Suecia se pone a la vanguardia de las monedas digitales estatales con e-krona

Swedish national flags fly from stores in Sweden. Photographer: Mikael Sjoberg/Bloomberg

El Banco Central de Chile sigue de cerca el plan piloto llevado adelante por el país europeo, donde el Parlamento conduce una investigación que determinará dentro de poco más de un año si el Riksbank efectivamente puede emitir una moneda digital.




El Banco Central de Chile anunció hace unos días que está comenzando a evaluar la creación de un “peso digital”, en línea con lo que han planteado y están haciendo otros países. En ese contexto, la experiencia internacional a la que se está dando seguimiento con especial atención es a la del Riksbank, el Banco Central de Suecia.

Con investigaciones de carácter analítico y técnico que comenzaron en 2017, la entidad escandinava ya ha implementado planes pilotos para la denominada e-krona, su propia “moneda digital emitida por un banco central” (CBDC, su sigla en inglés). Los resultados más recientes de este esfuerzo pionero a nivel europeo fueron difundidos a principios de septiembre, con tres conclusiones sobresalientes.

En primer lugar, se plantea que “la tecnología brinda la posibilidad de crear e-kronas identificables de forma única, pero no se ha probado cuando se trata de procesar pagos minoristas en la magnitud y con el nivel de seguridad requeridos por la moneda digital de un Banco Central”. Es por ello que se subraya que se requiere de más investigación.

Luego, se sostiene que “la forma en que se almacena el dinero debe determinarse, en última instancia, por las funciones que tienen prioridad en la e-krona”. Al respecto, precisan que se debe dilucidar si “funcionará incluso sin acceso a Internet, lo que se conoce como funcionalidad fuera de línea, una posibilidad que el proyecto aún no ha probado”.

Finalmente, se establece que “una red paralela hace que el sistema de pago sea más robusto”, explicando que “una solución basada en tecnología blockchain y tokens significa que uno crea una infraestructura que, en gran medida, funciona en paralelo a la infraestructura de pago actual”.

Desde el punto de vista de Benoit Sureau, socio de PwC y experto en blockchain, este proceso de estudio ha permitido que “Suecia haya proporcionado el más alto nivel de conocimiento técnico en su proyecto de moneda digital”.

En un reporte que destacaba al país, que es parte de la Unión Europea pero no de la zona euro, como uno de los más avanzados en CBDC, el experto además detallaba que “en diciembre de 2019 el Riksbank probó billeteras electrónicas, tecnología de contabilidad distribuida y niveles de interoperabilidad entre los bancos participantes. A continuación, el Riksbank propuso que el Riksdag, el Parlamento sueco, revisara el concepto de moneda de curso legal para otorgar al Banco Central más control sobre el dinero”.

En efecto, se está llevando a cabo “una investigación parlamentaria, cuyo objetivo es llegar a una conclusión, entre otras cosas, acerca de si el Riksbank tendrá la posibilidad de emitir una corona electrónica”, indican desde el central sueco, donde además precisan que “esa investigación va a llegar a sus resultados en noviembre del año que viene”.

Una exploración necesaria

En 2018, Stefan Ingves, gobernador del Riksbank, indicaba en una de las presentación formales del proyecto, que “ahora el efectivo está siendo marginado en nuestra sociedad. No solo muchos restaurantes y cafés, sino también muchas tiendas, ya no aceptan efectivo. No puedes usar efectivo para pagar el estacionamiento de tu automóvil, pagar tus impuestos o comprar un boleto de autobús. Varios grandes almacenes están probando tiendas sin efectivo. Por tanto, debemos prepararnos para un futuro en el que casi todos los pagos se realicen por vía electrónica”.

De hecho, según GlobalData, Suecia ocupa actualmente el quinto lugar en el mundo entre los países que menos utilizan efectivo y estaría encaminado para convertirse en “la primera sociedad verdaderamente sin efectivo para 2023″.

Stefan Ingves, gobernador del Sveriges Riksbank, partió en 2017 con el proyecto de eKrona.

Dado ese contexto, el Riksbank no estaba dispuesto a dejarle el camino libre a las criptomonedas. “Cuando algo se vuelve lo suficientemente grande, entran en juego cosas como los intereses de los consumidores y el lavado de dinero”, señaló recientemente Ingves, planteando su preocupación particularmente sobre el bitcoin.

Ese desafío no lo está enfrentando de manera aislada. “El banco central sueco está muy involucrado en toda la cooperación internacional que hay respecto de las CBDC”, sostienen desde la entidad, detallando que en ese grupo de trabajo también participan la Reserva Federal de EE.UU, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón, y los bancos centrales de Suiza, Canadá e Inglaterra.

Cabe destacar que en la actualidad el único país que ha emitido una CBDC es Bahamas, con la llamada “sand dollar”, mientras que China también avanza en el desarrollo del “yuan digital”. Sin embargo, el primero por ser un país más pequeño y el segundo por las particularidades de su modelo, no se configuran como una experiencia tan relevante como la sueca para la investigación que acaba de iniciar el Banco Central chileno

(Nota de la redacción: este artículo fue corregido el 9 de octubre a las 01:00 horas. Originalmente se señalaba que el Banco Central de Suecia creó la e-krona como la primera moneda digital del mundo respaldada por una autoridad monetaria reconocida.)

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