Experta del Banco Mundial: “La homofobia y la transfobia reducen la producción económica en cerca de 1%”

Economista Lee Badgett, autora del libro "El caso económico para la igualdad LGBT", en entrevista con Qué Pasa, resalta que "la homofobia y la transfobia nos perjudican a todos porque frena nuestras economías”.




¿Cuánta es la población LGBTI+ en Chile? Es una pregunta que aún se encuentra sin una respuesta clara. El país ha carecido de cifras oficiales que determinen con rigurosidad a cuánto asciende ese grupo.

En 2015 la Encuesta Casen incorporó dos preguntas para conocer esa cifra. La versión 2017 de esta medición estableció que 221.796 personas (1,54% de la población) se declara gay o lesbiana en Chile, 75 mil más que en el sondeo de 2015. Otros 48.127 (0,33%) encuestados se definieron como bisexuales y una cifra de 15.895 (0,11%) en la categoría “otra”.

Es decir, cerca del 2% de los habitantes del país mayores de edad se reconocen parte de la diversidad sexual y de género y no se definen heterosexuales.

Sin embargo, aún la información sobre representatividad sexual y de género en población en Chile es escasa. Aún existe desconocimiento de a cuántas personas impactarían, por ejemplo, políticas públicas orientadas a ellas. O en otro sentido, incluso, cuántas podrían tener experiencias de discriminación y homofobia.

Discriminación que no solo daña a las personas LGBTI+, repercute socialmente, sino que también representa un importante costo financiero.

“Según estudios en varios países, la homofobia y la transfobia reducen actualmente la producción económica en aproximadamente un 1%, una recesión permanente”, plantea la economista Lee Badgett, autora del libro El caso económico para la igualdad LGBT, en entrevista con Qué Pasa.

La investigadora es responsable de los estudios del Banco Mundial sobre el costo de la homo y transfobia en las sociedades.

La economista Lee Badgett, es autora del libro El caso económico para la igualdad LGBT.

Doctora en Economía de la Universidad de Berkeley y profesora de la Universidad de Massachusetts Amherst, se ha centrado en la desigualdad económica para las personas LGBT. Trabajo que incluye las brechas salariales, la discriminación laboral y la pobreza, y en el costo global de la homofobia y la transfobia, que desmitifican el mito de la opulencia gay. El viernes 21 de agosto, la economista participó del webinar ¿La inclusión LGBT nos beneficia a todos?, organizado por Pride Connection, red de empresas que busca promover espacios de trabajo inclusivos para la diversidad sexual y generar lazos para la atracción.

Homofobia y transfobia

-La homofobia daña a las personas LGBT de muchas formas, ¿cómo se expresa ese daño en términos económicos? ¿Cómo afecta el bienestar económico?

He analizado tres formas principales en que la homofobia y la transfobia perjudican económicamente a las personas LGBT. Primero, el mal trato en los sistemas educativos significa que las personas LGBT tendrán una educación de peor calidad, ya que algunos estudios muestran que tienen calificaciones más bajas, mayor ausentismo, mayores tasas de deserción y menores tasas de continuar hacia niveles más altos de educación.

En segundo lugar, enfrentar el estigma y la discriminación afecta la salud física y mental, como han demostrado muchas investigaciones en todo el mundo. Como resultado de los desafíos de salud y educación, las personas LGBT podrían estar comenzando sus carreras en la fuerza laboral con menos “capital humano”, o las habilidades, conocimientos y buena salud que hacen que las personas sean más productivas y económicamente exitosas.

Por último, la discriminación en los lugares de trabajo reduce aún más la eficiencia de las personas LGBT: su creatividad, habilidades y conocimientos no se utilizan plenamente.

-¿Los trabajadores LGBT tienen un salario más bajo que el resto de la población?

Sí, muchos estudios de todo el mundo muestran que los hombres homosexuales y bisexuales ganan menos que los hombres heterosexuales con la misma edad, educación y otras características personales.

Las mujeres lesbianas y bisexuales ganan menos que los hombres homosexuales y heterosexuales, como era de esperar, ya que son mujeres y están sujetas a la brecha salarial de género. Pero ganan algo más que las mujeres heterosexuales, principalmente porque las mujeres lesbianas / bisexuales trabajan más en el mercado laboral remunerado que las mujeres heterosexuales.

La discriminación en los lugares de trabajo reduce la eficiencia de las personas LGBT. Su creatividad, habilidades y conocimientos no se utilizan plenamente.

¿Es la comunidad LGTB más pobre que el resto de la población?

Tenemos mucha evidencia de muchos países de que las personas LGBT enfrentan desafíos económicos, y algunas de ellas viven en la pobreza. Los mejores datos se encuentran en EE.UU., donde podemos comparar la probabilidad de que una persona LGBT sea pobre con el riesgo de una persona no LGBT de ser pobre. Vemos que la tasa de pobreza es más alta para las personas LGBT que para el resto de la población aquí.

Algunos grupos bajo el paraguas LGBT son especialmente vulnerables: el 29% de las personas transgénero son pobres, y las personas bisexuales también tienen muchas más probabilidades de ser pobres que las personas lesbianas, gays y heterosexuales.

-¿Cuáles serían los principales argumentos económicos a favor de la igualdad LGBT?

La igualdad daría a las personas LGBT la oportunidad de contribuir a nuestra economía a su máxima capacidad. Con mejores experiencias educativas y mejor salud, las personas LGBT podrían contribuir más. Con un trato justo en el lugar de trabajo, LGBT ya no tendría que gastar energía escondiéndose y podría ser más productivo.

Las empresas que son más inclusivas para las personas LGBT obtienen mayores ganancias y productividad que las empresas menos inclusivas. Los países con leyes más justas y más aceptación de las personas LGBT tienen un PIB per cápita más alto. Según estudios en varios países, la homofobia y la transfobia reducen actualmente la producción económica en aproximadamente un 1%, una recesión permanente.

-¿Por qué indica que un trato justo y equitativo beneficiaría a todos?

Cuando las personas LGBT pueden participar plenamente en la economía, todos se benefician. Las escuelas con menos intimidación son mejores lugares para que todos aprendan, y la aceptación de las personas LGBT significaría que los jóvenes no LGBT que no se ajustan estrictamente a las expectativas de género tampoco serían intimidados. Una mejor salud para las personas LGBT significa menores gastos de atención médica para las familias y amigos y familiares más saludables para todos. Las personas más productivas en el lugar de trabajo hacen posible que la economía crezca y potencialmente proporcione más a todos.

-¿Considera que hay conciencia sobre el impacto que tiene la homofobia en la sociedad?

La mayoría de la gente no piensa en este impacto mayor. Las personas pueden condenar los actos de violencia o discriminación contra personas LGBT como violaciones de los derechos humanos. Y eso es ciertamente importante de ver. También es fundamental tener una visión más amplia: la homofobia y la transfobia nos perjudican a todos porque frena nuestras economías.

Las grandes empresas multinacionales a veces son conscientes de que se beneficiarán de la inclusión de personas LGBT, pero otras empresas aún están aprendiendo. También trabajo con agencias de desarrollo económico. Hablan de la importancia del crecimiento inclusivo, pero no siempre incluyen a las personas LGBT, aunque eso ha ido cambiando durante la última década. Las agencias gubernamentales nacionales están comenzando a ver este tipo de costo para sus economías. Hay mucho trabajo por hacer para crear conciencia.

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