Otras preguntas para nuevas respuestas

mujeres

Andrea Uztariz


A pesar de las urgencias que el país está viviendo, y que nos afectan de diversas maneras, es importante mantener el foco en las medidas que efectivamente pueden encaminarnos a una vida mejor y más rica en posibilidades. Integrar activamente a la mitad de la población que no ha tenido suficiente influencia en la visión de sociedad que nos guía es una necesidad importante y urgente.

Esta semana, ComunidadMujer publicó el informe "Efecto económico del sesgo de género en las decisiones vocacionales" que concluyó que, en promedio, el ingreso proyectado de las mujeres al primer año de egresar es un 13% menos que el ingreso proyectado de los hombres. Diferencia que se explica solo por las carreras escogidas.

¿Por qué las mujeres se inclinan por áreas con menores expectativas económicas? Porque se van a los campos donde creen ser más hábiles y valoradas, y que perciben como acordes a lo que se espera de ellas. Creencia sostenida por años de educación formal marcada por sesgos y estereotipos, que refuerzan habilidades e intereses asociados a las áreas de servicios y de cuidados.

Sin embargo, existen mujeres dispuestas a transgredir los mandatos culturales que escogen carreras altamente masculinizadas. Y lo hacen con éxito: ellas tienen ingresos proyectados superiores a los de los hombres en la misma carrera.

Lamentablemente, la subrepresentación de las mujeres en las áreas de mayor influencia en la visión de sociedad sigue siendo la norma. En las ciencias, por ejemplo, solo un tercio de los doctorados en Chile son mujeres, brecha que se replica entre quienes se adjudican fondos de investigación Fondecyt. Además, solo un 17% de los centros de excelencia son liderados por mujeres. Y eso debe cambiar. El pasado 24 de enero el Ministerio de Ciencia presentó una "Hoja de Ruta" que guiará la construcción de una Política de Género para el sistema científico, tecnológico y de innovación del país. Y los anuncios son auspiciosos: se creará un observatorio de datos en ciencia, tecnología, conocimiento e innovación con enfoque de género. Se potenciarán estudios de género. Se fomentarán redes entre investigadoras. Se implementarán acciones afirmativas en los instrumentos de la ANID para propiciar la equidad de género. Se otorgará pre y post natal o la acreditación de años de productividad científica para mujeres que hayan tenido hijos.

Medidas que, si se concretan, ayudarán a distribuir mejor las oportunidades en el tan desigual mundo de las ciencias, permitiendo el desarrollo de las investigadoras en igualdad de condiciones.

La subsecretaria Carolina Torrealba ha dicho que las preguntas que nos haríamos como sociedad serían diferentes si las mujeres estuvieran bien representadas en las áreas de investigación. Muchos temas a los que no se les ha prestado atención aparecerían en su verdadera relevancia. Y eso es precisamente lo que necesitamos: hacernos otras preguntas que nos aporten nuevas respuestas.

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