La tendencia japonesa de los VTuber crece en Latinoamérica

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ILUSTRACIÓN: GASPAR ÁLVAREZ.

El término nació en 2016 y ahora escaló a un fenómeno mundial, protagonizado por personajes 3D que mezclan la realidad virtual con la inteligencia artificial. En Latinoamérica se popularizó con la argentina Nimu Spacecat, que suma cerca de un millón de seguidores. Nimu, junto a dos VTubers chilenos, explican la era de los VTubers.


El primero de diciembre de 2016 apareció en YouTube un video titulado “¡Bienvenidos! Soy Kizuna AI”, protagonizado por una joven dibujada al estilo animé, que se presentó a su audiencia como Kizuna. La personaje, cuyo formato parecía ser un cruce entre el 2D y 3D, se preguntó de forma retórica, mientras se paseaba en el cuadro de la cámara: “¿Que ella no se ve como una YouTuber normal? Si piensas así, estás en lo correcto. ¿No crees que YouTuber virtual suena genial?”. Era la primera aparición del término VTuber o YouTuber Virtual, que en los siguientes años escalaría en el país nipón, y de forma paulatina se expandiría hacia occidente.

Estos nuevos creadores de contenido se caracterizan por sus avatares llamativos, de ojos grandes, inspirados en personajes de animación japonesa. Su creación es una mezcla entre la realidad virtual y la inteligencia artificial, controlados a través de programas y equipos de detección de movimiento. El contenido de estos creadores es más bien misceláneo, similar al que generara un YouTuber tal como los conocemos: desde vlogs, livestreams, videos de pregunta y respuesta, covers de música, discusiones y gameplays, entre otros. Además, en Japón y China se popularizarían los conciertos virtuales, protagonizados por los YouTubers Virtuales, que cantan y se muestran al público a través de hologramas virtuales.

Hasta la fecha, Kizuna AI se mantiene como la VTuber más popular, acumulando sobre los 4 millones de suscriptores entre sus dos canales de YouTube. Tras ella está el proyecto japonés Upd8, dedicado al apoyo y producción de talento virtual, que levantó en 2020 la subsidiaria Kizuna AI Inc. El alcance de la influencer virtual fue tal, que en 2018 se convirtió en embajadora de la campaña “¡Ven a Japón!”, de la Organización Nacional de Turismo de Japón.

La popularidad de los VTubers no se queda solo en el país nipón. El 14 de diciembre de 2020, el canal YouTube Culture & Trends publicó un video donde apuntó que el 47% de los espectadores estaría dispuesto a ver contenido de personajes ficticios o virtuales, y que la lealtad a estos personajes sería aún mayor que a los humanos.

“Salieron estas VTubers y yo veía venir que iba a explotar. Es el morbo de no saber quién está detrás. Creo que tiene éxito porque un streamer, de por sí, la manera más grande de que tenga éxito es por su personalidad. Si te hace reír, si te hace llorar, si causa algo positivo en vos, ya te suscribís o lo seguís” contextualiza Nimu Spacecat, la VTuber argentina con más suscriptores en Latinoamérica, acumulando cerca de un millón de seguidores entre su cuentas de YouTube y Facebook.

Por otro lado, la VTuber chilena Lunaria Ayaren, que tiene más de 20 mil seguidores entre sus cuenta de YouTube y Twitch, se suma a la opinión de Nimu, agregando el factor coronavirus como punto central en el boom de los VTubers en Latinoamérica. “Vengo haciendo contenido desde 2019, donde esto igual era una cosa netamente japonesa, un nicho. Ahora hay mucho público,  porque están todos encerrados en la casa trabajando o estudiando, y algunas personas se sienten muy solas, así que colocan el stream para sentirse acompañados. Lo que hace al stream es la interacción. Por eso es tan atractivo, porque te sientes parte”, resume.

En occidente, los VTubers llegaron a través de la productora japonesa Hololive, que en abril de 2020 anunció a través de su cuenta de Twitter el inicio de las audiciones para personas de habla inglesa que aspiraban a convertirse en VTubers. Su mayor impacto lo logró a través del talento virtual Gawr Gura, presentada en septiembre de 2020, y que rápidamente se convertiría en la VTuber con el crecimiento más veloz de la historia, ganando cerca de 100 mil suscriptores cada cinco días. A casi seis meses desde su debut, Gura acumula más de 2 millones de suscriptores en YouTube.

La tecnología detrás de los VTubers

El principal elemento que caracteriza a los VTubers es su personaje, el avatar que aparece en pantalla, que se mueve, reacciona e interactúa con la audiencia. Dentro de su proceso de creación existen dos etapas: el diseño y la detección de movimiento. Lunaria Ayaren, que tiene estudios universitarios en Modelado 3D, cuenta que una de las principales decisiones que toman los futuros VTubers es, en primer lugar, inclinarse a un diseño 2D o 3D que, según dice, tienen caminos distintos. “En el 2D uno tiene que dibujar el personaje completo, meterlo en un programa, darle los parámetros para que se mueva, adaptarlo a un programa de captura de movimiento, que hay varios que son gratis ahora”, explica.

A modo de ejemplo, el diseño del avatar de la VTuber argentina, Nimu Spacecat, corresponde a un modelo 2D, donde la YouTuber tuvo que contratar a una artista para que dibujara el modelo, el que luego pasó por Live2D, programa cuyo fin es darle movimiento al personaje. “El dibujo se separa en capas, un mechón de pelo, la pupila, el brazo, las piernas, todo se separa en capas y luego se unen en el programa con la animación”, dice.

Una vez que el diseño está listo y animado, Nimu cuenta que la segunda etapa es la “detección de movimiento”, donde el personaje detecta los movimientos faciales de una persona real a través de una webcam y los imita. Dentro de los programas más conocidos para este propósito, la argentina destaca FaceRig, que está disponible en Steam, y PrPrLive, que es gratuita.

LA VTUBER CHILENA LUNARIA AYAREN TIENE MÁS DE 20 MIL SEGUIDORES, ENTRE SUS CUENTA DE YOUTUBE Y TWITCH.

En cambio, un modelo 3D, que es el que utiliza Lunaria, se trabaja, según explica la chilena, con programas de modelado, animación y creación de gráficos tridimensionales, como Blender y Maya. “El 3D siempre va a ser más pesado, pero a la larga te va a servir mucho más. Porque el 2D tiene limitaciones de movimiento, donde usualmente los personajes solo se ven de forma frontal. En 3D uno puede darse una vuelta, o meterse a otros juegos con el modelo, como en VRChat”, ejemplifica. Además, en Japón, que es el punto de inicio de la tendencia, cuentan con tecnologías más sofisticadas y equipos de “full body motion capture”, que detectan los movimientos de todo el cuerpo, como sería el caso de Kizuna AI.

El costo de estos modelos son variables y, según el chileno Hyurno, que se autodenomina VStreamer debido a su fuerte presencia en la plataforma Twitch, los modelos 2D suelen ser mucho más costosos que los 3D. “Uno tiene que comisionar el arte del modelo en distintas capas, por separado. Diferentes pelos, bocas, y después el animador lo va moviendo. Los modelos 2D valen hasta unos 900 dólares, solo el modelo dibujado, y después falta la animación, que es hacer que se mueva y rote, que es un costo extra. Depende mucho del animador que se busque o la calidad”, explica el VStreamer, que suma más de 400 mil seguidores entre su cuenta de YouTube y Twitch.

El espacio Latinoamericano

En Latinoamérica, la llegada de los VTubers fue en su mayoría de forma independiente, protagonizada por creadores de contenido indie, dedicados de forma simultánea a la producción, edición y difusión de su contenido. De hecho, actualmente Nimu Spacecat forma parte del Top 1 de VTubers independientes más grandes del mundo, superando incluso a los talentos japoneses. “Siento que Nimu fue como una puerta bien grande del VTubing en Latinoamérica. Incluso las compañías extranjeras ya están empezando a ver Latinoamérica porque ven que hay público”, cuenta Lunaria Ayaren, que desde 2019 ha creado y publicado contenido en su canal de YouTube.

Nimu explica que su alto tráfico de seguidores se dio principalmente por una interconexión entre sus redes sociales, donde sus videos se viralizaron en distintas plataformas, como Facebook, TikTok y YouTube. Además, la argentina tiene perfiles en las plataformas Twitch, Twitter y tiene una comunidad propia en Discord. “Se estaban viralizando muchos videos míos en TikTok, entonces pasaron a YouTube, a mis streams. Después de mis streams salían más clips que los volvían a subir a TikTok, YouTube y a todos lados. No era yo la única dispersora de mi contenido, sino que era un montón de gente que venía, les gustaba”, dice.

Más allá del contenido, la argentina destaca que uno de los elementos centrales que caracterizan a los VTubers son sus personalidades e historias, que en varias ocasiones rozan lo fantástico: hay desde personajes que dicen ser de razas que van más allá de la humana, mientras que otros prefieren acercarse más al mundo real. Lunaria Ayaren dice que en un inicio se distanció de su personaje, a través de la actuación y un modificador de voz. “Pero eso en el fondo agota. Te cansa tener que estar actuando y hablando tres horas con una voz que no es tuya. Entonces en un momento del año pasado tuve que hacer el cambio y volver un poco más parecido a mí el personaje para poder interpretarlo bien”, explica.

La chilena dice que actualmente trabaja con un coach de actuación, que la ayuda a mejorar su improvisación en los livestreams, y así interactuar mejor con su público. Además, destaca la importancia de ser constante, tanto en la publicación de contenido como también en las redes sociales, donde también se debe mantener la personalidad del personaje. “Hay que palpar mucho, porque si tienes una monita muy tierna y tus posts (en redes sociales) son muy para adultos, no te va a funcionar”, ataja.

El chileno Hyurno, que realiza livestreams diarios vía Twitch y publica covers de música en YouTube, explica que de momento es muy difícil mantenerse económicamente solo a través del VTubing en Latinoamérica, pues es una tendencia aún en crecimiento. Informa que la principal fuente de sus ingresos es a través de donaciones que le hacen sus suscriptores, y la monetización de los videos de YouTube. Además, realiza trabajos de edición de sonido de forma paralela.

En cambio, Nimu, si bien no especifica sus ingresos, sí afirma que a través de las donaciones gana lo suficiente como para seguir trabajando como VTuber. “Afortunadamente puedo vivir de lo que amo, así que estoy muy contenta. Gano lo suficiente e incluso estoy planeando estos meses mudarme a vivir sola, porque estoy viviendo con mi papá”, dice.

Lunaria Ayaren guarda grandes expectativas respecto al futuro, y explica que el boom de VTubers en Latinoamérica está sumando cada vez más personas interesadas en formar parte de la comunidad. También en México se creó recientemente una de las primeras agencias latinoamericanas dedicada a reclutar talento, Desune Live. “Está creciendo de una forma evidentemente rápida. Incluso ha llegado al punto de que hay gente en Twitter que se coloca ‘debut TBA’, que significa ‘to be announced’. Se coloca que será VTuber en el futuro, y sólo por tener eso en su nombre se consigue followers”, apunta la VTuber chilena.

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