Nuestros lectores preguntan: No supero el rencor tras una infidelidad

Las infidelidades duelen, sorprenden y en muchos casos encienden un sentimiento de rabia y rencor que permanece mucho tiempo, transformándose en un peso para quien lo siente. No siempre es fácil superar una traición, pero aceptar lo que es y lo que fue es un primer paso para liberar la rumiación y empezar a dejar espacio a nuevas experiencias.




LA PREGUNTA:

“Mi ex mujer me fue infiel y se quedó con quien fuera su amante. Han pasado los años y aunque comprendí que no estábamos bien y que yo tampoco era feliz, siento un resentimiento tan grande, que hoy se ha convertido en una limitante para mi propia felicidad. No sé cómo salir del espiral de rencor que siento. No me hace bien a mí, y tampoco a nuestros hijos”.

Alejandro, 37 años.

LA RESPUESTA:

Al hablar de infidelidad a veces es mejor referirse a quien lo vivió como persona traicionada en vez de víctima. Muchas veces, la infidelidad acusa problemas en la relación y no se trata solamente de alguien que la sufre sin razón.

“En una relación donde hay un compromiso de confianza y lealtad, no se justifica que haya una infidelidad, por más mal que estemos como pareja. Siempre se pueden hacer las cosas distintas, desde conversar antes, terminar antes la relación, etc. Hay otras maneras de terminar una relación y eso es responsabilidad de los dos. La infidelidad hay que entenderla en el contexto en el que ocurre. Es importante comprender que puede tener un origen individual, biográfico, marital, y también cultural, por mencionar algunos. La infidelidad está circunscrita a un contexto y por eso hay distintos tipos, una persona puede ser infiel por diversos motivos y esos no siempre tienen que ver con la relación de pareja, y es importante considerarlo. Hay infidelidades para evitar conflictos, muchas veces inconscientemente, también ocurre por evadir la intimidad para mantener una distancia emocional con la pareja, ocurre por crisis existenciales y se recurre al amante para revitalizarse y volver a sentirse joven y así muchos motivos que no necesariamente tienen que ver con el matrimonio”, contextualiza Florencia Grebe, terapeuta sexual y de pareja (@sobresexo.cl).

Similar a un estrés pos traumático

“Las personas que han sido traicionadas y han vivido una infidelidad suelen tener síntomas bastantes similares a un trastorno de estrés pos traumático. Suelen revivir la situación, pensar todo el tiempo en eso, imaginar la escena o revivirla, tener problemas para dormir, sentir que va a volver a pasar, etc. No hay una receta para sanar, todos tenemos procesos distintos, en parte va a depender cómo fue, en qué momento de la relación y de la vida nos tocó y qué recursos tengo para llevar ese momento. Es un proceso que tiene altos y bajos, no es lineal, es un dolor que va y viene porque desestabiliza algo que se creía que estaba muy estable. Uno no se casa pensando que te van a ser infiel, es normal sentirse desconcertado y desestructurado y esa sensación a veces cuesta que se vaya”, explica la especialista.

Tiempo para sentir

Superar una infidelidad no ocurre de un día para otro, es un proceso que toma tiempo y que requiere de ciertas herramientas como análisis, apoyo, aceptación… “Es importante normalizar lo que se está sintiendo, en este caso, él siente un resentimiento y ese rencor habla de un dolor profundo por lo que pasó. Dar cabida a estas emociones duras es positivo y también aceptar una verdad que es muy dolorosa de escuchar, pero también muy sanadora. Y es que siempre queda un nivel en el que la persona traicionada no va a poder entender por qué su pareja le fue infiel. Comprender esto permite soltar ese papel rumiativo de qué podría haber hecho. Asumir que hay algo que no se entiende puede ser muy liberador”, aconseja Florencia.

Para ayudarse, la recomendación es buscar apoyo e idealmente hacer terapia. De esta manera es posible observar la situación y soltarla. “En el caso del lector, son muchas las emociones que procesar, porque además ella se quedó con quién fue su amante y eso es muy doloroso. En esos casos resulta difícil relacionarse con la ex pareja porque te expone a ver constantemente a la persona que era el amante. La terapia de parejas les puede ayudar a ser buenos padres juntos, y restablecer una nueva manera de relacionarse desde el lugar más sano posible”, recomienda la especialista.

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