Boric pasa a segunda vuelta en desventaja y sale a buscar el apoyo de la centroizquierda e independientes

Chile's Presidential candidate Gabriel Boric gestures as he holds a ballot during the general election in Punta Arenas, Chile, November 21, 2021. REUTERS/Juan Carlos Avendano NO RESALES. NO ARCHIVES TPX IMAGES OF THE DAY

El abanderado de Apruebo Dignidad logró pasar al balotage de diciembre con 24%, cuatro puntos por debajo del republicano José Antonio Kast.




Más de traquilidad que de felicidad. Así estaban anoche las caras en el comando del candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, quien si bien pasó a la segunda vuelta del próximo 19 de diciembre, lo hizo en condiciones distintas a las que esperaba: José Antonio Kast se llevó la delantera de la carrera y pasó con 28%, mientras que él, con 25,7%.

Pese a los intentos de dar señales de optimismo, los números dejaron un sabor agrio en Apruebo Dignidad, el cual se transmitía en la sede de calle Santa Isabel, que claramente estaba dispuesta para otro tipo de celebración. A diferencia del triunfo de Boric en las primarias de julio pasado, las banderas flameaban poco y lejos de destapar champaña, los frenteamplistas figuraban pegados a sus celulares y moviéndose de lado a lado en señal de inquietud.

El escenario, en todo caso, se había conversado antes. En la plana mayor del comando transmitían la necesidad de evitar esa “maldición” de que nunca, desde que la presidencial se empezó a definir en segunda vuelta en 1999, un candidato que haya pasado en el segundo lugar ha terminando ganando la carrera.

La diferencia de votos entre Kast y Boric inquietó más a los frenteamplistas. La ventaja que logró el líder de Republicanos por sobre el diputado por Magallanes, reconocían en Apruebo Dignidad, los empujaba a no cerrar ninguna alternativa de cara al balotaje. En el bloque aseguran que tendrán que iniciar diálogos con el resto de las fuerzas de la centroizquierda y, de todas maneras, abrir un proceso interno para determinar cuál sería alcance de esas tratativas.

En el comando de Boric sorprendió la alta votación que obtuvo Franco Parisi, quien se impuso en el tercer lugar de la carrera presidencial, con un 12,90%, desplazando a Sebastián Sichel (12,6%) al cuarto lugar y a Yasna Provoste (11,6%) al quinto puesto. Ese hecho abrió un debate al interior de Apruebo Dignidad, porque mientras una parte cree que Boric tiene que ir por la votación de Yasna Provoste y el mundo de la ex Concertación, otro sector piensa que es necesario salir a buscar el voto del economista, que compitió por el Partido de la Gente y que es crítico al establishment político.

Boric esperó hasta pasadas las 22 horas para salir a hablar. En el escenario dispuesto en calle Santa Isabel habló de “esperanza” y “humildad”.

“Para poder ganar en esta segunda vuelta tenemos que ser humildes y receptivos, jamás arrogantes ni altaneros”, dijo el diputado por Magallanes. De inmediato hizo gestos a los adherentes de Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social), Marco Enríquez-Ominami, Eduardo Artés (Unión Patriótica) y a los votantes de Parisi. “Queremos hablar con ustedes”, remarcó, a la vez que llamó a su pacto a no caer en “ningún ninguneo, desprecio ni provocación”.

El abanderado subrayó que “en los momentos difíciles, cuando la ruta se pone agreste, es cuando se prueba el temple de los proyectos (...). El desafío que hoy comienza no es un desafío que vamos a hacer contra algo: nuestra cruzada es que la esperanza le gana al miedo”.

“Ninguna de las dos candidaturas que pasa a segunda vuelta tiene mayorías en el Congreso. Y eso nos obliga a sentarnos a conversar”, añadió el presidenciable.

El mismo tono habían asumido antes los dirigentes de su bloque. El diputado Gonzalo Winter sostuvo: “A esa segunda vuelta vamos a ir con las personas que votaron por Yasna Provoste e incluso las de Franco Parisi”.

Winter, al igual que varios asesores y amigos de Boric, había llegado temprano al comando. Allí estaban, hasta el cierre de esta edición -Giorgio Jackson, Constanza Schonhaut, Antonia Orellana, Javiera Cabello, Camila Vallejo, Karol Cariola y Beatriz Sánchez, entre otros-, quienes junto al candidato, quien aterrizó desde Punta Arenas a las 17 horas, fueron recibiendo los resultados presidenciales, de cores y de parlamentarias. Más tarde, a eso de las 20.50, llegó la primera militante DC a saludar: la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro. También lo hizo el excontendor del diputado en la primaria, el edil de Recoleta, Daniel Jadue (PC).

La sorpresiva candidatura de Boric

“Este es un proyecto transformador, serio y responsable”, repitió ayer el diputado por Magallanes, que ahora busca imponerse sobre Kast el próximo 19 de diciembre.

El tono del parlamentario, que ayer llamaba a las fuerzas de izquierda y de centroizquierda a ponerse tras su candidatura, contrasta con las dudas que expresó hace un año, cuando planteó que no se sentía preparado para ser Presidente de la República.

Ante la búsqueda de candidatos luego de que la abanderada natural del bloque, Beatriz Sánchez, definiera no volver a competir por La Moneda y ser candidata a la Convención Constitucional, el Frente Amplio posó los ojos sobre el diputado por Magallanes, quien cumplía con la edad legal para postular a la Presidencia. Ante la presión de su partido, Convergencia Social, y de sectores del Frente Amplio, el diputado y exdirigente estudiantil aceptó la idea de ser el candidato.

Antes de ofrecer la opción a Boric, el bloque exploró otras opciones. Entre ellas, la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, y la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, quienes declinaron aceptar el desafío.

Ante esa situación y por el “bien de la coalición”, según explican sus cercanos, el parlamentario decidió lanzar su candidatura. Su camino, no obstante, estuvo marcado por dificultades. La primera fue el proceso de recolección de firmas para que su partido pudiera inscribirlo. Al tratarse de una colectividad que no estaba legalizada en todo el país, el abanderado necesitaba conseguir al menos 34 mil afiliados a la tienda liderada por Alondra Arellano.

Y pese a que el FA logró conseguir ese número de rúbricas, la carrera de Boric partió cuesta arriba. La idea de que su candidatura sería solamente “testimonial” ante la fuerte instalación del abanderado del Partido Comunista, Daniel Jadue, puso una dificultad mayor a los frenteamplistas, quienes reconocen que tenían el temor de quedar “subordinados” detrás de los comunistas.

Sin embargo, tal como ocurrió esta noche, en las primarias de Apruebo Dignidad Boric sorprendió y le dio un duro golpe al PC. El diputado obtuvo más del 60% de los votos y derrotó al alcalde de Recoleta, cuya colectividad veía la primaria con Boric como un “trámite”.

Chilean presidential pre-candidate for the Social Convergence party, Gabriel Boric, celebrates his victory during the presidential primary elections in Santiago, Chile, on July 18, 2021. (Photo by JAVIER TORRES / AFP)

“Estamos con la alegría de esta victoria, pero con la conciencia plena de que para ganar en noviembre necesitamos muchos más. Hemos hecho una campaña convocante y con esperanza, que ha superado expectativas. Lo que les quiero transmitir es el sentido de responsabilidad que hoy todos y todas tenemos en nuestros hombros, porque hoy me toca estar al frente, pero la responsabilidad es colectiva”, dijo esa noche un emocionado diputado.

El abrazo con el PC

Tras la derrota de Jadue, Boric le pidió a su mano derecha, el diputado de RD Giorgio Jackson, que se hiciera cargo de transformar el pacto electoral en una coalición que sustentara su eventual gobierno.

Con esa orden, el parlamentario dio inicio a una serie de conversaciones -en las que no participó ni Boric ni Jadue- para unir políticamente y dejar atrás las tensiones, como el acuerdo del 15 de noviembre, que habían marcado la relación entre el FA y el PC.

Para eso, la cercanía personal entre algunos liderazgos de ambos mundos fue clave. Las diputadas comunistas Camila Vallejo y Karol Cariola adquirieron roles de relevancia al interior del comando y la amistad que habían forjado con Boric, Jackson y su círculo desde las movilizaciones estudiantiles de 2011 fue un factor crucial para consolidar a Apruebo Dignidad.

Sin embargo, el camino de un pacto electoral a una coalición de gobierno también estuvo marcado por algunas dificultades. La principal fue en torno a la unión de los programas de Boric y Jadue, proceso en el que si bien, según transmitían en el bloque, no había mayores diferencias en temas de fondo, sí tenían que revisar algunos temas de “gradualidad”.

El proceso de confluencia de los programas tardó más de lo esperado e incluso obligó a que los comunistas golpearan la mesa para asegurarse que habría una presentación de un programa final. “Era como que el FA no entendía la importancia que tiene el programa para nosotros”, relata un dirigente comunista.

Luego de todas esas tensiones, el lanzamiento del “plan de gobierno” terminó ocurriendo a tan solo tres semanas de la elección.

Pese a que ambos sectores han logrado coordinarse durante la campaña, los mayores flancos y algunos errores han provenido de figuras del PC. Uno de ellos, la firma de una declaración de respaldo a la reelección de Daniel Ortega en Nicaragua, la que obligó a Boric a golpear la mesa y sostener que sería él quien determinaría la política exterior en un eventual gobierno.

“En nuestro gobierno el compromiso con la democracia y los derechos humanos será total, sin respaldos de ningún tipo a dictaduras y autocracias, moleste a quien moleste. Nicaragua necesita democracia, no elecciones fraudulentas ni persecución a opositores”, dijo Boric al emplazar al PC.

No obstante, la relación con el PC es un factor que aún inquieta a algunas dirigencias del FA, quienes transmiten en privado que dirigentes de ese partido, como Jadue, podrían transformarse en un “fuego amigo” constante.

De hecho, en el FA no olvidan las advertencias que lanzó Jadue respecto del programa de Boric, lo que ocasionó un intercambio de críticas entre ambos líderes. “El día que se tuerza un milímetro de su programa, me van a tener a mí primero en la línea de denuncia”, sostuvo Jadue a principios de octubre.

En ese sentido, en el FA temen que algunas materias de la política exterior del PC, como su respaldo a Venezuela, o la postura que tuvieron en el acuerdo del 15 de noviembre, siga siendo un foco de tensión para la coalición.

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