Los precios del café suben, impulsados por el mal tiempo y los problemas en la cadena de suministro

Los futuros del café arábica subieron un 76 % en 2021 y han seguido avanzando.




Ya llegaron los precios más altos para tu taza de café en la mañana.

Primero llegó la sequía a Brasil, luego las heladas, lo que sacudió la principal región cafetalera del mundo durante la pandemia. En un momento del año pasado, los precios del café arábica casi duplicaron sus niveles de finales del 2020. Los inversionistas están apostando a que esos efectos climáticos, junto con los enredos en la cadena de suministro, mantendrán los precios elevados en 2022.

Los futuros del café arábica cerraron el martes a US$ 2,37 la libra (450 gramos), después de cerrar enero un poco por debajo de los máximos mensuales de US$ 2,44. Los futuros cotizaron a alrededor de US$ 1,30 durante el mismo período del año pasado. Terminaron 2021 con un aumento del 76 %, la mayor ganancia porcentual anual desde el 2010, lo que trajo precios más altos para otra materia prima en cafeterías y mesas de desayuno.

“El mercado del café ha estado en llamas”, afirmó Dave Whitcomb, jefe de investigación de Peak Trading Research. “Este es el tipo de rally que no hemos visto en años”.

En la foto se puede ver un agricultor cortando plantas de café destruidas por las heladas en agosto en Brasil, donde la sequía y luego las bajas temperaturas azotaron la región cafetalera. FOTO: JONNE RORIZ/BLOOMBERG NEWS

El aumento de los precios está afectando a los vendedores y tostadores de café, quienes lo están pasando a los consumidores. Nestlé SA, que vende café para el hogar a través de las marcas Starbucks y Nescafé, se encuentra entre los que sienten la presión. Aunque Nestlé —uno de los mayores compradores de café del mundo— logró evitar aumentos de precios en la mayor parte del 2021, el director financiero de la compañía dijo en octubre que se esperan precios más altos para este año.

Los resultados finales de J.M. Smucker Co. en el segmento del café también se han visto afectados por el clima extremo y las disrupciones en la cadena de suministro. La compañía con sede en Ohio, que vende café a través de las marcas Dunkin’ Donuts, Café Bustelo y Folgers, aumentó los precios en respuesta, dijo el presidente ejecutivo Mark Smucker durante una conference call con inversionistas.

Los efectos se han filtrado hasta las cafeterías. Kafe Kerouac, una cafetería en Columbus, Ohio (Estados Unidos), subió en 25 centavos los precios de todos los cafés de tipo latte y espresso para este nuevo año. Una combinación de costos más altos de los granos, los jarabes y las tazas para llevar, empujó al propietario Mike Heslop a hacer el cambio.

Café Du Monde, en Nueva Orleans (Estados Unidos), aumentó en noviembre los precios de tres variedades de su café enlatado, que se vende en tiendas de todo el país, en un promedio de 5% debido a los precios más altos de los granos y las latas de café. En el pasado, la compañía se ha protegido contra costos más altos usando futuros, dijo Jay Roman, presidente de la cafetería. Roman dijo que la compañía probablemente comprará acciones nuevamente, pero los precios están demasiado altos.

“Hasta ahora, no ha habido demasiadas caídas”, afirmó Roman.

Por otro lado, Starbucks Corp. dijo que tenía los precios del café fijos durante 14 meses durante su conference call a finales de octubre. La vocera de la compañía, Megan Lagesse, dijo que el aumento de los costos del café no ha contribuido a ningún aumento de precios experimentado por los clientes.

El avance continuo del café se produce cuando muchos otros productos básicos que aumentaron a principios del 2021 —como el azúcar, el trigo y la madera— retrocedieron desde esos máximos.

Si bien los analistas dicen que las secuelas del clima del 2021 son su principal preocupación, también están atentos a un patrón climático de La Niña este año para ver cuánto tiempo persistirán las condiciones de sequía en Brasil.

Aunque el aumento del precio del café se puede atribuir principalmente al clima, los costos más altos de envío y flete también han ayudado a impulsar el repunte. El Baltic Dry Index, un indicador o proxy (una red informática) que mide las tarifas globales de flete y las de transporte marítimo, aumentó un 62 % en 2021, su mayor aumento porcentual desde 2016.

Starbucks en China, 18 de enero de 2022. REUTERS/Tingshu Wang/File Photo

Además de los costos más altos de los granos, las empresas cafetaleras enfrentan presiones más amplias, como problemas laborales persistentes y máximos de siete años en energía, que perjudican las ganancias. “No creemos que los granos por sí solos sean el motor de estas subidas”, afirmó Aakash Doshi, jefe de materias primas para América del Norte en Citi Research.

Los fondos de cobertura y otros inversionistas especulativos se amontonaron en el café el año pasado, lo que provocó una larga posición neta total a finales del 2021 que alcanzó los niveles más altos en cinco años, según datos de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (o CFTC por sus siglas en inglés) que incluyen futuros y opciones.

Los precios podrían bajar si las perspectivas climáticas mejoran. Mientras tanto, los analistas dijeron que los agricultores podrían decidir no asignar más acres a los cafetos (árboles de café), que generalmente tardan de tres a cuatro años en madurar.

Por ahora, los traders buscan señales sobre la salud de la cosecha del 2022. Thiago Cazarini, broker de café de Cazarini Trading Co., redujo sus proyecciones para la cosecha brasileña de este año porque, dijo, las plantas que florecieron no produjeron tanta fruta como se esperaba.

“No estamos tan cómodos con la próxima cosecha como lo estábamos hace un año”, sentenció Cazarini, quien estima que el café se cotizará entre US$ 2,60 y US$ 2,80 la libra (450 gramos) durante la primera mitad del 2022. “Todavía no hemos visto los máximos del café”.

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