre otras medidas.

Así, los antecedentes llegaron también a la Fiscalía Sur, luego de que el Ministerio Público allanara la sede de la Conferencia Episcopal, donde incautaron las denuncias recepcionadas por la oficina de escuchas.

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