Graves efectos del cuarto retiro y rentas vitalicias

pensiones, jubilación, adulto mayor



SEÑOR DIRECTOR

La aprobación del cuarto retiro de pensiones y segundo de rentas vitalicias en la Cámara de Diputados entrega una fuerte señal que en nuestro país se ha debilitado la certeza jurídica y la fortaleza institucional, dañando seriamente nuestra credibilidad en la mantención de las reglas del juego y la confianza de los capitales extranjeros para mantener o proyectar nuevas inversiones en nuestro territorio.

No solo eso. Aquellos a los que el proyecto de retiro quiere favorecer, corren el riesgo de ver seriamente afectadas sus pensiones, en especial a los que están jubilados bajo la modalidad de rentas vitalicias. El presidente de la CMF, Joaquín Cortez, ya advirtió que hasta nueve de un total de 15 compañías que pagan pensiones podrían caer en insolvencia.

Un adelanto masivo de rentas vitalicias significa que los accionistas deberán pagar con recursos propios estos adelantos. ¿Y si deciden no hacerlo? ¿O se ven imposibilitados? La compañía quebrará, con la consecuencia de que cada pensionado por renta vitalicia verá disminuida su pensión, puesto que quien asume la responsabilidad del pago es el Estado. Y la garantía estatal es menor a lo que cada uno recibe en la actualidad, cercano al 78% del monto total de la pensión, con un máximo de 45 UF.

Otro efecto de si el proyecto se convierte en ley es que al haber menos actores en el mercado, le restará competencia a la modalidad de renta vitalicia, por lo que la oferta no será la misma, perjudicando a aquellos que quieran tener una renta “asegurada de por vida”. Limitará otras áreas de negocios como seguros de vida, escolaridad, desgravamen y de salud. A los empleadores y los independientes les aumentará el costo del seguro de invalidez y sobrevivencia.

María Eugenia Jiménez

Directora ejecutiva Braininvest

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