Política

Camila Vallejo: “Hemos tenido tensiones y diferencias, pero entendemos que es importante la unidad”

A la hora del balance y en medio de una crisis oficialista de futuro incierto, la vocera sostiene que perseverar en la unidad es lo que ha permitido avances para los chilenos, mantiene sus dudas sobre el desembarco de Kast en La Moneda y anuncia su retiro de la primera línea política.

16-01-2025 Ministra Camila Vallejo - La Tercera Domingo - Fotografía: Gustavo Pineda Gustavo Pineda

Camila Vallejo (PC) es, al término del gobierno, la única sobreviviente del otrora poderoso triunvirato de ministros que recalaron en La Moneda junto al Presidente Gabriel Boric en 2022. La exministra del Interior Izkia Siches fue la primera baja del trío y luego el Segpres Giorgio Jackson corrió la misma suerte, pese a que en su última etapa en el poder se le debió reubicar en el Ministerio de Desarrollo Social. Vallejo sólo abandonó a fines de 2024 La Moneda para ser madre y retomó su rol en julio de 2025. Hoy es la encargada de hacer el balance a menos de dos meses del término del gobierno y anuncia que el fin de la administración de Gabriel Boric también significará su propia salida de la primera línea de la política.

¿Tiene acaso el gobierno que hacer algún mea culpa tras el desenlace del homicidio de Julia Chuñil? Como autoridades se hicieron eco de la tesis de que su desaparición había sido por su calidad de activista medioambiental....

Me impresiona la capacidad de algunos de hacer que todo tema termine siendo una responsabilidad del gobierno. El gobierno ha constatado que hay una persona que estaba desaparecida, que era mapuche, y la relación a su condición social o de posible activismo jamás fue atribuida a una supuesta hipótesis. En otros casos donde hay víctimas, siempre hemos hecho alusión a la condición social, política, étnica, incluso profesional de las víctimas. Cuando asesinan a carabineros, mencionamos que son carabineros. No por eso decimos que los asesinan o matan en su condición de carabineros. Hoy día ya tenemos algunas luces o conocimiento de lo que estuvo detrás de la desaparición y el asesinato de Julia Chuñil, pero es algo que todavía está en manos de la justicia y serán los tribunales los que finalmente eligen las responsabilidades y las condenas asociadas.

En Chile desaparecen varios chilenos. Y el gobierno no se pronuncia respecto de todos, ni hace una vocería respecto de dónde está su paradero...

El caso de Julia Chuñil empezó a generar conmoción en su comunidad, en ciertas organizaciones, en el mundo político y también en la prensa. El gobierno se pronuncia sobre la realidad y las preocupaciones que asisten a la sociedad. Poner foco solo en este, parece que arroja una cierta intencionalidad, insisto, porque no se juzgan con la misma vara los pronunciamientos sobre otros casos judiciales que ha tenido que hacer el gobierno cuando se trata, por ejemplo, insisto, o de carabineros o que sea de víctimas de femicidio o de otros casos judiciales. Insisto que hacer alusión a la condición social, política, étnica, institucional o profesional de una víctima no dice relación con atribuir una hipótesis de la causal o motivación de su condición de víctima.

¿No es esta situación un buen ejemplo del desafío de habitar el cargo, como señaló el Presidente Gabriel Boric? No advertir el peso de los pronunciamientos cuando son autoridades...

Cuando hay un tema que genera conmoción es un poco inevitable que las autoridades no recojan esa preocupación. Siempre, obviamente, tomando posición política y, al mismo tiempo, respetando los otros poderes que están detrás de las investigaciones o las diligencias correspondientes. Habitar el cargo no se trata de ser una estatua, también se trata de asumir políticamente las tareas que tú tienes frente a un país que tiene ciertas preocupaciones contingentes y permanentes.

Estamos a dos meses del término del gobierno, ¿cuánto pesó la falta de experiencia en el ejercicio del poder?

Dicen que otra cosa es con guitarra, y yo siempre he dicho, ojalá fuera como tocar la guitarra, ya que es manejar una orquesta, es mucho más que aprender a tocar guitarra. Es una tarea compleja. Nadie de los que entramos, ni el presidente, ni yo, ni Giorgio, ni nadie, al menos por lo que hemos conversado, creímos que esto iba a ser fácil. Pero ser gobierno tiene siempre dificultades adicionales no previstas. Una de ellas, por ejemplo, es que nos dimos cuenta de que la tarea de estabilización de ciertas crisis que había era mayor de la que esperábamos. Nunca hablamos de todas las crisis que tuvimos que enfrentar. Una de las tareas que tuvimos que hacer es estabilizar cuatro crisis que al menos logramos identificar muy profundamente. La crisis sanitaria, la crisis educativa, fruto sobre todo de los efectos de la pandemia, y además la crisis económica y la crisis de seguridad inmigratoria. No esperábamos que las fronteras estuvieran tan abandonadas; si bien teníamos una agenda de seguridad, no contemplaba un énfasis específico sobre el crimen organizado que ya estaba asentado en Chile. Tuvimos que hacer esos ajustes. Vuelvo al punto. Jamás pensamos que sería fácil, pero la tarea por estabilizar y normalizar fue mucho mayor de la que esperábamos.

¿Y por qué no lo plantearon en su minuto?

Temimos que se entendiera como que le estábamos echando la culpa al gobierno anterior. Y me da la impresión de que faltó ser mucho más enfático en mostrarle a la gente cómo estaba el país cuando llegamos. Hoy día, por ejemplo, a propósito de la discusión sobre el déficit fiscal, la PGU tenía un déficit de financiamiento de 2.000 millones de dólares y tuvimos que reasignar. Todos los ministerios probablemente pagaron costos de esa reasignación. La deuda pública a propósito del IFE laboral y otras situaciones generó una situación inflacionaria muy grande, más lo que afectó la pandemia, más la guerra de Rusia contra Ucrania, la inflación, la economía estaba sobrecalentada, la inflación se proyectaba llegar a los dos dígitos, llegó al 14%, pero también porque se sobregastó, con o sin razón, yo creo que obviamente había que atender a la gente y sus necesidades, y eso tuvimos que enfrentarlo nosotros. O sea, si me preguntan, yo puedo decir que a nosotros sí nos tocó ser el gobierno de emergencia. Sí a nosotros nos tocó enfrentar la inflación de un 14%, a Kast le va a tocar solo un 3%. Sí a nosotros nos tocó enfrentar fronteras totalmente abandonadas, ahora al gobierno de Kast le va a tocar una frontera con presencia militar, con tecnología, con drones. Si cuando nosotros llegamos el Tren de Aragua estaba libre en las calles, hoy día tenemos a más de 300, 400 líderes del Tren de Aragua y sus células privados de libertad. Cerrando la idea, claro, nos faltó decirle a la gente más directamente con claridad todas las crisis que tuvimos que enfrentar. Algunas las controlamos, otras las hemos hecho retroceder, pero gracias a la gestión, gracias a una tarea bien ardua, eso se enfrentó y vamos a entregar un país mucho más estable de lo que nosotros recibimos.

Algo se habrá hecho mal, ministra, le recordamos...

Bueno, para eso están los medios.

Crisis como Temucuicui, Convenios, Monsalve, Casa Allende...

Las (crisis) propias.

¿Cuál es la que recuerda como la más complicada?

En términos políticos, el resultado del plebiscito constitucional, que generó la necesidad de hacer ciertos ajustes en la agenda de gobierno, pero de las más complicadas yo creo que fue el asesinato de los tres carabineros en Cañete y la crisis asociada al caso del exsubsecretario del Interior. Son bastante conocidas las crisis, son fáciles de enumerar, pero a pesar de esas dificultades que tuvimos como gobierno, lo importante es que si bien el balance final va a ser el 12 de marzo, con todas las cosas que nos quedan por sacar, la tarea del gobierno de estabilizar la situación en materia sanitaria, educacional, migratoria, de seguridad y económica, logró ir muy de la mano con la tarea de transformar y mejorar las condiciones materiales, de existencia, de millones de compatriotas si consideramos, por ejemplo, la reforma de pensiones. Entonces sí, tuvimos crisis. El presidente ha hablado en varias oportunidades de que se pudo haber enfrentado de mejor manera varias situaciones, que fueron errores, varias situaciones.

¿Y a qué atribuye, en general, esos errores?

A ver, es que yo creo que en el caso Monsalve ha sido en varias oportunidades que manifestamos lo que se pudo haber hecho mejor, pero cuestionar el compromiso y la agenda de género del gobierno a propósito de eso es querer tapar el sol con un dedo.

¿Por qué?

Porque la agenda de gobierno en materia de género ha sido sumamente positiva. Imagínense que la reforma de pensiones tuvo un componente de género importante. En materia de cuidados, sacamos el Sistema Nacional de Cuidados, que beneficia principalmente a las mujeres, que son las que cuidan. En materia de la ley Papito Corazón, tres billones de pesos se han ordenado pagar a propósito de que deudores, mayoría hombres, no estaban pagando este costo producto de los cuidados de menores, hijos, etc. Los centros de violencia para atender a víctimas de violencia, las 40 horas que también tuvieron un componente de género.

Sin embargo, se produce lo inimaginable: una autoridad en La Moneda acusada de violación y abuso sexual.

Se pudo haber hecho mejor, podría haber sido más rápido, pero la decisión que se tomó fue correcta, de pedirle su renuncia. Entonces, unas horas más, unas horas menos, eso ha sido juicio político y evidentemente hubiese sido mejor hacerlo antes.

Esta semana no ha sido fácil para el oficialismo, ¿cómo califica el estado actual del oficialismo?

No sé si entrar como ministra de Estado a calificar el estado actual del oficialismo, pero sí sumarme a las palabras del presidente que hace un llamado, que es muy claro, a la unidad del progresismo y del oficialismo, que es lo que nos ha permitido, entre otras cosas, tener hoy día, por ejemplo, una reforma de pensiones. Al final, lo que uno les puede decir al oficialismo, a los partidos, es que no es que no puedan tener diferencias, porque eso es incluso hasta deseable en el propio sector, sino que esas diferencias ojalá se puedan discutir y resolver en los espacios correspondientes, porque lo que tenemos hoy día y para adelante es una tarea muy grande.

¿No le parece que lo que se ha producido en el oficialismo esta semana tras la absolución de Claudio Crespo en el caso Gatica es un tema más de fondo?

No, yo creo que son temas que se pueden resolver, no es primera vez que se han manifestado incluso las votaciones o las discusiones en los debates legislativos, diferencias al interior de los mismos partidos o entre partidos, entre bancadas. Y al final, a pesar de esa diferencia, hemos logrado con unidad sacar cosas que son muy importantes. Tengo la impresión de que debates como en torno a las posiciones morales o la forma de plantear las diferencias son siempre cuestiones que se pueden discutir y resolver. Y yo esperaría, insisto, que lo más importante y lo más de fondo, si hay algo realmente de fondo, es la importancia de perseverar en la unidad del sector para hacer que todo esto que hemos logrado avanzar, en mejorar condiciones materiales de existencia de millones de compatriotas en Chile, siga con la posibilidad de avanzar aún más.

La exministra del Interior Carolina Tohá dijo a propósito de esta crisis que el PC y el FA no aprendieron nada...

O sea, tiene derecho a opinar y está más fuera del gobierno en el análisis del rol de los distintos partidos y sectores. Hemos tenido tensiones que han pasado, no son nuevas, hemos tenido otras ocasiones de tensión, hemos tenido diferencias y aún así entendemos que era importante la unidad. Espero que esa capacidad se mantenga.

¿No hay voluntarismo desde el gobierno en empujar una coalición? Esta parece una crisis profunda. No se trata sólo de decirte dónde estuviste o en la discusión de una ley...

Puede ser la Ley Nain Retamal hoy día, puede ser otra cosa mañana, pero las diferencias que pueda suscitar una ley u otra no implican que no podamos tener la capacidad de hacer la reflexión, la discusión necesaria para luego trabajar en unidad en las tareas que requiere nuestro país o que nos demanda. Entonces ese es el llamado, y yo no creo que sea voluntarista, me parece del todo razonable y políticamente necesario poner eso como en el centro del debate, que es lo más importante.

¿Se resintió la relación con su partido -el PC- durante su paso por el gobierno?

Bueno, esta entrevista es en mi calidad de ministra de Estado y no de militante comunista, aunque no niego ni reniego de mi militancia. A mí no me corresponde, en mi calidad de ministra, hablar de esto, ni de las reflexiones propias que en calidad de militante pueda tener.

¿Qué sabor de boca le deja tener que pasarle la banda presidencial a José Antonio Kast?

Todavía no me toca ese momento. Quizá el 12 de marzo podré contar. Lo que hemos escuchado del traspaso de Michelle Bachelet 1 a Piñera 1 fue que fue muy duro, eso nos han transmitido todos. Yo no sé si será cierto en verdad. Quizás son como rumores de pasillo. No sé si lo va a ser. Obviamente es un traspaso administrativo, la historia no se detiene aquí.

¿El gobierno teme que haya interés en el gobierno de José Antonio Kast por desactivar iniciativas promovidas por ustedes?

Una de las cosas que va a tener que irse aclarando es cómo se va a producir el recorte del gasto público de los seis mil millones de dólares. Como todavía no se sabe, queda todavía la duda si es que va a haber un recorte de algún programa que sea a beneficio de la gente y que sea importante mantener.

Usted dice que le queda duda, pero ellos han sido bien enfáticos en plantear que no va a haber recorte de derechos sociales ni programas sociales. ¿No les cree?

Es que hasta el momento, matemáticamente, como que no ha cuadrado y no han sido muy explícitos en señalar cómo lo van a hacer si no es recortando algún gasto social importante. Pero bueno, tendrán que mostrarlo al final de cuentas cuando lleguen a La Moneda y les toque cumplir con sus compromisos.

¿Hay una notificación formal del gobierno electo respecto de cómo se avanza o no en temas legislativos pendientes?

No he conversado con el presidente sobre la conversación que tuvo con el presidente electo sobre esto. He podido conocer las declaraciones del presidente electo y la verdad es que yo esperaría que el liderazgo del presidente electo se usara en positivo y eso significaría ser más constructivo.

¿Tiene claro qué hará después de que el 11 de marzo termine el gobierno?

Todavía no termina el gobierno, pero después del gobierno quiero más tiempo en familia, buscar pega. Pero pienso que he estado desde el 2011 en primera línea. Había decidido dejar de estar en primera línea antes de que el Presidente Boric ganara la elección. Eso, obviamente, cambió todos mis planes. Pero ahora tengo la posibilidad de por fin pasar a segunda línea, así que así voy a estar.

¿Cómo entiende eso de la segunda línea?

Quizás salir de la coyuntura permanente mediática, lo que no quiere decir que no esté trabajando por la articulación política de la izquierda y el progresismo. Lo creo fundamental por las razones que esgrimía anteriormente.

¿Se tomará una temporada fuera del país, podría ser una alternativa?

Había una gran fake de un medio que dijo que yo tenía ofertas de becas de universidades extranjeras. No sé de dónde salió eso, porque a mí no me han llegado.

Parafraseando al presidente: ese cahuín no es nuestro.

No es de ustedes. Yo sé, pero ojalá. No me ha llegado a mí. Así que no está sobre la mesa nada de eso.

16-01-2025 Ministra Camila Vallejo - La Tercera Domingo - Fotografía: Gustavo Pineda Gustavo Pineda
Más sobre:Camila VallejoJulia ChuñilClaudio CrespoGustavo GaticaPCFAGabriel BoricLa MonedaJose Antonio Kast

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE