Mejoras necesarias para el sistema de focalización

Aumenta la pobreza en Chile y afecta a 2,1 millones de personas


Por Ignacio Irarrázaval, Centro de Políticas Públicas UC

Si bien la última Encuesta Casen nos dejó malas noticias -la pobreza aumentó de 8,6% en 2017 a 10,8% en 2020-, también nos demostró que las transferencias y aportes del Estado a las familias contuvieron de manera importante esa alza. Se estima que, sin las ayudas, la cifra hubiese estado cerca del 14%.

El Ingreso Familiar de Emergencia y las distintas versiones de bonos Covid no habrían sido posibles sin la existencia del Registro Social de Hogares (RSH) y su clasificación socioeconómica (CSE). Este sistema de información tiene precisamente como fin apoyar los procesos de selección de beneficiarios de subsidios y programas sociales. Hoy el RSH tiene una amplia cobertura, tanto a nivel nacional como regional, abarcando a más de 8 millones de hogares compuestos por más de 16 millones de personas. Recibe, en promedio, 1.608.326 solicitudes al año, pero en el contexto de la crisis sanitaria, durante 2020 el nivel de demanda se triplicó, alcanzando 5.312.126 de solicitudes. En 2021, la cantidad de trámites superó en más del doble a las del periodo anterior.

Como era de esperar, esta sobrecarga en el sistema produjo una serie de problemas: demora en la tramitación; que la información que se maneja no está actualizada y que los datos administrativos de las personas no están siempre disponibles. Por esto, se ha generado la necesidad buscar espacios de mejoras para avanzar hacia un sistema lo más justo, oportuno y transparente posible.

Hace una semana, la comisión asesora denominada “Panel de Expertos para Mejoras al instrumento de focalización del Registro Social de Hogares”, entregó una valiosa propuesta de mejoras al Ministerio de Desarrollo Social y Familia, que vale la pena tomar en cuenta. Para lograr mayor justicia, sugieren que la CSE avance en la incorporación de nuevos registros administrativos que permitan una mayor precisión en la evaluación socioeconómica de los hogares. Además, propone establecer un plazo de caducidad de los registros de hogares presentes en el RSH. También se señala que el cálculo del instrumento de focalización del RSH debiese estar disponible en el momento adecuado y de forma actualizada, para que refleje de la mejor manera la situación de los hogares.

Respecto a la transparencia, se propone más y mejor información para la ciudadanía, resguardando siempre la privacidad de la información de los hogares. Para ello, sugieren fortalecer canales existentes y darle un uso apropiado a la oferta programática del instrumento.

El Registro Social de Hogares y la Calificación Socioeconómico son las puertas de entrada a los beneficios sociales, los que son vitales para millones de familias vulnerables en Chile. Cuidar y fortalecer estos instrumentos de focalización -que constituyen una política de Estado que ha mantenido su continuidad en los gobiernos de los últimos 40 años- es una tarea de suma relevancia.

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