Panchita: Sabor de casa
La escena gastronómica capitalina de la década pasada estuvo marcada en gran medida por la aparición de diversas franquicias de restaurantes peruanos que aterrizaron en Santiago con gran éxito y que se mantienen así hasta la actualidad. Sin embargo, como ya no son la única novedad y deben convivir con una nueva generación de restaurantes más pequeños y de enfoque más local, a ratos caen en el olvido.
Por todo lo anterior fue que hace algunos días decidí compartir almuerzo con un amigo en Panchita, una franquicia del imperio de Gastón Acurio que ya tiene varios años de vida santiaguina y que desde el momento que lo conocí en Lima supe que acá iba a pegar muy bien. Y parece que sigue así, porque el día de mi visita estaba repleto y casi de pura suerte encontramos una de las pocas mesas disponibles en este muy amplio lugar.
Y hablando de amplitud, lo cierto es que la carta de Panchita siempre lo ha sido, ya que se pasea por platos como ceviches, causas y tiraditos hasta carnes a las brasas; pasando también por piqueos varios, arroces y causas. Sin embargo, son sus platos criollos, puro Perú casero a la vena, lo que le dan a este sitio un sello único y que -a mi juicio- lo conecta con el paladar nacional.
Así las cosas, nos fuimos a la segura pidiendo dos preparaciones insignia de Panchita: el Bistec de Lomo a la Sartén ($21.800) y la Suprema Panchita ($16.800). Para beber: dos schops Cusqueña ($5.600 cada uno), los que llegaron a la mesa junto a algunos ricos pancitos y unas salcitas, todas bien sabrosas y picantitas.
Al poco rato tuvimos los platos frente a nosotros. El bistec venía en una sartén de fierro acompañado de arroz, plátano, papas fritas y un huevo frito. Se trataba de una porción contundente, con el bistec blando y sabroso. Venía con todo el jugo de su preparación, ideal para mezclar con el arroz blanco y el huevo. El plátano y las papas fritas, muy buenas, hacían aún más difícil terminar el plato. ¿Y la suprema? Otro plato contundente, en este caso una grande y algo gruesa escalopa de pollo que venía crocante por fuera pero húmeda y sabrosa en su interior, acompañada de una casi grosera cantidad de tallarines con salsa huancaína. “Una cochinada exquisita”, como alguna vez me la describió -y dio a probar- el gran Ciro Watanabe.
De más está decir que apenas terminamos ambos platos y que este podría haber sido un almuerzo para cuatro. Pero bueno, así es la vida. Para el final, una sola reflexión. Los amigos peruanos nos siguen conquistando con su comida de casa. Honesta, sabrosa y sin grandes pretensiones. ¿Y los cocineros chilenos cuándo?
Por Álvaro Peralta Sáinz (Don Tinto), cronista gastronómico.
CONSUMO TOTAL: $49.800
DIRECCIÓN: Nueva Costanera 3979, teléfono 996094839, Vitacura.
HORARIO: Lunes y sábado 12:30 a 23 hrs. Domingo 12:30 a 22 hrs.
ESTACIONAMIENTO: Tiene.
PÚBLICO: Apto para todo público.
CALIFICACIÓN: ✮✮✮✮
Calificaciones: ✮✮✮✮✮ Sobresaliente / ✮✮✮✮ Excelente / ✮✮✮ Satisfactorio / ✮✮ Mucho que mejorar / ✮ Para no volver
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