Una tras otra: la dura batalla del mercado de Concepción y sus locatarios

Comenzó como plan de apoyo para los comerciantes que perdieron sus locales en el incendio de 2013. Aquel siniestro destruyó el antiguo edificio, ubicado en pleno centro penquista. La construcción del nuevo inmueble se inició en 2015, con dos pisos y 164 locales. Sin embargo, entre cortes de energía, deudas, el estallido social y ahora el Covid-19, sus dueños y arrendatarios no han podido reiniciar las actividades. Pero lo siguen intentando.




A casi cuatro años de la puesta en funcionamiento del mercado provisorio de Concepción, las ansias de los comerciantes que llegaron a ese lugar para reiniciar su fuente laboral se encontraron con un portazo en la cara llamado Covid-19.

Antes de la crisis sanitaria, sin embargo, fueron varios otros los problemas que debieron enfrentar. Entre ellos, las bajas ventas, deudas por gastos comunes y cortes de energía eléctrica, que generaron que la autoridad sanitaria suspendiera el funcionamiento del centro.

Luego, cuando todo parecía superado, llegó el estallido social. Y ahora el coronavirus, que mantiene a cerca de 100 comerciantes con su fuente laboral cerrada.

“La verdad es que es muy penoso lo que hemos tenido que vivir. Hace 25 años que tengo mi negocio, es mi única fuente laboral, y hace un mes que no trabajo, porque no se puede. Viajo desde Tomé para ver mi local y saber qué pasa, pero se ve complicada la situación”, cuenta Benito Güenante, quien tiene un servicio técnico de relojes.

Zaida Flores es una de las pocas locatarias que asiste a atender su local de fotocopias: “Voy un rato en la mañana, he tenido algo de clientela, pero igual me sirve. Cuatro mil pesos para mí es plata, así que hago lo que puedo. Hay otro chico que vende café al paso y también está atendiendo”.

Incendio de 2013

La historia del mercado provisorio de Concepción comenzó como plan de apoyo para los comerciantes que perdieron sus locales en el incendio del 28 de abril de 2013.

Aquella vez, el siniestro destruyó el antiguo edificio, ubicado en la esquina de calle Freire con Lincoyán, en pleno centro de Concepción.

La construcción del nuevo inmueble comercial se inició en 2015, con recursos que aportó la Subsecretaría de Desarrollo Regional, por un monto de $ 1.800 millones.

El 5 de mayo del 2016 se habilitó el recinto y 7 de julio de ese mismo año comenzaron a funcionar los primeros locales.

El centro comercial de dos pisos cuenta con 164 locales. Los mismos que hoy, debido a la emergencia sanitaria, permanecen casi todos cerrados.

“Sabemos que las cocinerías están complicadas, pero nosotros somos locales al paso. Si me dicen que hay que seguir esperando, tendré que ver de dónde sacar plata, porque como no hemos trabajado, ya no queda capital. Esperamos que la municipalidad nos de una respuesta”, manifestó Lucía Sayalero, quien tiene un local de venta de masas.

Administración

La Municipalidad de Concepción, sin embargo, es tajante. Informa que, debido a la emergencia sanitaria, el mercado de abastos se encuentra cerrado al público.

Leonardo Jofré, administrador del mercado y funcionario municipal, señaló que “ante la inquietud manifestada por parte de los comerciantes, sobre la necesidad de reanudar sus actividades, se les precisó que es la autoridad sanitaria la que debe fiscalizar y autorizar la apertura de locales comerciales, pero se pidió que presenten un plan con las condiciones y medidas que se comprometen a aplicar”.

Indicó que “atendiendo el impacto económico, el municipio informó a los locatarios que no se les cobrará el arriendo mientras el recinto esté cerrado, disposición que se ha hecho efectiva desde fines de marzo y que se extenderá mientras se mantenga esta condición”.

Durante todo este periodo el recinto se ha mantenido con guardia de seguridad, y además se realizan aseos y sanitizaciones en forma periódica.

Proyecto provisorio

“Fui uno de los principales impulsores de este proyecto, que tenía un sentido. Eran cuatro años mientras se reconstruía el mercado, teníamos que aguantar todo ese tiempo”.

De esta manera, Guillermo Canales, presidente de la asociación gremial de locatarios del mercado provisorio, analiza la situación de los comerciantes que aceptaron irse a trabajar al recinto provisorio en 2013.

“Hoy me siento culpable, porque sin saber, los perjudiqué enormemente; si hubiera sabido que estas cosas iban a resultar así, hubiera preferido mil veces en insistir en que trabajaran en la calle”, manifestó.

La reconstrucción del mercado central aún está paralizada. Si bien el gobierno regional aprobó $10 mil millones para la expropiación, los accionistas insisten en que el dinero no alcanzará.

“Es para la expropiación de la manzana más cara de Concepción, que cuesta alrededor de $ 60 mil millones, considerando incluso el anillo externo", subraya Canales.

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