¿Será verdad? Dos de cada tres chilenos asegura cumplir cuarentenas y casi la mitad dice no haber salido de su casa en las últimas semanas

El tercer informe de Vida en Pandemia de la U. de Chile, muestra que la principal razón para salir es la compra en supermercado y que un tercio de las personas cree que la posibilidad de contagiarse con el virus es muy baja.




¿Cómo adoptamos y percibimos el confinamiento? Esa fue la principal pregunta que se planteó como parte del tercer informe de Vida en Pandemia, el estudio longitudinal que realiza la Universidad de Chile y en el que en esta oportunidad participaron más de 2.500 personas a mediados de julio de este año.

Según las respuestas de los encuestados, el 69% de quienes estaban o habían estado en confinamiento obligatorio cumplieron completamente con el confinamiento (respondieron "siempre”), mientras que el 21% dijo que se permaneció confinado “la mayor parte del tiempo”. Solo el 7%, dijo no haberlo hecho nunca.

De acuerdo a estos resultados, el 90% de las personas dice haber cumplido con el confinamiento cuando la autoridad lo impuso, pero este cumplimiento de la norma, no implica que estas personas no hayan salido de sus casas ya que la medida autoriza algunas salidas, por lo que el resultado no es equivalente a un encierro total.

Para revisar las razones de estas salidas, la encuesta incorporó otra pregunta relacionada con los motivos para salir del hogar. En este ítem, solo el 43% dijo no haber salido de su casa en los últimas dos semanas (42% de las mujeres y 44% de los hombres).

“El confinamiento ha sido comprendido por las personas como una combinación de encierro y salida. El encierro, en lo fundamental, si se ha dejado la escuela o el trabajo, para quedarse en el hogar. La salida, si está permitida por el Estado. Habría que observar una salida esencial que domina el confinamiento. El 90% de las personas entrevistadas que habitaban comunas en confinamiento obligatorio declara que se ha confinado completamente o la mayor parte del tiempo, y al mismo tiempo, 45% de las personas -cualquiera sea la edad, el género o el nivel socioeconómico- ha dejado el encierro para ir comprar alimentos y medicamentos. No sabemos cuántas lo hacían el día antes del confinamiento, pero es probable que el supermercado cumpla también una función distinta a su naturaleza”, explica Irma Palma, académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, e investigadora principal de Vida en Pandemia.

Para Mauro Basaure, director Doctorado en Teoría Crítica y Sociedad Actual, e investigador COES, el 90% de personas cumpliendo el confinamiento es alto, por lo que podría estar relacionado con la “deseabilidad social” y que ocurre cuando las personas reportan su autoconducta en temas en los que hay un alta expectativa de un tipo de conducta determinada.

Dos semanas después de realizadas las encuestas, Chile seguía teniendo más de dos mil casos y en regiones como la Metropolitana, los casos seguían al alza. “Hay sectores en los que nadie cumplió, en los que todas las personas estaban en la calle”, dice Basaure.

Por edad, los hombres entre 30 y 59 años registraron el nivel más bajo de adopción total del confinamiento obligatorio; si se considera el grupo socioeconómico, el 80% de las mujeres del segmento de mayores ingresos señala haber cumplido siempre con la medida de quedarse en casa, versus un 70% de los hombres. En el grupo de menores ingresos, la tendencia fue la misma, pero con una cifra menor: 76% de mujeres y un 63% de hombres se mantuvieron siempre en confinamiento.

Sergio González, doctor en Psicología y académico de la Universidad de Santiago, dice que el mayor riesgo de las personas no está cuando sale a comprar al supermercado o la farmacia sino en las situaciones sociales en las que se relajan las medidas ya que la proximidad afectiva es también proximidad física y social. “El 45% de personas que dice que no ha salido en las últimos dos semanas es más real. En general, las personas salen a comprar, a trabajar y por motivos de salud y en esos se cuida más. El problema son los encuentros afectivos sociales porque en ellos se pierde el autocuidado y el cuidado colectivo”.

Cristóbal Cuadrado, académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile explica que si las personas hubieran tenido el nivel de cumplimiento de cuarentena que dicen tener, hoy no estaríamos en la situación en la que estamos. “Los datos que nosotros hemos levantado a través de MOVID19 indican que el cumplimiento de las medidas de cuidado frente al COVID19 como quedarse en casa, uso de mascarilla, lavado de manos y distanciamiento físico ha disminuido progresivamente desde un 55,2% a un 39% entre fines de Julio y fines de Septiembre”.

¿Y el toque de queda? En esta oportunidad, la encuesta también indagó sobre las restricciones a las libertades personales que se han adoptado en pandemia, como el toque de queda y los controles de movilidad que ha realizado Carabineros y militares.

Respecto a la pregunta, ¿qué tan de acuerdo está ud. con estas medidas?, al consultar por el toque de queda, el 76% tiene una opinión favorable (sumando muy a favor, 56% y más bien a favor, 20%) y otro 70% también tiene opinión favorable sobre “el control de movimiento por parte de Carabineros y el Ejército” (sumando muy a favor, 47% y más bien a favor, 23%).

Entre las personas más jóvenes y de menores ingresos, hubo un menor respaldo a la vigilancia policial y militar del cumplimiento de las medidas, por el contrario, los mayores de 60 y de mayores ingresos fueron los que más conformes estaban con las medidas.

Para Palma, esta situación tiene respuesta en la relación histórica. “Mientras la autoridad interpreta la vigilancia policial y militar como un asunto de cuidado en la medida en que aseguraría que la población cumpla con la inmovilización, la interpretación de los jóvenes y sectores populares, se ubica en una perspectiva contraria y se funda en una relación histórica antigua y reciente entre esos grupos con el sistema policial que los ha sometido más a represión que a cuidado”, explica la investigadora.

En general, 70% de las personas expresa una opinión favorable a la vigilancia policial del cumplimiento de cuarentenas. El contraste generacional en este ámbito se refleja en que un 84% de los mayores de 60 años apoya la vigilancia policial y sólo un 7% está en contra; mientras en el grupo de 18 a 29 años un 49% tiene una opinión favorable y 24% la rechaza. También se observan diferencias socioeconómicas importantes, con un 82% de los sectores de mayores ingresos a favor de estas medidas versus un 46% en los de menores ingresos.

La principal razón para salir: Supermercado y farmacia

Si bien, en los lugares con confinamiento obligatorio el 43% de la población dijo no haber salido en las últimas dos semanas, entre quienes sí lo hicieron, las salidas para comprar alimentos en almacenes y supermercado y las salidas a la farmacia son la principal razón para dejar la casa, con un 45% de las preferencias.

Claudio Vivanco (48), quien perdió su trabajo, en su casa en la comuna de Maipú. Foto: Reuters

Otro importante motivo para salir de casa son los trámites, opción que marcó el 20% de los encuestados, seguido por la asistencia a algún recinto de salud por cuestiones médicas. En tercer lugar, se ubicó las salidas al lugar habitual de trabajo (15%) y cuarto, las salidas para visitar a los adultos mayores (12%). Los que salen para pasear al perro, suman el 10%.

Uno de cada tres dice que posibilidad de contagiarse es muy bajo

La proximidad con el virus Sars-CoV-2 y la sensación de riesgo personas de contagio fueron otras de las preguntas de esta tercera encuesta.

Cuando se comenzó a responder la encuesta, habían pasado 132 días desde la notificación del primer caso en el país, el Ministerio de Salud señalaba que, había 317.657 personas diagnosticadas y 7.024 muertas. En ese contexto, las personas debían responder la siguiente pregunta: “¿Usted estima que, en su caso, el nivel de riesgo de contagiarse con Covid-19 es…? pudiendo responder “ninguno", “bajo”, “medio”, “alto” y "muy alto”.

¿El resultado? El 34% de las personas entrevistadas define el nivel del propio riesgo de infección como reducido (“ninguno” y “bajo”) y 33%, como elevado (“alto” y “muy alto”).

Respecto del riesgo individual, las personas de los grupos socioeconómicos más altos sienten menos riesgo individual a contraer el virus; entre los primeros se observa 42% de bajo o nulo riesgo y 27% de alto y muy alto, y entre los últimos, 31% y 36%, respectivamente.

“Observamos unas asociaciones que pueden ayudar a comprender esta diferencia en la definición del riesgo personal. Existe una relación entre los grupos socioeconómicos y la modalidad de trabajo, y también existe una relación entre la modalidad de trabajo y la definición del propio riesgo. Quienes trabajan presencialmente definen su riesgo personal como más elevado que quienes lo hacen a distancia. A su vez, sucede que en los grupos de menores ingresos más personas continuaron con trabajo presencial que en los de altos ingresos hay diferencias en los niveles de trabajo presencial y a distancia”, explica la investigadora.

Para medir los niveles de proximidad, se preguntó si habían estado o estaban en ese momento en contacto directo con alguna persona infectada de Covid-19: el 11% de la población, siendo las personas de más altos ingresos quienes tenían un mayor contacto. Los jóvenes triplicaron la cantidad su cercanía con casos Covid-19 en comparación a los adultos mayores, con un 15% de personas entre los 18 y 29 años que indica conocer directamente a alguien contagiado y sólo un 5% que lo señala entre los mayores de 60.

Basaure dice que en los jóvenes podría ser que en el concepto de riesgo, pudieran confundir contagio con enfermedad grave. Solo por el factor edad, los jóvenes tienen menos percepción de riesgo. Si a eso se le suma que ellos desde temprano en la pandemia supieron que quienes tenían más riesgo de morir, eran los adultos mayores, se puede explicar también esta percepción.

64% está muy de acuerdo en multar a los rompe cuarentenas

La sanción al incumplimiento de normas sanitarias por quienes han sido diagnosticados con Covid-19, en tanto, muestra una opinión favorable en el 64% de los encuestados.

En este ámbito, se observa una cierta diferencia entre generaciones, con un 77% del grupo de 18 a 29 años que las apoya, cifra que alcanza un 84 en el segmento de mayores de 60 años. Estas tendencias generacionales se aprecian también ante la consulta sobre la prohibición de circular durante la noche, iniciada el 22 de marzo y que se mantiene hasta hoy. El respaldo a esta medida alcanza al 59% del grupo de 18 a 29 años y al 87% de los mayores de 60 años; mientras el 23% de los más primeros y sólo 8% de los segundos respondieron en contra.

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