Oda al amor universal

Escrita mucho antes de la película Yellow Submarine, “All you need is love” evidenció el despegue del Lennon más propagandístico. Esta es su historia.



-Desde la primera escucha, los cuatro Beatles quedaron anonadados por lo que estaban oyendo.

El ingeniero de grabación Geoff Emerick cuenta en su libro El sonido de los Beatles (Indicios, 2011), con lujo de detalles, la primera reproducción de “All you need is love” en los estudios de Abbey Road, pero calma. Ya veremos cómo es este asunto del asombro.

Si la película animada Yellow Submarine mostraba a los Beatles alegres y unidos, la banda sonora contaba una historia totalmente diferente. Mientras todo el lado B se rellenó con piezas de George Martin —como había ocurrido con el lado orquestal de la edición estadounidense de Help!—, la cara A contenía ideas sobrantes de las sesiones iluminadas de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Magical Mystery Tour, más canciones editadas anteriormente como la universal “All you need is love”.

El mensaje era claro: los Beatles odiaban la película y el soundtrack era un mero trámite. 

Pero también había otra lectura desde canciones que, reciclaje mediante, alcanzaron el estatus de símbolo.

Ahí figura “All you need is love” y el llamado “Verano del amor”, como una caja negra de algún accidente de otro siglo.

Entendimiento universal

Cuando Sgt. Pepper terminó su prolongado periodo de confección y armado —que se extendió por cincuenta y cinco días en el estudio—, los Beatles siguieron grabando canciones para abastecer dos bandas sonoras.

Por entonces Yellow Submarine parecía ser lo más concreto; la tercera película sería una animación y no requería del conjunto frente a las cámaras.

Fue en ese ambiente, con el grupo encerrado y sin salir de gira, que su representante Brian Epstein trajo una noticia urgente. La BBC había seleccionado al grupo para mostrar a Inglaterra en el programa Our World, el primero transmitido a una audiencia mundial vía satélite, con un estimado de al menos trescientos millones de telespectadores.

-La respuesta del grupo fue… bostezar -cuenta Emerick en su libro.

El grupo estaba molesto porque su mánager presentó el acuerdo como un hecho consumado, justo en el punto en que querían asumir el control de su propia carrera.

También lo veían como una intromisión en su propósito de no volver a tocar más en directo.

De pronto, cuenta el ingeniero de sonido de los Beatles, “con una evidente falta de entusiasmo” Lennon respondió: 

-De acuerdo. Haré algo para eso.

El periodista Sergio Marchi y el músico Fernando Blanco sugieren en el segundo tomo de Los Beatles: En el final (1967-1970) (Planeta, 2019) que hubo una breve competencia entre Lennon y McCartney, ganada por el primero cuando propuso “All you need is love”, que, pese a lo intrincado de sus versos, cumplía con la premisa que se requirió:

-Entendimiento universal.

El “Verano del Amor”

Grabada en el clímax de una revolución cultural promediando los años 60, John Lennon escribió el tema en días en que la oposición a la guerra de Vietnam convocaba a toda una generación.

Nacía una contracultura que desafiaba a la autoridad y reunía ciertas convenciones sociales, particularmente en cuanto a la libertad sexual y las políticas progresistas hacia el sexo. 

El fantasma de la libertad de expresión y los derechos civiles recorría también parte de Europa, engendrando conciencia ecologista y dejando un legado —incluso hasta nuestros días— de ideas libertarias y grandes festivales de música al aire libre.

“La imaginación al poder”, clamaban los estudiantes franceses en mayo de 1968, mientras el pacifismo se extendía al calor de los efluvios psicodélicos y orientales.

Para junio de 1967, si el rechazo a la guerra concentraba el interés mundial, y el llamado “Verano del amor” se encontraba en su punto más crítico, la canción de Lennon asomaba como una perfecta fotografía de la época.

Esta es nuestra fiesta

“Para nosotros, aquello fue más bien el verano de la locura”, contrasta Geoff Emerick en su libro para resumir los meses de trabajo ininterrumpido en Abbey Road y la presión por el inminente programa televisivo de alcance planetario.

Antes de recalar en la fantasía animada donde los cuatro Beatles viajan a bordo de un submarino color canario hasta un lugar llamado Pepperland, “All you need is love” debía ser grabada.

“La idea era que el público vería a los Beatles trabajando, grabando la canción frente a sus ojos. Por las características del registro sonoro y la tecnología de entonces, no podíamos hacerlo de verdad, entonces primero grabamos una base”, cuenta George Martin en sus memorias All you need is ears (St, Martin’s Griffin, 1994), uno de los más asustados con la transmisión.

La sola idea de tocar en vivo para la televisión había hecho eco en el productor y comenzó a preparar un playback.

Aunque por sencillo que sea el sentimiento que expresa, “All you need is love” es engañosamente compleja: la estrofa cambia la marca de tiempo a cada instante, y el arreglo de George Martin cita la “Invención a dos voces en fa”, de Bach, "In the Mood", ese foxtrot de Glenn Miller, y hasta el clásico de la casa, "She loves you", que Lennon grita sobre el final.

-Hay que reconocer que George hizo un arreglo espectacular —anota Geoff Emerick en su libro, aludiendo también al escaso tiempo de preparación y a la “extraña métrica” que caracteriza a la canción.

En la cabeza del productor, por así decirlo, los cuatro Beatles harían mímica y tocarían semi en vivo. Pero Lennon salió de su área de comodidad y quiso cantar en directo. McCartney, tan competitivo, quiso entonces tocar el bajo también y convenció a Harrison de hacer su solo en vivo. A Ringo no lo animaron tanto: al haber una orquesta y tanto ruido ambiente, se metería por los micrófonos de la batería y arruinaría su sonido. Tendría que doblar.

-A mí me pareció una temeridad, por muy valiente que fuera —opina Emerick en su libro-. ¿Y si uno de ellos cantaba o tocaba una nota mal ante millones de espectadores? Pero estaban absolutamente confiados, y George Martin no logró disuadirlos.

Para dar un ambiente festivo y de camaradería, además de los cuatro Beatles y una orquesta de vientos y cuerdas, invitaron a la filmación del programa a Eric Clapton, Marianne Faithfull, Keith Moon de los Who, y Mick Jagger y Keith Richards de los Rolling Stones, entre otros personajes.

La fecha escogida para la grabación del tema y la emisión del programa en vivo estaba fijada en el calendario beatle: 25 de junio de 1967.

¿Es fácil?

El calor se hacía sentir esa noche de domingo, cuando el estudio 1 de Abbey Road sufrió la mayor invasión de su historia. Gracias a tres satélites, una audiencia de más de 350 millones de telespectadores pudo presenciar cómo los Beatles registraban una canción inédita.

-En realidad solo cantaban sobre una pista de fondo —advierte Philip Norman en John Lennon (Anagrama, 2009)-, la canción la había escrito John como un destilado del credo hippy, y era la receta de la Beautiful People para todos y todo lo que aquejaba al planeta que les veía.

El biógrafo destaca que “All you need is love” es el primer ejemplo de la capacidad de Lennon para “crear himnos que trascendieran el lenguaje, la cultura o la religión”.

La famosa grabación —desplegada a todo color en la edición blu-ray de 1+ (2015)— muestra a un Lennon serio que el mundo no había visto hasta entonces, cantando inexpresivo mientras el tema arranca con unos bronces que entonan “La Marsellesa”, el himno de la Revolución Francesa, un episodio histórico que no es el mejor para promover el amor.

Si en la película Yellow Submarine, “All you need is love” neutraliza al gigantesco guante de los Blue Meanies con su dedo acusador, la canción significó el despegue del Lennon más propagandístico, como un especie de amanecer de lo que luego serían “Imagine”, “Give peace a chance”, “Power to the people” y toda una época de canciones cada vez más agudas, pero también menos felices.

-De principio a fin, el segmento duró poco más de cuatro minutos; pero parecieron horas -calcula Emerick por lo angustioso de la transmisión/grabación.

Aunque la interpretación de los Beatles fue particularmente inspirada, “incluso el solo de George Harrison fue razonablemente bueno, a pesar de un pequeño desliz en la parte final”, señala el ingeniero de sonido.

Hoy, cuando las voces son afinadas al detalle en Melodyne y los programas como ProTools ofrecen miles de alternativas de post-producción, parece asombroso que el sonido de los Beatles apenas haya sido alterado desde su registro original.

-Las únicas cosas que se sustituyeron en ‘All you need is love’ para el disco publicado fueron el redoble de caja del principio y dos frases de la voz solista -cuenta Emerick.

-Es fáa-cil -canta Lennon del amor, mascando chicle, aunque para él, como seguramente ya se imaginaba, el amor sería cualquier cosa menos eso. Pero esa es otra historia.

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