¿Puede seguir contagiando una persona que falleció de Covid-19?

El funeral del tercer fallecido por Covid-19 se realizó ayer, en Concepción, bajo estrictas medidas de seguridad. Foto: Maribel Forbnerod

El incremento de las personas que han fallecido a causa de la enfermedad producida por el virus SARS-CoV-2 cobra validez, sobre todo considerando que la cifra seguirá aumentando en los próximos días. ¿Qué medidas se deben tomar?




Por definición, los virus requieren de un organismo vivo para sobrevivir y replicarse al interior de sus células. A diferencia de las bacterias, no es capaz de resistir en en superficies inanimadas por lo que en ellas solo se mantiene algunas horas o días.

Según un documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado a fines de marzo, no hay pruebas que señalen que el SARS-CoV-2 se transmita desde el cadáver de una persona fallecida por Covid-19, como si ha ocurrido con otras enfermedades infecciosas como ébola o cólera. También aclara que no es obligatorio realizar una cremación del cuerpo.

Hasta ahora, se sabe que la principal vía de contagio con este virus es el ingreso de gotículas y contacto directo con secreciones respiratorias desde una persona contagiada a una persona sana, cuando la primera tose, estornuda o habla.

El infectólogo de Clínica Las Condes, Rodrigo Blamey, explica que el paciente que fallece de coronavirus lo mantiene en la superficie de su cuerpo por lo que quienes lo tocan y tienen contacto con la zona contaminada con el virus podrían contagiarse si se llevan las manos o los guantes a su cara.

“Lo que no se ha estudiado es cuántos días puede permanecer el virus activo en el cuerpo de la persona fallecida. Se cree que podría estar, dos, tres o cuatro días en la superficie”, dice Blamey. Estoy según otros estudios que se han publicado y que han hecho pruebas en superficie como plásticos, madera y metales.

Por eso, dice el especialista, es mejor tratarlos como si fueran pacientes con la enfermedad y utilizar guantes, pechera desechable, mascarillas para no contaminar la ropa y tener especial precaución con el lavado de manos.

“La piel del fallecido podría también estar contaminada, no solo la zona de la boca o la nariz, también sus manos si se tocó, el cuerpo si tosió. No es solo el área de las mucosas”, aclara Blamey.

En el caso de una persona con Covid-19 que falleció en su casa, es importante considerar que todo el ambiente en el que permaneció está contaminado por lo se debe desinfectar con agua con cloro y la ropa que utilizó retirarla con cuidado, depositarla en una bolsa y llevarla directo a la lavadora.

En Chile, la subsecretaría de Salud Pública elaboró un Protocolo para el Manejo de Cadáveres de Casos Covid-19 el mes pasado, un documento basado en el documento de la OMS.

Lo que dice la OMS

Según el documento, las personas que interactúan con el cadáver, deben adoptar medidas de higiene como lavado de manos antes y después de la interacción con el cadáver y su entorno, equipo de protección personal adecuado según el nivel de interacción con el cadáver (bata y guantes).

En el caso de riesgo de salpicaduras de líquido o secreciones corporales, recomienda protección facial (lentes y mascarilla).

No es necesario desinfectar el cuerpo, ni se requiere de vehículo o transporte especial. Tampoco es obligatorio el uso de la llamada “bolsa mortuoria” por lo que está solo se utilizará en algunos casos determinados.

La recomendación para la familia es no tocar ni besar el cuerpo.

Respecto de la limpieza y desinfección del lugar, el texto señala que los coronavirus humanos, en general, pueden conservar su capacidad infecciosa hasta nueve días en las superficies. Por lo tanto, se indica desinfectar las superficies con agua con cloro. Las ropas deben ser lavadas a máquina con detergente y agua caliente (entre 60 y 90 grados).

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