Mauricio Rojas y polémica por sus dichos sobre Museo de la Memoria: “Hoy eso está muy lejos de lo que yo tengo, debo y quiero decir”

Mauricio Rojas
25.08.2016. Entrevista, Mauricio Rojas, Historiador, de la Fundacion para el Progreso, Seccion Reportaje. Fotografia Primer Plano. Foto: Richard Ulloa / La Tercera

El recién asumido Ministro de las Culturas abordó con Reportajes de La Tercera la controversia ante sus duras críticas al museo. Busca dejar en claro que jamás ha justificado las violaciones a los derechos humanos y reconoce que "en ciertos momentos, con polémicas distintas y momentos distintos uno expresa ideas que al leerlas después uno dice: 'esto no debí haberlo expresado así'".


Fue una polémica instalada a menos de dos días de asumir el puesto. Las frases de Mauricio Rojas, hasta el jueves jefe de contenidos de la Presidencia y hoy Ministro de las Culturas, donde cuestionaba en un libro y una entrevista suya al Museo de la Memoria en duros términos generaron una controversia que, hasta el momento, ha generado fuertes reacciones en la oposición e incluso pedidos de su salida del cargo al que recién llegó.

En conversación con Reportajes de La Tercera -y en adelanto de una entrevista que será publicada este domingo-, Rojas busca fijar dos puntos centrales: que hoy no piensa lo mismo que en 2015 y 2016, fecha donde planteó sus cuestionamientos al museo que está bajo su administración, y que jamás ha justificado ni negado las violaciones a los derechos humanos cometidas en el régimen de Augusto Pinochet.

-Usted señaló que el Museo de la Memoria “más que un museo se trata de un montaje cuyo propósito que sin duda logra, es impactar al espectador dejarlo atónito, impedirle razonar”. Comentó que tenía un “uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tanto nos tocó tan dura y directamente”.

-Esos dichos están sacados de entrevistas anteriores, no sé exactamente de cuándo son, y no reflejan mi posición actual. Primero, nunca he minimizado las violaciones de derechos humanos que se cometieron en Chile. Eso yo lo he condenado siempre, fue absolutamente inaceptable fueron violaciones sistemáticas y terribles que me afectaron muy cerca: mi madre estuvo en Villa Grimaldi, por lo tanto, tengo una cercanía directa con eso. Y hoy toda expresión que nos divida, que nos confronte, es para mí algo que no tiene lugar. Debemos buscar todo lo que nos una y dejar de lado lo que nos ha dividido y buscar un espíritu distinto para avanzar, por lo tanto, esos dichos no reflejan mi posición actual, ni menos son una forma de minimizar, justificar o aceptar hechos que son absolutamente condenables.

-Sin embargo, fueron dichos que usted manifestó y que pensó en ese momento. ¿Cree que fueron un error? ¿Se arrepiente?

-Creo que en ciertos momentos, con polémicas distintas y momentos distintos uno expresa ideas que al leerlas después uno dice: ‘esto no debí haberlo expresado así’. Especialmente, lo que más me duele es que alguien pueda plantearlo como que se estuvieran justificando lo que ocurrió en Chile porque siempre he condenado las violaciones de derechos humanos que para mí no fueron hechos circunstanciales, ni por algún subordinado, sino que fueron una política de estado, de violación de Derechos Humanos. Hoy lo importante para mí como ministro es dejar de lado lo que nos divide y concentrarme en la tarea futuro, que tiene que basarse en la unidad y que tenemos que ser bastante generosos. Ese artículo y esas palabras no son parte de ese espíritu y, por lo tanto, hoy día eso está muy lejos de lo que yo tengo que decir, lo que debo decir y lo que quiero decir.

-De alguna manera a veces se suele vincular a la izquierda con una mayor cercanía al mundo de la cultura. Tomando en cuenta que usted fue del MIR, es un converso y ha sido crítico con la izquierda, ¿no cree que le puede afectar con ciertas organizaciones que se vinculan más a esa línea?

-Creo mucho en el diálogo y en la creación de un terreno común, donde no está tu historia personal. Porque estamos hablando de un país: del bien de los chilenos. Creo que cualquier persona que tenga un poco de altura de miras va a hacer lo mismo. Esto es lo que ha estado pasando con los acuerdos nacionales, con las mesas de trabajos, donde hemos visto que viene gente de la DC, del PPD y del Frente Amplio que ha sabido priorizar el interés común. Seguimos pensando distinto en muchos terrenos, pero dicen en seguridad, en niñez, tenemos algo que podemos acordar. Y en Cultura, estoy seguro que vamos a tener muchas cosas en las que vamos a coincidir. La idea de democratizar de verdad la cultura creo que es una idea que podría reunir un gran consenso. Me cuesta imaginar que alguien políticamente responsable, con altura de miras, me dijera ‘yo no quiero que la cultura llegue a todas partes de Chile’. No lo veo.

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