El Juego del Calamar: un éxito inesperado (y monstruoso) en el momento justo para Netflix

La serie escaló como el mayor fenómeno de la plataforma en un año en que su competencia se ha fortalecido y su arranque fue el más débil desde 2013. Tras celebrar su mayor victoria en los Premios Emmy, el enorme arrastre de la ficción surcoreana brinda respaldo a su estrategia de realizar producciones no habladas en inglés, mientras le da aire ante una guerra del streaming que sólo promete tornarse más pareja.



Netflix reclama que de su top 10 de series más exitosas –durante su primer mes de estreno– cuatro pertenecen al 2021. El listado encumbra las primeras temporadas de Lupin (82 millones de visionados en sus primeros 28 días), Sex/Life (67 millones) y Sweet Tooth (60 millones), todas recientemente superadas por El juego del calamar, responsable de 111 millones antes de cumplirse cuatro semanas desde su lanzamiento, el 17 de septiembre, y nueva dueña del récord que ostentaba Bridgerton (82 millones).

“No lo vimos venir”, reconoció Ted Sarandos, Co-CEO de la compañía, al enterarse del descollante desempeño de la historia creada por Hwang Dong-hyuk y centrada en las cruentas pruebas que deben pasar competidores con el sueño de ganar un millonario premio. El fenómeno se calcula en las cifras que proporciona el servicio de streaming –no sujetas a una auditoría externa por ahora–, así como en su arrastre en redes sociales y en las repercusiones a nivel mundial, que van desde el pronunciamiento de Corea del Norte (que aprovechó de criticar a sus vecinos del sur) hasta el desarrollo de un videojuego inspirado en la sádica ficción.

Foto: Noh Juhan / Netflix

Sorprendente en su alcance, el éxito responde a la estrategia de Netflix por desarrollar series y películas fuera de Estados Unidos y fuera del idioma inglés. A comienzos de año, el gigante el streaming detalló que gastaría US$ 500 millones en producciones en Corea del Sur durante 2021, pensando en los casi 4 millones de suscriptores que ostentaba en ese momento en el país, pero sobre todo en que esos títulos se conviertan en fenómenos planetarios.

El asombro asociado al hit que protagoniza El juego del calamar obedece a que superó cualquier expectativa de la plataforma en su ambición global (la española La casa de papel primero fue una adquisición antes de generar episodios sólo para su catálogo), pero claramente también corre de cerca cuán oportuno es el momento de su éxito para Netflix.

El servicio de streaming por excelencia venía de completar su primera mitad de año más débil en crecimiento de suscriptores desde 2013. Un freno a su alza permanente en abonados, luego de sellar meses sólidos en 2020, al comienzo de la pandemia. Hasta ahora, 2021 no venía siendo un año memorable para la compañía detrás de Stranger things. En el comienzo de la temporada situó como fortalezas la masividad que alcanzaron títulos como Lupin o ¿Quién mató a Sara? (ambas fuera del inglés), pero parece lógico que debe haber significado un golpe no menor la seguidilla de estrenos de Marvel en Disney+ (WandaVision, The Falcon and the Winter Soldier, Loki), así como Mare of Easttown (HBO Max), fácilmente en el top 3 de las mejores producciones televisivas del año.

Si ahora Netflix mira con optimismo los balances de fin de año es en buena parte gracias a El juego del calamar. En complemento con el buen vuelo del tercer ciclo de Sex education y la miniserie de terror Misa de medianoche, la ficción proveniente de Corea del Sur le permite completar semanas alegres desde la quincena de septiembre. Más encima, en esa misma fecha celebró su primera gran jornada en los Premios Emmy, mediante los triunfos de The Crown y Gambito de dama, dos de sus mayores orgullos de 2020.

El servicio de streaming ahora puede mirar con tranquilidad un fin de año saturado de novedades por parte de la competencia. Este domingo HBO lanza la tercera temporada de Succession, la serie más brillante del panorama actual, como bien reconocieron los Emmy hace un año. Aún no califica como un fenómeno de audiencia, pero es el tipo de serie que puede atraer a cierto público a suscribirse a HBO Max, la nueva plataforma de WarnerMedia.

Amazon Prime Video, que durante su correcto 2021 ha tenido capacidad de convocatoria sobre todo con películas (La guerra del mañana, Cenicienta), va desde el viernes 29 con Maradona: Sueño bendito, que promete ser el gran hito de la ficción latinoamericana del último par de años. Disney+, en tanto, cierra el desembarco de las primeras producciones televisivas de Marvel con Hawkeye, que el 24 de noviembre tendrá disponibles sus dos primeros episodios y luego añadirá uno nuevo cada semana.

Aunque va construyendo de a poco un catálogo más que interesante (Ted Lasso, For all mankind, Servant), Apple TV+ suma todos los viernes nuevos capítulos de The Morning Show y Foundation. Y el 5 de noviembre estrenará Finch, largometraje de ciencia ficción protagonizado por Tom Hanks.

Netflix anticipó esa avalancha de sus rivales fijando de aquí a fin de año las nuevas temporadas de The Witcher, Cobra Kai, Emily in Paris y Locke & Key, y todo su arsenal de cintas con posibilidades en la temporada de premios, además de las despedidas de La casa de papel, Narcos: México y Luis Miguel, la serie. Pero con el colosal acierto que encontró en Asia hoy puede respirar más tranquilo que nunca.

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