Review de God of War: Sons of Sparta, ¿un insulto a los fans?
Probamos la nueva entrega exclusiva de Sony que nos devuelve a un Kratos más joven, furioso y acompañado por la tragedia de Deimos. Resistido y duramente criticado por uno de sus creadores, el título también funciona como lección de historia para las nuevas generaciones.
Hay algo curioso en la forma en que recordamos a Kratos, el protagonista de la serie de videojuegos God of War. Para una generación, es el padre estoico y barbudo que aprendió a pedir perdón en las nieves nórdicas. Pero cuando la PS2 ponía la música que bailaban los gamers, Kratos siempre fue un grito de rabia incontrolable.
Ahora llega God of War: Sons of Sparta, la nueva exclusiva para PlayStation 5 en clave Metroidvania 2D, con una promesa arriesgada: unir esos dos mundos. Si bien, no es un remake de los títulos de PSP, aunque bebe de ellos, el nuevo título -anunciado en el reciente State of Play- reimagina la relación entre Kratos y su hermano perdido, Deimos.
Santa Monica y Mega Cat Studios han logrado que la tragedia griega, o mejor dicho espartana, vuelva a ser tema y se sienta más vigente (y dolorosa) que nunca.
El regreso de la rabia
Lo primero que salta a la vista es el sistema de combate. La pesadez táctica del Hacha Leviatán queda relegada en Sons of Sparta por la velocidad vertiginosa de las Espadas del Caos originales.
Controlar a un Kratos joven en 2D es toda una experiencia, pero la verdadera joya de la corona es Deimos.
El hermano pelea con una desesperación que Atreus nunca tuvo, en un baile de muerte coordinado con el control DualSense. La vibración háptica diferencia el impacto de las cadenas de Kratos del golpe seco de la lanza de Deimos. Cuando ambos entran en modo “Furia Espartana”, el joystick parece saltar de las manos. Es inmersivo, es agotador y es una buena anécdota en este universo de Kratos.
Es un insulto a los fans y a quienes hicieron el juego
Aunque David Jaffe, creador original de God of War, criticó Sons of Sparta tras jugar una hora, llamándolo “porquería”, “basura” y “absurdo”. Dijo que es un “insulto a los fans y a quienes hicieron el juego”, con demasiado diálogo que frena el gameplay, actuaciones pobres y un Kratos “genérico y aburrido” sin la identidad de la saga.
Jaffe fue todavía más allá y comparó el juego negativamente con metroidvanias como Blasphemous o Shinobi: Art of Vengeance, que cuestan menos de 30 dólares (su precio en la PS Store) y -según él- son superiores en jugabilidad y presentación:
Gráficos que cuentan historias
Si Ragnarok fue el techo de la generación cruzada, Sons of Sparta se tropieza con un modo de combate repetitivo y genérico, y un diseño de niveles y arte pixelado poco innovadores. Las texturas del 2D retro son un espectáculo mezquino.
Su razón de ser es que expande el lore de Kratos con una historia narrada por T. C. Carson, famoso por ser la voz original de Kratos en buen parte de la saga God of War (2005-2013).
Ahora, si ya jugaste algún God of War probablemente sabes cómo termina la historia de Deimos (si probaste Ghost of Sparta, sabes de qué hablo). Sin embargo, el guion de Sons of Sparta reescribe las omisiones, dándonos momentos de calma junto a la fogata que hacen que el desenlace sea todavía más cruel.
La narrativa explora la culpa del espartano superviviente de una manera que conecta directamente con el Kratos de 2018. Es el puente perfecto. Entiendes por qué Kratos temía tanto fallarle a Atreus.
¿Vale la pena?
God of War: Sons of Sparta es un entretenido relleno para calmar la espera por el desarrollo del remake de la trilogía original de God of War (el homónimo de 2005, PS2; God of War II de 2007, PS2; y God of War III de 2010, PS3) y una lección de historia necesaria para los nuevos jugadores de la saga.
Es violento, es rápido y un recordatorio de que antes de ser un dios o un padre, Kratos fue un hermano. Y a veces, eso duele más que cualquier espada.
Lo último
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE