Lago Ranco: Seis paseos interminables

La vista que se puede apreciar desde la cima del cerro Mayo.

LADERA SUR RECOMIENDA: Hoy queremos recomendarles una hermosa zona al sur de Chile con gran potencial turístico. Nos referimos a la cuenca del lago Ranco. Armamos una lista con recorridos que van desde bajadas de ríos hasta senderos con vistas panorámicas que harán de su visita una experiencia inolvidable. #EspecialViajesNaturaleza




Declarada como Zona de Interés Turístico en 2014, la cuenca del lago Ranco goza de un paisaje envidiable: las aguas cristalinas, el bosque valdiviano y un relieve marcado por los volcanes Carrán, Puyehue y el cordón del Caulle. Este es el destino en el que uno piensa cuando busca una naturaleza exuberante, pero también en zonas rurales ricas en historia y culturas como la mapuche-huilliche.

Hoy junto al Parque Futangue, una de las áreas privadas protegidas que forman este paisaje, queremos invitarlos a conocer seis paseos que van desde bajadas de ríos hasta senderos con espectaculares vistas.

1. Subir el cerro Mayo

Con casi 1.300 m.s.n.m es una de las cumbres más altas del lago Ranco y una excelente opción para el trekking. Es una subida con una pendiente de 1.000 m que pasa por un denso bosque valdiviano de coigües y mañíos y que entrega una gran recompensa: una vista panorámica del lago, sus islas, los valles del Riñinahue y Nilahue y los volcanes que rodean la cuenca.

Camila Silva, aficionada al trekking que visitó en noviembre el Parque Futangue –donde está el cerro Mayo– describe este sendero: "Son como dos horas de subida y dos de bajada. Está todo super bien delimitado, no te vas a perder, y tiene escalones de madera que hacen más fácil el recorrido".

Entre sus atributos destacan los panoramas que se observan en los miradores. "Cuando fuimos había llovido y hasta los cerros se veían azules", dice Camila. Para realizar el sendero se puede llegar en vehículo 4×4 hasta el sector El Vado, donde comienza el recorrido a pie.

2. El Mesón del Caulle

Qué mejor cierre para una tarde de naturaleza que ir a un restaurante que usa productos locales con un toque gourmet. El chef es Cristian Cosme -quien fue sous-chef de Awasi Atacama- y no es necesario ser huésped del hotel para ser atendido, pero sí se requiere reserva previa. "Nuestro restaurante tiene mucha identidad local. En el desayuno hay miel de ulmo cosechada en el parque. Se usan vinagres en las ensaladas que son de maqui,mariscos de la costa de Valdivia", cuenta Matías Ruiz-Tagle, director del Parque Futangue. Uno de sus platos insignia es la trucha al horno con papas nativas confitadas. La temporada comienza el 18 de septiembre.

3. El río Calcurrupe en kayak

Para los más aventureros, esta ruta de 16 km es una experiencia que no se olvida. La travesía consiste en dos tramos, comenzando en el puerto los Lolles en el lago Maihue. Parte con un primer rápido al entrar al río. "No son más fuertes que un rápido categoría uno. Son más bien adrenalínicos que peligrosos", asegura Gonzalo Barros, de Ranco Lauken Expeditions.

"Los primeros 8 km vamos remando en el río encañonados en el valle del Calcurrupe. A la derecha hay unos nevados bien bonitos y después empezamos a llegar a la localidad de Auquinco", comenta Barros. Aquí se hace una parada para ingresar a 200 m de la orilla al quincho Terague, donde una pareja de ascendencia mapuche prepara un asado al palo con carne y verduras de la huerta local.

Luego continúa el segundo tramo de la travesía que lleva por un tramo más ancho del río, donde se pasa bajo un puente y se sale a la desembocadura. "Es como salir a un océano gigantesco, pero es el lago Ranco", dice el fundador de Ranco Lauken Expeditions. El valor del tour es de $ 55.000 p/p e incluye equipamiento completo, guía, charla de seguridad y almuerzo en el quincho.

Entre sus atributos destacan los panoramas que se observan en los miradores. "Cuando fuimos había llovido y hasta los cerros se veían azules", dice Camila. Para realizar el sendero se puede llegar en vehículo 4×4 hasta el sector El Vado, donde comienza el recorrido a pie.

4. Cabalgata al volcán Caulle

Si hay alguien que conoce los alrededores de Ranco, es Hugo Contreras, famoso por los tours de cabalgatas que ofrece hace 30 años. "Nací en lago Ranco y siempre me gustó la montaña. A los 15 años empecé a ir con gente más de edad y en el verano, en vez de irme de vacaciones a algún lugar, me iba a la cordillera", cuenta.

Una de las cabalgatas más recomendadas lleva hasta la cima del volcán Caulle. Es una ruta de tres días que parte en el Fundo los Venados, en Riñinahue, y se interna en un frondoso bosque nativo (sólo entre diciembre y abril). "Es un sendero con un paisaje muy bonito donde hay lenga, y después llegamos a la cumbre donde se ven todos los volcanes", cuenta Contreras.

El paseo vale $ 60.000 p/p diarios e incluye caballos, los pilcheros y ayudantes y el guía. También ofrece otras rutas a caballo por el día y durante todo el año, como la Pisada del Diablo, un recorrido de una hora lleno de relatos típicos de la zona ($ 13.000 p/p).

5. Visitar los campos de lava en Parque Futangue

Es un paisaje único formado a partir de la gran erupción ocurrida en el cordón del Caulle en 1922. El sendero Piedras Quemadas es autoguiado, tiene una extensión de 8 km (sólo ida) y comienza en la laguna Pichi. "Los primeros kilómetros son a través del bosque valdiviano y hay miradores en el que se ven cascadas, especies nativas o las primeras partes del campo de lava. Hacia el fondo puedes ver el cráter del volcán Puyehue", cuenta Matías Ruiz-Tagle, director del Parque Futangue.

Una de las cabalgatas más recomendadas lleva hasta la cima del volcán Caulle. Es una ruta de tres días que parte en el Fundo los Venados, en Riñinahue, y se interna en un frondoso bosque nativo (sólo entre diciembre y abril).

6. Visitar la isla Huapi

Ubicada en el centro norte del lago Ranco, la isla Huapi tiene unos 300 habitantes, de los cuales el 90% es de ascendencia mapuche-huilliche. Aquí se podrá conocer más de la cultura local visitando sitios como la Piedra Bruja: según la leyenda, quien logre pasar por la estrecha cavidad entre los dos bloques de roca de basalto tendrá una larga vida. Quien no se atreva, tendrá una pronta desgracia.

Otro de los atractivos naturales de la isla son las Cuevas de Weichafe, unos cráteres mitológicos que representan el hogar de los espíritus ancestrales de antiguos guerreros mapuche. También está el cerro Treng Treng, ligado a la serpiente de tierra que salvó a los hombres de las crecientes aguas producidas por la serpiente de mar Kai Kai.

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