Acoso Moral: #trabajo seguro

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La noticia del diario The New York Times del 9 de Julio, titulada 35 Empleados cometieron suicidio: ¿Irán sus jefes a la cárcel? permite visibilizar las consecuencias nefastas del acoso moral en el trabajo entrecruzado con malas prácticas de gestión empresarial.

Una práctica reconocida en la gestión empresarial es el downsazing o recorte de personal, definida como la reducción de la fuerza laboral en el corto plazo. Su objetivo es rápidamente mejorar las ganancias a través de la reducción de costos y así mantener la competitividad. El recorte de personal comenzó como una estrategia de las grandes corporaciones estadounidenses en la década de los 90 pero sigue implementándose. Pocos saben de los despidos masivos en empresas de renombre durante el año pasado. Toshiba, la multinacional japonesa eliminó 2.000 puestos de trabajo. La automotriz Ford hizo una "reestructuración" global eliminando aproximadamente 24.000 puestos de trabajo. En Chile, ENAP despidió en Enero aproximadamente 400 trabajadores.

La antigua compañía nacional de telecomunicaciones francesa, Telecom (hoy corporación privada denominada Orange S.A.) se encuentra en los tribunales esperando un veredicto para los ejecutivos acusados de "acoso moral". El acoso moral, según la Doctora en psiquiatría y experta en el tema, Marie-France Hirigoyen, es "una violencia en pequeñas dosis, que no se advierte y que, sin embargo, es muy destructiva." Esta violencia en pequeñas dosis terminó con el suicido de 35 empleados de la empresa entre los años 2008 y 2009 debido a que los ejecutivos de la compañía pensaron que debían llevar a cabo un recorte de 22.000 trabajadores para asegurar la supervivencia de la compañía.

No fue la decisión del recorte de personal lo que se critica, sino la inmoralidad con que llevaron a cabo los ejecutivos el proceso. Las grabaciones del expresidente ejecutivo de Telecom, el Sr. Lombard son evidencia clara de esto. En 2007 dijo que encontraría la forma de alcanzar la cuota de despidos ya sea "por la ventana o por la puerta." Tristemente, un empleado se suicidó tirándose por la ventana, mientras que otros se tiraron bajo un tren, saltaron de un puente, se colgaron y hasta se inmolaron.

La pregunta que uno se hace es como pueden tantos empleados llegar a suicidarse. La respuesta no es simple. El abogado defensor de los ejecutivos de Telecom alega que "estaban acorralados" y que "la única posibilidad era hacer [que los empleados] se vayan." La competencia entre las empresas de telecomunicaciones, el cambio de la comunicación por cable a la inalámbrica y un mercado cada vez más competitivo e incierto fueron las excusas utilizadas por la cúpula de Telecom para justificar sus actos. Sin duda el sistema capitalista y la privatización de las compañías han tenido un impacto negativo en las ganancias de muchas corporaciones. También, los empleados estatales en Francia (y muchos países socialdemócratas) perduran en sus cargos hasta jubilarse haciendo difícil sino imposible su despido.

En consecuencia, los ejecutivos comenzaron a mal utilizar herramientas utilizadas en la gestión empresarial con el fin de desestabilizar a los empleados, y así lo lograron. Por ejemplo, trabajadores que toda su vida se desempeñaron en tareas en la calle fueron asignados a un trabajo frente a un computador, de un día para el otro y sin una capacitación pertinente. Aquellos que trabajaban de forma individual, les dieron trabajos en ventas con vínculo directo con los clientes, sin entrenamiento previo. Un empleado antes de suicidarse había trabajado 12 horas con 30 minutos de descanso en el día. Algunos trabajadores fueron asignados a oficinas en los subsuelos, otros corridos de sus cargos sin aviso. Hubo trabajadores a quienes se les sacaron sus elementos de trabajo o se les cambiaban constantemente sus metas mensuales.

En Chile el código del trabajo contempla el acoso laboral en su art. 2 ley Nº 20.607, contemplando el caso en que el empleador perjudica la situación laboral del trabajador siempre que sea en forma reiterada.

El mercado cambia y las reglas del juego también, pero no son excusas válidas para el acoso moral, el mal gerenciamiento de los recursos y sobre todo de las personas.

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