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“Yo le advertí”: la declaración de la expareja de la banquetera de Viña del Mar que selló su caída por estafar a novios

José Galarce, quien pudo acceder a un juicio abreviado por colaborar con la investigación, detalló la bicicleta de deudas con la que operaba la empresa de Natalia Álvarez, así como también los problemas que se registraron al interior de la firma y que derivaron en la formalización por estafar a más de 60 personas por más de $120 millones.

El pasado 2 de septiembre, el entonces imputado José Galarce se sentó frente al fiscal Lionel González para declarar ante el Ministerio Público. Se trataba de la expareja de Natalia Álvarez, la banquetera formalizada por estafar reiteradamente a más de 60 personas por $120 millones en matrimonios que nunca se concretaron.

Galarce compareció ante el fiscal de la causa para entregar, por primera vez, su versión del caso por el que también fue formalizado y quedó en prisión preventiva. Su colaboración en la causa le valió que pudiera acceder a un juicio abreviado en el que que fue condenado a cumplir su condena en libertad y al pago de una multa de 500 UTM.

En su declaración, a la que tuvo acceso La Tercera, la expareja de Álvarez, quien se mantuvo prófuga por dos meses y se entregó este martes, detalla los orígenes de la empresa Probarte, así como también el rol de chef que él tenía en la compañía.

Según especificó al comienzo, Álvarez hacía de “timón comercial”, ya que era la encargada de “mantener el contacto con los clientes, recibía a los clientes, negociaba los valores, veía los costos, organizaba las fechas, coordinaba los contratos, gestionaba las reservas y siempre veía las fecha que teníamos disponibles”. En su testimonio agregó que era ella quien tenía las funciones administrativas y de mantener la relación con proveedores y clientes, dato clave para el trabajo de la Fiscalía.

La bicicleta financiera

Posterior a definir los roles, Galarce explicó al fiscal González los problemas financieros en los que derivó la empresa acusada de estafar a más de 30 parejas, falencias económicas que iniciaron en 2024.

“En el año 2024 asumimos muchos eventos. Por ejemplo, ingresaba una reserva por un matrimonio que se iba a realizar en el futuro, pero el dinero que se recibía, en lugar de aplicarlo al evento pactado, se lo aplicaba a un evento contratado con otras personas, y que se encontraba en curso. En términos coloquiales, a eso se le llama bicicleta”, explicó.

En esa línea, el sujeto explicó que “esa práctica era sostenible por un tiempo, pero no puede mantenerse indefinidamente, atendido que era incompatible con los compromisos adquiridos y que debían cumplirse en el futuro. Esto se produce porque si usted no tiene contratos que le permitan solventar los ingresos que se prometieron para eventos futuros, se va a generar un desbalance. Esto se produce normalmente en las temporadas bajas”.

Galarce afirmó en su declaración que “yo le advertí a Natalia que esta práctica no podía mantenerse, porque llegaría un punto en que seríamos incapaces de cubrir con los ingresos nuevos, las deudas pasadas”.

Más adelante en su declaración, Galarce sostiene que “en 2024 ya se presentaban algunos problemas con los proveedores y el 2025 esto se acrecentó. Tuvimos reiteradas discusiones con Natalia acerca de la manera como estaba gestionando el negocio. Yo le decía que estaba contratando demasiados eventos y que las reservas de nuevos clientes no podían financiar eventos pasados. Esto resulta aplicable a todos los contratos celebrados en 2024 y 2025″.

Pero la compleja situación laboral, según detalló el condenado, también “trajo problemas en el matrimonio y provocó nuestra separación laboral y matrimonial, que se concretó en octubre de 2025, pero mucho antes de esa fecha, nuestra relación se había fracturado, de lo que hay registro por WhatsApp, y episodios de violencia intrafamiliar que quedaron documentados”.

Las platas de Probarte

En la misma declaración, la Fiscalía le preguntó sobre si conocía a los novios a los que la empresa engañó. Según sostuvo Galarce, “yo no tomaba contacto con los novios. Es verdad que mi nombre figuraba en los formularios de los contratos que firmaban los novios, pero yo no firmé ninguno”.

Respecto a la posibilidad de que podrían haber devuelto los dineros ingresados, el condenado sostuvo que “hasta donde tengo entendido, son tres matrimonios los que no se celebraron, los restantes son reservas. Pero es probable que no existan fondos para cumplir con los eventos reservados”.

En esa línea, también aportó algunos datos relevantes a la Fiscalía. “Termino diciendo que meses antes de noviembre de 2025 Natalia Álvarez incurrió en gasto incompatibles con el endeudamiento que tenía la empresa, tales como hacer una piscina en Casablanca, viajar a Europa, Brasil y comprar una camioneta Chevrolet Tahoe, y un viaje de nuestro hijo a Nueva Zelanda”.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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