Tecnología

Inteligencia artificial: qué hay detrás de la integración vertical entre SpaceX y xAI

Elon Musk estaría orquestando una fusión entre su compañía aeroespacial y su startup de IA. ¿El objetivo? Compartir la inmensa capacidad de cómputo necesaria para entrenar a Grok y controlar el futuro de la tecnología del momento.

Inteligencia artificial: qué hay detrás de la integración vertical entre SpaceX y xAI

Si pensábamos que la compra de Twitter (ahora X) era el movimiento final en el tablero de ajedrez de Elon Musk, estábamos equivocados. Según un reporte del NYTimes, el hombre más rico del mundo está cocinando una reestructuración en sus negocios.

Se trata de una integración profunda entre SpaceX y xAI.

A primera vista, el movimiento -reportado por TechBuzz- es raro. ¿Qué tiene que ver la empresa que lanza los cohetes Starship con la startup responsable del chatbot Grok?

La respuesta, como suele suceder en 2026, se resume en dos palabras: chips y energía.

Un matrimonio de conveniencia

Inteligencia artificial: qué hay detrás de la integración vertical entre SpaceX y xAI Tendencias / La Tercera

La lógica detrás de esta operación, que aún se discute a puertas cerradas, radica en la infraestructura.

Por un lado, xAI necesita desesperadamente acceso a capacidades masivas de cómputo para entrenar sus modelos de lenguaje y competir contra los gigantes de OpenAI (ChatGPT), Google (Gemini) y Anthropic (Claude).

Por su parte, SpaceX no solo tiene el capital y la valoración astronómica para respaldar estas inversiones, sino que ya está construyendo y gestionando centros de datos masivos.

Un ejemplo claro es el superordenador “Colossus” en Memphis, equipado con miles de GPUs Nvidia H100, que actualmente sirve tanto para las simulaciones de vuelo de los cohetes como para el entrenamiento de la IA.

Bajo este plan, xAI podría aprovechar la tesorería y la destreza logística de SpaceX, mientras que la compañía aeroespacial integraría una inteligencia artificial de vanguardia para optimizar desde la constelación de satélites Starlink hasta los complejos cálculos de trayectoria para llegar a Marte.

El conflicto de intereses en la mesa

Sin embargo, no todo son buenas noticias para el ecosistema financiero. Esta movida levanta serias dudas sobre la gobernanza corporativa en el “Musk-verso”.

Ya hemos visto tensiones previas cuando Musk admitió haber desviado envíos de chips de inteligencia artificial -originalmente destinados a Tesla- hacia xAI y X.

Una fusión entre SpaceX (una empresa privada) y xAI (otra privada) podría diluir aún más las líneas divisorias, dejando a los inversionistas de Tesla preguntándose si el fabricante de autos eléctricos está perdiendo su lugar como la joya tecnológica de la corona en favor de este nuevo gigante híbrido.

La carrera por la AGI

Expertos apuntan la maniobra como una respuesta a la consolidación de sus rivales. OpenAI tiene el respaldo casi ilimitado de Microsoft. Anthropic cuenta con la billetera de Amazon. Musk, fiel a su estilo, parece decidido a no depender de terceros.

Al fusionar la capacidad industrial y logística de SpaceX con el cerebro digital de xAI, el magnate estaría creando una entidad verticalmente integrada capaz de desarrollar una Inteligencia Artificial General (AGI) sin tener que pedirle permiso (ni servidores) a nadie.

Lee también:

Más sobre:Inteligencia artificialxAISpaceXGrokElon MuskIA generativaXStarshipTeslaColossusAI competitionInteligencia Artificial GeneralTecnologíaChips

Lo más leído

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE