¿Quién llegó primero a la Luna? Se cumplen 60 años del arribo de una nave rusa al satélite

Metcha, una nave creada por la Unión Soviética, lanzada el 3 de enero de 1959, fue el primer objeto humano en salir de la atmósfera terrestre y en aproximarse a la Luna.


Significa “sueño” en ruso. Mechta, la primera nave que logró dirigirse a la Luna, cumple 60 años desde su lanzamiento. El 2 de enero de 1959, en el Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, se envió al espacio esta nave no tripulada. Fue el primer objeto creado por el hombre que sobrepasó la atmósfera terrestre. En 1963 se rebautizó como Luna 1, siguiendo un conjunto de proyectos posteriores bajo el Programa Luna de los soviéticos.

La nave, una esfera de un metro de diámetro y 361 kilogramos de masa, tuvo un viaje de 34 horas desde su lanzamiento. Llegó a aproximarse a casi 6 mil kilómetros del satélite natural terrestre, cuando desvió su curso hacia la órbita del Sol. En su interior llevaba instrumentos de medición de radiación y campo magnético, entre otros. Además, la sonda liberó gas de sodio al espacio, el cual generó un halo anaranjado que fue visto desde la Tierra, y su objetivo era estudiar el comportamiento de este químico fuera de la atmósfera y ajustar los puntos de observación desde nuestro planeta.

El astrónomo de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Astrofísica CATA, César Fuentes, destaca que, a pesar de los estudios que realizó esta nave soviética, el gran hito en la astronomía fue haber superado la “velocidad de escape”. Este es un concepto que se refiere a la rapidez necesaria para abandonar la fuerza de gravedad de un cuerpo celeste.

“Son más de 40 mil kilómetros por hora los que necesita un objeto para escapar de la fuerza de gravedad terrestre”, agrega Luis Chavarría, director del Programa de Astronomía de Conicyt. Además, el astrónomo destaca que el Machta dio inicio a la carrera espacial para llegar a la Luna.

Antes, se venía desarrollando avances en la astronomía con el lanzamiento de satélites artificiales, naves no tripuladas, e incluso una enviada con animales. Todo esto, contextualizado en la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Por su parte, en Norteamérica se dio inicio al año siguiente al Programa Apolo, que concretó un alunizaje tripulado en 1969, con el Apolo 11.

El inicio por la carrera espacial entre EE.UU. y la URSS dejó grandes hitos en la historia de la astronomía, pero también grandes avances científicos en la sociedad. “Las derivadas tecnológicas, como la señal de celular y el entendimiento del universo, entre otras, son todas gracias a esa competencia que hubo en los años de Guerra Fría. La competencia hizo que se la ciencia diera pasos agigantados en esa época”, enfatiza Chavarría.

 



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